Tierras raras en Chile se han convertido en un tema estratégico en medio de la creciente competencia tecnológica y geopolítica entre Estados Unidos y China. La reciente declaración conjunta firmada entre ambos países para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos puso nuevamente sobre la mesa el potencial —todavía incipiente— de Chile en este mercado. Aunque el país no produce actualmente ni un gramo de estos elementos, existen al menos dos proyectos mineros en desarrollo y varios programas tecnológicos orientados a recuperar tierras raras desde relaves, lo que abre una nueva dimensión para la industria minera nacional.
Las tierras raras —un grupo de 17 elementos químicos clave para la fabricación de imanes permanentes, vehículos eléctricos, turbinas eólicas, electrónica avanzada y sistemas de defensa— se han transformado en recursos estratégicos para las economías desarrolladas. La preocupación principal radica en que la producción global está altamente concentrada en China, que domina tanto la extracción como el procesamiento.
En ese contexto, Chile y Estados Unidos firmaron el 12 de marzo la “Declaración Conjunta para el Establecimiento de Consultas sobre Minerales Críticos y Tierras Raras”, documento que abre un proceso de diálogo bilateral para identificar proyectos, promover financiamiento e impulsar mecanismos que fortalezcan las cadenas de suministro.
Te puede interesar
Descubren depósito de minerales estratégicos en Jaén: clave para Europa Corfo impulsa proyectos de recuperación para relaves con minerales estratégicos LKAB descubre mayor yacimiento de tierras raras en Europa: Per GeijerSegún el acuerdo, las consultas —que se extenderán durante las próximas semanas— buscarán:
- Identificar proyectos de interés para asegurar suministro de minerales críticos.
- Fortalecer las cadenas de valor de tierras raras.
- Explorar financiamiento público y privado para nuevas inversiones.
- Desarrollar mecanismos de reciclaje y recuperación de minerales estratégicos.
Un mercado dominado por China
Las tierras raras no son escasas en la corteza terrestre, pero los depósitos con concentraciones económicamente explotables son relativamente poco comunes. Además, su procesamiento implica desafíos técnicos y ambientales significativos.
De acuerdo con estimaciones del US Geological Survey, las reservas mundiales de tierras raras alcanzan cerca de 85 millones de toneladas, mientras que la producción anual se sitúa en torno a 390 mil toneladas.
China domina ampliamente el sector:
- China: 44 millones de toneladas en reservas y 270 mil toneladas de producción anual.
- Brasil: 21 millones de toneladas.
- Australia: 6,3 millones.
- Rusia: 3,8 millones.
- Vietnam: 3,5 millones.
- Estados Unidos: 1,9 millones.
Frente a este escenario, Washington ha intensificado sus esfuerzos para diversificar el suministro de estos minerales estratégicos, incorporando las tierras raras al primer lugar de su lista de 60 minerales críticos para la seguridad económica y tecnológica.
Módulo Penco: el proyecto más avanzado
En Chile, el proyecto más avanzado corresponde a Módulo Penco, desarrollado por la empresa Aclara Resources en la Región del Biobío.
La iniciativa contempla una inversión cercana a US$175 millones y podría producir alrededor de 811 toneladas anuales de óxidos de tierras raras, principalmente neodimio y praseodimio, elementos esenciales para la fabricación de imanes de alto rendimiento utilizados en motores eléctricos y aerogeneradores.
El proyecto se ubica en un terreno de aproximadamente 600 hectáreas y actualmente se encuentra en evaluación ambiental tras un complejo proceso regulatorio que ha incluido múltiples reingresos del Estudio de Impacto Ambiental entre 2016 y 2023.
Aclara Resources —controlada por el grupo peruano Hochschild con participación de CAP— también desarrolla proyectos en Brasil y construye una planta de separación de tierras raras en Louisiana, Estados Unidos, que eventualmente podría procesar material proveniente de Chile.
Si obtiene la aprobación ambiental, la compañía proyecta iniciar obras hacia fines de 2026.
NeoRe y el potencial de Ñuble–Biobío
El segundo proyecto en exploración es liderado por NeoRe, empresa chilena que trabaja en asociación con la estadounidense Chilean Cobalt Corp.
La iniciativa —originalmente denominada La Marigen— cubre una superficie de 22.800 hectáreas entre Cobquecura, Buchupureo y Chanco, en las regiones de Ñuble y Biobío.
Las campañas de exploración realizadas hasta ahora han detectado concentraciones de hasta 1.060 ppm de elementos de tierras raras totales (TREE) en perforaciones de 192 metros, junto con múltiples muestras superficiales superiores a 800 ppm.
El interés estadounidense en este proyecto quedó de manifiesto en enero, cuando el embajador de EE.UU. en Chile sostuvo reuniones con los ejecutivos de la compañía y destacó la importancia estratégica de estos desarrollos para garantizar “cadenas de suministro seguras”.
Relaves mineros: una fuente potencial
Más allá de los proyectos primarios, Chile podría encontrar una oportunidad relevante en la recuperación de tierras raras desde relaves mineros.
El país cuenta con 795 depósitos de relaves, que en conjunto contienen más de 1.000 millones de toneladas de residuos mineros, donde podrían existir concentraciones recuperables de minerales críticos.
Para explorar esta posibilidad, Corfo adjudicó recientemente tres programas tecnológicos enfocados en:
- Recuperación de tierras raras desde relaves, liderado por consorcios con participación de NeoRe, Enami y el Centro Nacional de Pilotaje.
- Desarrollo de tecnologías de extracción sustentable para estos elementos.
- Recuperación de cobalto, otro mineral estratégico, mediante un consorcio integrado por la Universidad Andrés Bello, Enami, Baltum y Pucobre.
Estos proyectos cuentan con financiamiento público cercano a US$11 millones, con aportes adicionales de las empresas participantes.
Aunque Chile aún está lejos de convertirse en un actor relevante en la producción mundial de tierras raras, el creciente interés de Estados Unidos y el desarrollo de tecnologías para aprovechar relaves podrían abrir una nueva área de negocio para la minería nacional en los próximos años.
