Revisa el tiempo en las faenas mineras de Chile
Exploración Minera

Tinka identifica dos nuevos blancos de cobre y oro en el proyecto Silvia NW en Perú

Tinka Resources ha identificado dos nuevos blancos geofísicos en su proyecto Silvia NW en Perú, donde anomalías conductivas sugieren un potencial significativo para la exploración de cobre y oro.

Tinka identifica dos nuevos blancos de cobre y oro en el proyecto Silvia NW en Perú

El levantamiento magnetotelúrico cubrió 4 km² y detectó anomalías conductivas aún no perforadas, incluida una estructura que se extiende desde unos 500 metros hasta más de 1.000 metros de profundidad.

Tinka Resources definió dos nuevos blancos geofísicos para exploración de cobre y oro en Silvia NW, proyecto ubicado en la zona central de Perú y aproximadamente 100 kilómetros al sur de la mina Antamina. Los resultados abren una nueva etapa para el activo, luego de que la primera campaña de sondajes confirmara mineralización tipo skarn, aunque con leyes moderadas, en otro sector del sistema.

El principal objetivo se encuentra bajo el Área B, donde un levantamiento magnetotelúrico identificó una anomalía de baja resistividad —o alta conductividad— que comienza cerca de los 500 metros de profundidad y continúa por debajo de los 1.000 metros. Un segundo cuerpo conductor fue detectado aproximadamente un kilómetro más al norte. Ninguno ha sido probado mediante perforación.

La importancia del resultado no radica todavía en la confirmación de un depósito, sino en la coincidencia entre la respuesta geofísica y una serie de indicadores observados en superficie: alteración de calizas tipo skarn, brechas intrusivas, diques de pórfido monzonítico y presencia localizada de mineralización de cobre.

Tinka continuará con el modelamiento tridimensional y la interpretación de los datos antes de definir una eventual campaña de sondajes de seguimiento, actualmente evaluada para comienzos de 2027.

Una anomalía profunda bajo el Área B

El programa geofísico fue ejecutado durante junio de 2026 y comprendió aproximadamente 4 km², entre los 4.300 y 4.800 metros sobre el nivel del mar. La campaña incluyó 65 estaciones magnetotelúricas distribuidas con espaciamientos cercanos a 250 metros.

La magnetotelúrica permite analizar variaciones en la resistividad eléctrica del subsuelo y reconocer cuerpos que podrían estar relacionados con alteración hidrotermal, sulfuros u otras características propias de sistemas mineralizados. Sin embargo, una anomalía conductiva no constituye por sí sola evidencia de mineralización económica y debe ser comprobada mediante sondajes.

En Silvia NW, el principal cuerpo conductor se proyecta bajo el Área B y presenta dimensiones verticales relevantes para una exploración en etapa temprana. Su posición coincide con afloramientos de skarn de granate y piroxeno, además de brechas intrusivas y diques monzoníticos.

La interpretación geológica plantea que el sistema superficial podría corresponder a la expresión superior de una mineralización más desarrollada en profundidad. El modelo considera tanto un posible objetivo de skarn con mayores leyes como una fuente intrusiva tipo pórfido asociada a la anomalía.

La segunda respuesta conductiva, situada cerca de un kilómetro al norte, amplía el campo de búsqueda fuera de los sectores donde se concentraron los primeros trabajos. Su potencial deberá ser afinado mediante el modelamiento 3D y la integración con información estructural, geoquímica y magnética.

Los primeros sondajes probaron solo el Área A

La nueva interpretación se apoya en los resultados obtenidos durante la campaña inaugural de perforación, completada entre fines de 2025 y comienzos de 2026. El programa consideró cuatro sondajes diamantinos por aproximadamente 1.400 metros en el Área A.

Entre las intersecciones destacadas figura un tramo de 15,1 metros con 0,17% de cobre y 0,26 gramos por tonelada de oro, iniciado a 18,5 metros de profundidad en el sondaje S25-001. Otro pozo, S25-004, cortó 23,2 metros con 0,20% de cobre y 0,05 gramos por tonelada de oro desde los 231,8 metros.

