Los bancos advierten que una llamada urgente, aunque parezca venir de un ejecutivo, puede ser una estafa. La regla es simple: no entregues claves, códigos ni datos personales por teléfono.
El vishing es una estafa telefónica en la que delincuentes se hacen pasar por bancos, empresas o instituciones confiables para obtener información privada. En Chile, la advertencia de la banca apunta a una señal clara: si en una llamada te piden claves, códigos de seguridad, coordenadas, datos de tarjeta o que actúes “de inmediato”, debes cortar.
La Asociación de Bancos lo resume con una recomendación directa: si te piden claves o datos personales por mensaje, correo o llamada, sospecha. Los bancos no solicitan información confidencial por canales informales.
Qué es el vishing y por qué puede parecer creíble
El vishing funciona por teléfono. El delincuente llama y se presenta como ejecutivo del banco, soporte técnico, área de seguridad o incluso como representante de una institución pública.
El objetivo es que la persona entregue datos que permitan entrar a su cuenta, autorizar operaciones o instalar aplicaciones maliciosas.
La llamada puede sonar convincente porque el estafador puede usar datos reales o parciales de la víctima, como nombre, banco, correo, número de teléfono o una supuesta operación reciente. Eso no significa que sea una llamada legítima.
Las frases que deben activar la alerta
Si te dicen alguna de estas cosas por teléfono, corta la llamada:
“Necesitamos validar tu clave para bloquear una compra”.
“Dígame el código que acaba de llegarle por SMS”.
“Debe entregar su clave de internet para evitar el bloqueo”.
“Tiene una transferencia sospechosa y debemos anularla ahora”.
“Instale esta aplicación para revisar su cuenta”.
“No corte, si no perderá su dinero”.
“Le devolveremos dinero, pero debe confirmar sus datos bancarios”.
“Necesitamos su tarjeta de coordenadas o código de autorización”.
BancoEstado advierte en su sección de seguridad que nunca llamará ni enviará correos para pedir claves de acceso, coordenadas o tercera clave. También señala que no se deben compartir claves de tarjetas, banca en línea, aplicación ni códigos de autenticación, como BE Pass, Tercera Clave o claves de transferencia, información que puedes revisar en el sitio oficial de BancoEstado.
Qué hacer si recibes una llamada sospechosa
La recomendación no es discutir ni intentar “probar” al supuesto ejecutivo. Lo correcto es cortar y verificar por canales oficiales.
Corta la llamada.
No entregues claves, coordenadas, códigos ni datos de tarjetas.
No instales aplicaciones indicadas por la persona que llama.
Ingresa directamente al sitio o app oficial de tu banco.
Llama al número oficial publicado por tu banco, no al que te entregaron en la llamada.
Bloquea tarjetas o claves si entregaste información.
Revisa movimientos recientes y desconoce operaciones que no realizaste.
Santander, por ejemplo, mantiene una sección de emergencias bancarias donde indica pasos ante una estafa telefónica, incluyendo contactar al banco por canales oficiales y bloquear claves o productos si corresponde.
Qué datos nunca debes entregar por teléfono
Un banco puede contactarte por distintos motivos, pero no debe pedirte información sensible para “validar” una operación en una llamada inesperada.
No entregues:
Clave de internet.
Clave de la app bancaria.
Clave de cajero.
Código SMS.
Código de autorización.
Datos de tarjeta de coordenadas.
CVV o código de seguridad de la tarjeta.
Número completo de tarjeta.
Capturas de pantalla de la app bancaria.
Acceso remoto al celular o computador.
Si la llamada es real, el banco tendrá canales formales para que tú ingreses por tu cuenta, sin entregar claves a una persona al teléfono.
Por qué la urgencia es parte de la estafa
El vishing usa presión. La llamada busca que la víctima actúe rápido, sin revisar.
La excusa más común es una supuesta emergencia: una compra desconocida, una transferencia retenida, un bloqueo de cuenta o una devolución pendiente. El objetivo es que la persona sienta miedo y entregue datos para “resolver” el problema.
La ABIF recomienda cortar de inmediato si una llamada apura o alarma, y luego contactar al banco por canales oficiales.
Qué hacer si ya entregaste datos
Si entregaste claves, códigos o información bancaria, actúa rápido.
Bloquea tus tarjetas y claves desde la app, sitio web o teléfono oficial del banco.
Llama al banco por los canales publicados en su página oficial.
Cambia tus claves de acceso.
Revisa transferencias, pagos, compras y movimientos recientes.
Guarda capturas, números de teléfono, horarios y mensajes recibidos.
Presenta el reclamo ante tu banco si hubo una operación no reconocida.
Evalúa hacer la denuncia correspondiente.
La CMF informa que la Ley de Fraudes regula la responsabilidad del usuario ante extravío, hurto, robo o fraude en medios de pago y transacciones electrónicas. Por eso, apenas detectes una operación que no hiciste, debes avisar a la entidad financiera.
Dónde revisar información oficial
ABIF SOSpecha: entrega señales de alerta frente a llamadas, mensajes, correos y solicitudes sospechosas.
BancoEstado: informa recomendaciones de seguridad y canales para emergencias por fraude.
Santander Chile: mantiene instrucciones para actuar ante estafas telefónicas y operaciones no reconocidas.
CMF Educa: explica la Ley de Fraudes y el marco aplicable a medios de pago.
Qué revisar antes de responder una llamada bancaria
La respuesta más segura es no entregar información en una llamada entrante. Si realmente hay un problema con tu cuenta, entra por tu cuenta al sitio oficial del banco o llama al número publicado en sus canales formales.
No uses enlaces enviados por SMS, WhatsApp o correo para “validar” operaciones. Tampoco devuelvas llamados a números entregados por el supuesto ejecutivo. En fraudes telefónicos, la urgencia es el anzuelo; cortar la llamada puede ser la diferencia entre proteger tu cuenta o entregar el acceso a un tercero.




