
KfW IPEX-Bank y Société Générale comprometieron US$850 millones en deuda para el desarrollo del proyecto Troilus, en Quebec. La estructura financiera apunta a completar un paquete de US$1.100 millones, mientras la compañía avanza hacia la decisión final de inversión.
Troilus Mining dio un paso decisivo en la estructuración financiera de su proyecto de oro y cobre Troilus, en Quebec, Canadá, tras obtener compromisos crediticios aprobados por US$850 millones de KfW IPEX-Bank y Société Générale. La operación cubre una parte sustancial del paquete de deuda previsto para financiar la construcción y reduce una de las principales incertidumbres que enfrentaba el desarrollo antes de una decisión final de inversión.
Los recursos comprometidos corresponden a instalaciones de deuda senior garantizada para el proyecto y forman parte de una estructura financiera que apunta a alcanzar US$1.100 millones. El componente restante contempla una participación propuesta de US$250 millones de Export Development Canada (EDC), todavía sujeta a sus aprobaciones finales.
La diferencia es relevante: Troilus todavía no dispone de los US$850 millones como fondos desembolsados. Se trata de compromisos de financiamiento aprobados a nivel crediticio, sujetos al cumplimiento de condiciones previas, documentación definitiva, aprobaciones regulatorias y cierre del paquete completo.
US$1.100 millones en deuda como objetivo
KfW IPEX-Bank y Société Générale actuarán como piezas centrales de la estructura de financiamiento. El esquema también considera apoyo de agencias europeas de crédito a la exportación, mecanismo habitualmente utilizado para respaldar grandes inversiones intensivas en capital y facilitar plazos de deuda compatibles con el periodo de construcción y puesta en marcha.
Las instalaciones contemplan hasta tres años de gracia para el pago de capital durante la construcción, seguidos por un perfil de amortización estructurado sobre un periodo referencial de aproximadamente diez años y vinculado a la generación esperada de caja del proyecto.
Las condiciones financieras definitivas, incluyendo los márgenes aplicables, deberán quedar establecidas en la documentación final.
Para alcanzar los US$1.100 millones previstos todavía será necesario completar el proceso de EDC y las aprobaciones correspondientes de las agencias de crédito a la exportación involucradas. También deberán concluir las diligencias pendientes, formalizarse los contratos definitivos y cumplirse las autorizaciones regulatorias requeridas.
Por ello, el compromiso por US$850 millones representa un avance significativo, pero no equivale todavía al cierre financiero del proyecto.
Un proyecto de gran escala en Quebec
Troilus se desarrolla en el centro-norte de Quebec, aproximadamente 120 kilómetros al norte de Chibougamau, sobre el emplazamiento de una antigua operación minera que produjo cerca de 2 millones de onzas de oro y alrededor de 70.000 toneladas de cobre entre 1996 y 2010.
La compañía adquirió el activo en 2017 y desde entonces ha desarrollado campañas de exploración, ingeniería y estudios técnicos orientados a convertir el antiguo distrito minero en una operación moderna a gran escala.
El proyecto cuenta además con infraestructura existente que constituye una ventaja frente a desarrollos completamente nuevos. El área dispone de acceso vial, líneas de transmisión eléctrica, subestación, infraestructura para manejo de relaves y sistemas asociados al tratamiento de agua.
La configuración minera considera una explotación a cielo abierto y una planta con capacidad del orden de 50.000 toneladas diarias, dimensión que situaría a Troilus entre los desarrollos relevantes de oro y cobre actualmente en preparación en Canadá.
Más reservas y una vida minera de 26 años
La actualización técnica presentada durante septiembre reforzó la escala económica del activo. El plan actualizado considera aproximadamente 478 millones de toneladas de reservas probadas y probables, con leyes promedio de 0,44 gramos de oro por tonelada, 0,05% de cobre y 0,92 gramos de plata por tonelada.
Ese inventario contiene aproximadamente 6,7 millones de onzas de oro, 568 millones de libras de cobre y 14,2 millones de onzas de plata.
