Tierras raras en Chile: el acuerdo con EE.UU. abre consultas en 15 días y pone a Penco en el centro del mapa

Las tierras raras en Chile entraron de lleno al tablero geopolítico. La declaración conjunta firmada por Chile y Estados Unidos el 12 de marzo de 2026 abrió consultas técnicas sobre minerales críticos y tierras raras, con una primera reunión dentro de los próximos 15 días. El texto fija cuatro focos: fortalecer cadenas de suministro, identificar proyectos de interés, gestionar chatarra minera para diversificar abastecimiento y explorar financiamiento público y privado.

Qué son las tierras raras y para qué sirven

Como ya se explicó en esta guía sobre qué son las tierras raras y por qué importan, se trata de 17 elementos químicos: los 15 lantánidos, más escandio e itrio. El problema no es que sean inexistentes en la corteza terrestre, sino que rara vez aparecen en concentraciones rentables para una faena minera.

De acuerdo con la síntesis 2026 del USGS, su principal uso global está en los imanes. El mismo reporte agrega otros destinos clave:

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  • baterías
  • cerámicas y vidrio
  • aplicaciones metalúrgicas y aleaciones
  • pulido

Ese patrón de consumo explica su valor estratégico. Los imanes permanentes hechos con tierras raras son parte de motores de vehículos eléctricos, turbinas eólicas, electrónica avanzada y distintos componentes industriales y de defensa.

Dónde están en Chile

Chile no tiene producción local relevante de tierras raras, pero sí las incorporó dentro de los 14 minerales críticos definidos en su nueva estrategia. En esa clasificación, los Elementos de Tierras Raras quedaron en el Grupo B: minerales con potencial y proyectos en desarrollo, pero todavía sin oferta chilena consolidada.

Hoy, el caso más visible es el proyecto de Penco, que apunta a 811 toneladas anuales promedio y fijó 2027 como año de referencia en su documentación corporativa. Esa iniciativa, conocida como Módulo Penco, concentra buena parte de la conversación porque es el expediente más concreto y trazable que existe en Chile sobre tierras raras con seguimiento público y ambiental.

Penco, el proyecto que hoy ordena la discusión

En la práctica, cuando se habla de tierras raras en Chile, la conversación aterriza en Biobío. El proyecto se tramita bajo el nombre “Proyecto de Desarrollo Minero de Extracción de Arcillas para Producción de Concentrado de Tierras Raras” y su evaluación fue afectada por la contingencia regional: el SEA suspendió el 20 de enero de 2026 la evaluación de seis proyectos en Biobío, entre ellos esta iniciativa, debido a la emergencia por incendios forestales.

Después de esa suspensión, la actualización más reciente del caso muestra que Aclara seguirá tramitando la iniciativa en Penco, con plazo extendido hasta el 30 de abril de 2026 para responder observaciones. Eso mantiene al proyecto en el centro del debate minero, regulatorio y territorial.

Por qué Estados Unidos mira estas reservas y proyectos

El interés de Washington no se explica solo por Chile. Se explica por el mapa mundial del suministro. Según el mismo USGS, China produjo 270.000 toneladas de tierras raras en 2025 y concentró 44 millones de toneladas en reservas. El organismo también reportó que Pekín endureció controles de exportación sobre varios elementos y compuestos de tierras raras durante 2025.

A eso se suma otro dato relevante: entre 2021 y 2024, el 71% de las importaciones estadounidenses de compuestos y metales de tierras raras provinieron desde China, también según el USGS. Con ese nivel de dependencia, cualquier proyecto fuera de Asia empieza a tener valor estratégico antes incluso de entrar en producción.

Por eso el acuerdo con Chile habla de seguridad nacional, tecnologías avanzadas y resiliencia de cadenas de suministro. El mecanismo bilateral parte precisamente por ahí: proyectos de interés, reciclaje de chatarra mineral y esquemas de financiamiento para diversificar la oferta.

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