La isla Diego García volvió al centro de la agenda de seguridad internacional este miércoles 18 de febrero de 2026, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidiera al primer ministro británico, Keir Starmer, que no “pierda el control” de este enclave estratégico en el océano Índico. El emplazamiento ocurre mientras Londres mantiene un acuerdo con Mauricio que busca redefinir la soberanía sobre el archipiélago de Chagos, garantizando la continuidad de la base en Diego García.
El mensaje en Truth Social y la advertencia vinculada a Irán
En su publicación en Truth Social, Trump vinculó directamente la situación de Diego García con el escenario de negociación con Irán, planteando que, si Teherán no llega a un acuerdo, podría ser necesario usar Diego García y el aeródromo ubicado en Fairford para “eradicate a potential attack” (traducción: “erradicar un ataque potencial”). En el mismo texto, remató con “DO NOT GIVE AWAY DIEGO GARCIA!” (traducción: “¡NO ENTREGUEN DIEGO GARCÍA!”).
El contexto diplomático al que alude el mensaje se cruza con el estado de las conversaciones nucleares entre Washington y Teherán, tras dos rondas en Ginebra y con la discusión técnica sobre 440 kilos de uranio enriquecido al 60% reportada en el marco del expediente.

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Qué contempla el entendimiento Reino Unido–Mauricio sobre Chagos
El marco político que rodea la disputa quedó explicitado en la declaración conjunta entre Reino Unido y Mauricio del 3 de octubre de 2024. Allí, ambos gobiernos señalaron que, bajo los términos del tratado en preparación, Mauricio sería soberano sobre el archipiélago de Chagos, incluyendo Diego García, y que, paralelamente, se aseguraría la operación “segura y efectiva” de la base existente.
Ese texto fija un punto clave: por un período inicial de 99 años, el Reino Unido quedaría autorizado a ejercer los derechos y autoridades necesarios respecto de Diego García para mantener la operación de la base “bien entrado el próximo siglo”. La misma declaración indica que Mauricio podría implementar un programa de reasentamiento en las islas del archipiélago distintas de Diego García, además de medidas asociadas a bienestar de los chagosianos y cooperación ambiental y marítima.
Las cifras y condiciones que detalla el briefing del Parlamento británico
Un informe de la Biblioteca de la Cámara de los Comunes resume los contenidos del acuerdo firmado el 22 de mayo de 2025 entre los gobiernos del Reino Unido y Mauricio sobre la soberanía y el futuro del archipiélago, incluyendo el funcionamiento de Diego García. Según ese briefing, el acuerdo:
- Establece un período inicial de 99 años para la operación de la base en Diego García, con la opción de extenderlo por 40 años si ambas partes lo acuerdan, y la posibilidad de extensiones posteriores.
- Señala que Mauricio permitirá el acceso, mantenimiento e inversión en la base por parte de Estados Unidos y el Reino Unido durante ese período inicial.
- Incluye pagos del Reino Unido a Mauricio: un promedio anual de £101 millones por 99 años en precios 2025/26, totalizando alrededor de £3.4 mil millones, según el mismo documento.
En paralelo, en su mensaje Trump cuestionó la fórmula de “arriendos” y caracterizó el tramo como un “100 Year Lease” (arriendo de 100 años), pese a que los textos oficiales y el briefing parlamentario describen el período inicial como 99 años.
Origen de la disputa y el componente humano del archipiélago
El mismo briefing parlamentario sitúa el núcleo del conflicto en la creación del Territorio Británico del Océano Índico (BIOT) como entidad legal en 1965, separando el archipiélago de Chagos de Mauricio. También incorpora el componente humano asociado al establecimiento de la base: la remoción de habitantes del archipiélago entre 1968 y 1973, y el debate sobre el derecho de los chagosianos y sus descendientes a retornar y reasentarse en las islas.
En el plano regional, la discusión sobre Diego García se superpone con el pulso entre Estados Unidos e Irán y con el escenario energético asociado a rutas marítimas críticas, como ya se ha abordado en el seguimiento sobre el ultimátum de Trump y la tensión en Ormuz.