La planificación actual contempla una vida operacional cercana a 26 años, con una producción pagable estimada durante la vida de la mina de aproximadamente 5,63 millones de onzas de oro, 472 millones de libras de cobre y 10,9 millones de onzas de plata.
Durante el periodo activo de extracción, la producción pagable promedio se proyecta en torno a 251.000 onzas de oro anuales, acompañadas por aproximadamente 20,1 millones de libras de cobre y 466.000 onzas de plata por año.
La combinación de oro como producto principal y créditos provenientes del cobre y la plata constituye un elemento central en la economía del proyecto.
Capital inicial y economía del proyecto
El capital inicial estimado para construir Troilus se sitúa en torno a US$1.430 millones, cifra que refleja un mayor nivel de definición de ingeniería y una ampliación de la base de reservas respecto de estudios anteriores.
Bajo los supuestos económicos utilizados en la actualización del proyecto, Troilus alcanza un valor presente neto después de impuestos de aproximadamente US$3.200 millones, una tasa interna de retorno después de impuestos de 22% y un periodo estimado de recuperación del capital de 3,6 años.
Estas cifras utilizan precios de largo plazo de US$3.600 por onza de oro, US$5 por libra de cobre y US$50 por onza de plata, por lo que su materialización dependerá tanto del desempeño operacional como de las condiciones futuras de los mercados de metales.
El costo inicial de aproximadamente US$1.430 millones también permite dimensionar el peso del paquete de deuda en negociación. Si los compromisos alcanzan finalmente los US$1.100 millones previstos, la estructura cubriría una proporción considerable del capital requerido para la construcción, aunque la compañía deberá completar el resto de la estrategia financiera y cumplir las condiciones asociadas a los créditos.
El financiamiento pasa al centro de la ejecución
La obtención de compromisos crediticios cambia el foco del proyecto desde la búsqueda preliminar de deuda hacia la ejecución del cierre financiero.
Troilus trabaja junto a Auramet International, su asesor financiero, en la preparación de los acuerdos definitivos, mientras paralelamente continúa con permisos, ingeniería detallada, adquisiciones y preparación para construcción.
La compañía también cuenta con una asignación de 70 MW de energía hidroeléctrica, elemento especialmente relevante para una operación de procesamiento de esta escala y para la planificación de sus costos energéticos de largo plazo.
El calendario actualmente planteado considera avanzar hacia construcción una vez completados los requisitos financieros y regulatorios, mientras el inicio de producción comercial se proyecta hacia el final de la década.
Cobre y oro refuerzan el atractivo financiero
Aunque Troilus mantiene un perfil predominantemente aurífero, la presencia de cobre agrega una dimensión estratégica al proyecto en momentos en que Canadá, Estados Unidos y Europa buscan fortalecer cadenas de suministro de minerales y metales considerados esenciales para infraestructura eléctrica, manufactura y transición energética.
La participación de bancos internacionales y agencias de crédito a la exportación también refleja cómo los grandes proyectos mineros están recurriendo a estructuras financieras más amplias, donde la disponibilidad de capital depende cada vez más de evaluaciones técnicas, ambientales, sociales y comerciales previas.
Para Troilus, el próximo punto crítico será convertir los compromisos actuales en contratos definitivos y completar los US$1.100 millones de deuda previstos. La aprobación de los US$250 millones propuestos por EDC, junto con las garantías y condiciones asociadas a las agencias europeas, será determinante para cerrar esa etapa.
Con US$850 millones ya aprobados a nivel crediticio, una base de reservas ampliada y una inversión inicial estimada en US$1.430 millones, el proyecto entra así en una fase donde financiamiento, permisos y preparación de construcción deberán avanzar en paralelo. El cierre de esas variables definirá cuándo uno de los mayores desarrollos de oro y cobre actualmente proyectados en Quebec podrá pasar definitivamente desde ingeniería y financiamiento hacia ejecución minera.