Los espesores reales fueron estimados entre 70% y 75% de las longitudes perforadas. La mineralización se encuentra asociada principalmente a calcopirita alojada en skarn y en diques porfídicos.

Aunque las leyes registradas hasta ahora no permiten anticipar un recurso económico, los sondajes confirmaron la presencia de un sistema cobre-oro y entregaron información sobre su arquitectura. La compañía interpreta el Área A como un halo periférico de skarn de baja ley, potencialmente relacionado con sectores de mayor intensidad mineralizadora que todavía no han sido perforados.

Este punto es central para la siguiente fase. Los primeros pozos fueron dirigidos principalmente hacia anomalías y mineralización reconocidas cerca de superficie, mientras que el levantamiento magnetotelúrico permitió observar respuestas a profundidades mucho mayores y bajo áreas cubiertas.

Silvia NW amplía su modelo hacia skarn y pórfido

Silvia NW forma parte de un paquete de concesiones de aproximadamente 10.900 hectáreas. Dentro del proyecto se han reconocido tres sectores principales —Áreas A, B y C— distribuidos a lo largo de una tendencia de cerca de 3,5 kilómetros.

Los trabajos de superficie realizados antes de la perforación ya habían identificado una asociación entre cobre, oro, cuerpos monzoníticos y rocas carbonatadas alteradas. Ese contexto es compatible con sistemas tipo skarn, formados por la interacción entre intrusivos y unidades ricas en carbonatos.

La presencia de una anomalía conductiva profunda introduce además la posibilidad de una fuente tipo pórfido. Ambos modelos pueden estar vinculados dentro de un mismo sistema hidrotermal: un cuerpo intrusivo central puede generar mineralización diseminada y, al entrar en contacto con calizas, desarrollar zonas de skarn en sus bordes.

La sección geofísica elaborada para Silvia NW ubica el principal blanco bajo el Área B, por debajo de manifestaciones superficiales de cobre y de una zona interpretada como skarn y brecha de menor ley. El objetivo conceptual se extiende hacia niveles profundos que no fueron alcanzados por la campaña inicial.

La comparación regional con Antamina responde a la ubicación del proyecto dentro de un cinturón geológico favorable para depósitos asociados a intrusivos. No obstante, Silvia se mantiene en una fase exploratoria temprana y todavía no cuenta con recursos minerales definidos.

Qué deberá confirmar la próxima campaña

El avance del proyecto dependerá de que la integración de los modelos geofísicos permita seleccionar blancos con dimensiones, geometría y profundidad técnicamente abordables. Antes de movilizar una nueva campaña, Tinka deberá determinar la posición de los sondajes, los ángulos de perforación y la longitud necesaria para atravesar las anomalías.

El principal desafío será comprobar si la conductividad está efectivamente vinculada con sulfuros de cobre y oro. Respuestas similares también pueden originarse por arcillas hidrotermales, grafito, agua u otros materiales conductivos sin valor económico.

Una perforación profunda implicará además mayores costos operacionales que los trabajos ejecutados cerca de superficie. La altitud, la logística y la profundidad de los blancos obligarán a priorizar cuidadosamente cada plataforma.

Si los futuros sondajes intersectan mineralización más potente o de mejores leyes bajo el Área B, Silvia NW podría evolucionar desde un prospecto basado en afloramientos hacia un sistema con continuidad vertical y escala distrital. En cambio, resultados sin mineralización obligarían a revisar la relación entre las anomalías geofísicas y el modelo geológico.

Por ahora, los datos permiten elevar la calidad de los objetivos y reducir parte de la incertidumbre antes de perforar. La industria observará especialmente si el cuerpo conductor principal representa la fuente profunda sugerida por los skarns superficiales y por las intersecciones obtenidas en el Área A. Esa comprobación será el punto decisivo para definir el verdadero potencial cuprífero de Silvia NW.

Guardar artículo