La actualización económica contempla una operación de 31.000 toneladas diarias, 25,8 años de vida útil y 3,33 millones de onzas de oro pagables. La compañía también retomará el proceso de evaluación ambiental provincial y federal con miras a una eventual decisión de construcción en 2028.
Spanish Mountain Gold elevó de manera significativa la escala y el valor económico proyectado de su proyecto aurífero Spanish Mountain, ubicado en el corredor de oro Cariboo de British Columbia, Canadá. La nueva Evaluación Económica Preliminar (PEA) contempla un VAN5% después de impuestos de US$2.156 millones, una tasa interna de retorno de 35,2% y una recuperación de la inversión inicial en 1,8 años, utilizando un precio del oro de US$3.600 por onza.
La actualización también incorpora una expansión del ritmo de procesamiento, un aumento de los recursos minerales y una mayor cantidad de metal dentro del plan minero. El proyecto pasa a considerar una capacidad nominal de 31.000 toneladas por día, frente a las 26.000 t/d contempladas en la evaluación de 2025, mientras que la vida útil alcanza 25,8 años.
En paralelo, Spanish Mountain Gold recibió confirmación de las autoridades de British Columbia para retomar el proceso combinado de evaluación ambiental provincial y federal, que permanecía suspendido mientras la compañía redefinía aspectos del proyecto.
El avance regulatorio permite mantener la ruta hacia una posible decisión de construcción durante el primer semestre de 2028, aunque el proyecto aún deberá completar estudios, evaluación ambiental, ingeniería y las autorizaciones necesarias antes de llegar a esa etapa.
Una operación de mayor escala y 3,33 millones de onzas
El nuevo escenario minero considera 3,33 millones de onzas de oro pagables durante la vida de la operación, un aumento cercano al 11% respecto de la PEA de 2025.
Uno de los cambios centrales está en los primeros años de producción. Durante los primeros cinco años, Spanish Mountain proyecta un promedio cercano a 207.000 onzas de oro anuales, concentrando una mayor proporción de la producción en las primeras etapas del proyecto y reforzando la generación inicial de caja.
El plan también reduce la relación estéril/mineral hasta 1,8:1, frente a 2,0:1 en la evaluación anterior. Una menor proporción de material estéril por tonelada procesada puede reducir la intensidad minera y mejorar la eficiencia económica, especialmente en una operación a cielo abierto de larga duración.
El costo sostenido total, considerando créditos por subproductos, se proyecta en torno a US$1.098 por onza durante los primeros cinco años, período que concentra una parte relevante de la producción de oro.
La inversión inicial alcanza aproximadamente US$1.050 millones. El mayor tamaño del proyecto incorpora costos adicionales principalmente asociados a instalaciones de procesamiento, manejo de relaves y agua, infraestructura y compromisos vinculados a regalías.
Recursos medidos e indicados suben a 4,66 millones de onzas
La actualización del recurso mineral también amplía la base geológica disponible para el desarrollo.
El depósito principal alcanza ahora 342 millones de toneladas medidas e indicadas, con una ley promedio de 0,42 gramos de oro por tonelada y 0,66 g/t de plata. Ese inventario contiene aproximadamente 4,66 millones de onzas de oro y 7,22 millones de onzas de plata.
En comparación con la estimación de 2025, el contenido de oro medido e indicado aumenta alrededor de 12%, mientras las onzas de plata crecen aproximadamente 17%.
Adicionalmente, el depósito principal mantiene 42,4 millones de toneladas de recursos inferidos, con una ley promedio de 0,28 g/t de oro y aproximadamente 382.000 onzas contenidas.
La compañía incorporó además una primera estimación de recursos para el depósito Phoenix, ampliando el potencial mineral fuera del núcleo que sustenta actualmente el plan de explotación. Phoenix contiene alrededor de 720.000 onzas de oro en categoría indicada y 629.000 onzas inferidas, aunque todavía no constituye el centro del diseño económico presentado para la operación principal.
Los resultados se apoyan en una campaña de perforación que durante 2026 ha continuado extendiendo y aumentando la confianza geológica en distintos sectores del sistema mineralizado.
Procesamiento apunta a recuperar valor antes de la molienda convencional
Otro componente relevante de la actualización está en el rediseño del circuito de procesamiento.
Spanish Mountain Gold está evaluando la incorporación de flotación de partículas gruesas y tecnologías para rechazo temprano de ganga, con el objetivo de eliminar material de bajo valor antes de etapas posteriores de procesamiento.
La estrategia busca aumentar la ley efectiva que ingresa al circuito principal, elevar la capacidad tratada y reducir costos asociados al procesamiento de material sin valor económico suficiente.
El enfoque también podría generar efectos en el manejo de relaves. El proyecto contempla relaves filtrados y apilamiento en seco, una configuración que requiere integrar desde etapas tempranas los balances de agua, características geotécnicas y comportamiento del material descartado.
Estas alternativas todavía deberán pasar por estudios de factibilidad y definición de ingeniería antes de transformarse en el diseño definitivo de la planta.
Reactivación ambiental abre una etapa clave para el proyecto
El segundo frente crítico para Spanish Mountain es regulatorio.
El proyecto había iniciado formalmente su proceso de evaluación ambiental en 2022 bajo los marcos regulatorios de British Columbia y Canadá. Posteriormente, el procedimiento fue pausado mientras avanzaban modificaciones al diseño y trabajos asociados a la nueva configuración minera.
El 27 de agosto de 2026, la oficina de evaluación ambiental de British Columbia confirmó la aceptación del plan para reanudar el proceso combinado provincial y federal.
Con esa definición, Spanish Mountain Gold apunta a presentar un borrador de la Descripción Detallada del Proyecto durante el cuarto trimestre de 2026 y realizar la presentación formal durante el primer trimestre de 2027.
La reactivación contempla además continuar el trabajo con las Primeras Naciones, comunidades locales y otros actores vinculados al área del proyecto.
El permiso ambiental no será la única autorización necesaria. Una eventual construcción también requerirá permisos mineros, ambientales, territoriales y de aguas, además de autorizaciones federales aplicables y acuerdos asociados a infraestructura y suministro eléctrico.
Financiamiento y decisión de construcción hacia 2028
Spanish Mountain Gold ha reforzado durante 2026 el financiamiento necesario para avanzar en estudios.
En abril acordó la venta a Wheaton Precious Metals de una regalía NSR de 1,5% sobre la producción futura de oro y plata del proyecto por US$55 millones. La primera cuota, por US$22,5 millones, fue recibida en mayo.
Parte de los pagos restantes está condicionada al cumplimiento de hitos, incluyendo la ejecución de perforaciones y determinadas aprobaciones ambientales.
La compañía considera financiado su actual estudio de factibilidad, cuyo desarrollo será determinante para convertir los parámetros conceptuales de la PEA en un diseño con mayor nivel de ingeniería y certeza económica.
El objetivo corporativo apunta a contar con información suficiente para evaluar una decisión de construcción durante el primer semestre de 2028.
Para la industria aurífera canadiense, Spanish Mountain comienza así una fase distinta: el desafío ya no está únicamente en ampliar recursos, sino en transformar una base de más de cuatro millones de onzas medidas e indicadas en un proyecto técnicamente ejecutable, ambientalmente autorizable y financiable.
La combinación entre una mayor escala de procesamiento, producción superior a 200.000 onzas anuales durante los primeros años y la reactivación del proceso ambiental coloca ahora el foco en los próximos hitos de ingeniería, permisos y relacionamiento territorial que definirán si el proyecto logra avanzar desde evaluación económica hacia desarrollo minero.









