Seguridad se instala como eje prioritario del gobierno luego de que la ministra Trinidad Steinert iniciara una nueva etapa marcada por despliegue territorial, cifras operativas y una ofensiva comunicacional para posicionar los avances de su gestión. A casi dos meses de haber asumido, la autoridad busca consolidar un relato basado en resultados concretos, en medio de críticas desde el Congreso y presiones por mostrar mejoras en materia de delincuencia. El giro estratégico incluye mayor presencia en regiones, coordinación con policías y una agenda legislativa más activa, con el objetivo de reforzar la percepción de control y eficacia en seguridad pública.
Despliegue en terreno y resultados operativos
Durante el fin de semana, Steinert encabezó operativos en el norte del país, específicamente en Calama, acompañada por el general director de Carabineros de Chile, Marcelo Araya, y el director general de la Policía de Investigaciones de Chile, Eduardo Cerna.
Estas acciones forman parte del plan “Escudo en Ruta”, enfocado en fiscalización y control territorial. Según cifras del Ejecutivo, los operativos han alcanzado:
113.300 controles realizados
6.300 personas detenidas
7.450 funcionarios desplegados
Fiscalización de 1.937 vehículos en Antofagasta
21 detenidos en un solo operativo regional
Además, se ha incorporado la participación de otras instituciones, como la Policía Marítima, ampliando el alcance de los operativos en zonas estratégicas.
Indicadores y percepción de seguridad
El gobierno también ha destacado una leve baja en los homicidios semanales, reportados por la Subsecretaría de Prevención del Delito, con reducciones que oscilan entre tres y cinco casos menos por semana en comparación con el año anterior.
A esto se suma un cambio en la percepción ciudadana. Según encuestas recientes, la sensación de aumento de la delincuencia ha caído significativamente, alcanzando su nivel más bajo desde 2014.
Este escenario ha sido interpretado por el Ejecutivo como una señal de mejora, aunque aún insuficiente para revertir completamente la desconfianza pública.
Estrategia comunicacional y autocrítica
Como parte de esta nueva etapa, Steinert iniciará una ronda de entrevistas en medios de comunicación, buscando visibilizar los resultados de su gestión y explicar las medidas en curso.
La propia ministra ha reconocido debilidades en este ámbito, señalando que ha existido una falta de comunicación efectiva respecto a los avances del gobierno. En ese contexto, el despliegue mediático apunta a:
Reforzar el relato de resultados
Explicar iniciativas en seguridad y migración
Visibilizar operativos y coordinación institucional
Posicionar proyectos legislativos
Entre los anuncios que se espera destaque figura un plan para incentivar el ingreso a las policías, incluyendo mejoras salariales y cambios en la formación de Carabineros de Chile.
Presión política y agenda legislativa
Pese al énfasis en cifras y despliegue, la ministra enfrenta críticas desde el Congreso, donde parlamentarios han cuestionado la falta de una estrategia clara, especialmente en materia migratoria y control fronterizo.
Para responder a estos cuestionamientos, Steinert intensificará su presencia en el Poder Legislativo, con una agenda que contempla:
Presentación del proyecto de juicios en ausencia
Indicaciones a reformas de control migratorio
Impulso de iniciativas contra el crimen organizado
Renovación de urgencias legislativas
Escenario en desarrollo
La ofensiva de la ministra combina gestión operativa, comunicación política y tramitación legislativa en un intento por consolidar una política de seguridad con resultados visibles.
El desafío estará en sostener las cifras en el tiempo y traducir los operativos en mejoras estructurales, en un contexto donde la seguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones ciudadanas y un factor clave para la evaluación del gobierno.
