Wall Street volvió a romper marcas este martes impulsado por señales de menor tensión geopolítica en Medio Oriente, mientras el mercado chileno cerró en terreno negativo en una sesión marcada por la cautela de los inversionistas locales. La divergencia entre ambos mercados se produjo en un contexto donde Estados Unidos reafirmó su intención de sostener el alto al fuego en el estrecho de Ormuz, lo que ayudó a contener la volatilidad internacional y moderar los precios del petróleo. Este escenario favoreció principalmente a las bolsas estadounidenses, donde el optimismo se consolidó en los sectores tecnológicos e industriales. En contraste, el mercado accionario chileno operó con incertidumbre ante la inminente publicación de resultados corporativos del primer trimestre, lo que mantuvo una postura más conservadora entre los agentes locales.
Récords históricos impulsados por tecnología
Los principales índices de Estados Unidos cerraron la jornada con avances sólidos. El S&P 500 registró un alza de 0,81%, alcanzando un máximo histórico de 7.268 puntos, mientras que el Nasdaq avanzó 1,03%, impulsado por el buen desempeño de las empresas vinculadas a semiconductores. En tanto, el Dow Jones Industrial Average subió 0,65%, reflejando una recuperación más amplia del mercado.
El impulso tecnológico ha sido clave en este ciclo alcista, en línea con tendencias que también impactan a industrias estratégicas como la minería, particularmente en la demanda de minerales críticos, tal como se analiza en el auge de los minerales críticos y su impacto en la economía global.
Petróleo retrocede tras señales de distensión
En paralelo, los precios del crudo mostraron caídas relevantes tras las señales de estabilidad en el estrecho de Ormuz. El petróleo WTI, referencia para Chile, se ubicó en US$102,27 por barril, con una baja de 3,9%, mientras que el Brent descendió 2,99%, hasta los US$110,45 por barril.
La disminución en los precios del petróleo refleja una menor prima de riesgo geopolítico, lo que tiende a aliviar presiones inflacionarias globales. Este comportamiento también influye en sectores intensivos en energía, incluyendo la minería, donde los costos operacionales están estrechamente ligados a la evolución de los combustibles, como se detalla en el impacto de los costos energéticos en la minería chilena.
IPSA cierra a la baja presionado por el sector financiero
A diferencia de Wall Street, el IPSA cerró con una caída de 0,2%, ubicándose en 10.692,27 puntos. El principal índice bursátil chileno se vio afectado por el desempeño negativo de acciones clave del sector financiero y retail.
Entre las mayores bajas destacaron BCI (-2,16%), Santander (-2,15%) y Cencosud (-2,85%), que contrarrestaron las alzas registradas por compañías como CCU (3,13%), SQM (2,4%), Vapores (2,3%) y Entel (2,1%). Esta última reportó recientemente un incremento de 20% en sus utilidades, lo que impulsó su valorización en la jornada.
El comportamiento del IPSA también se vincula a la expectativa por resultados corporativos, un factor determinante en la evolución del mercado local, en línea con lo observado en el efecto de los resultados empresariales en la bolsa chilena.
Expectativas del mercado local
La atención de los inversionistas se centra ahora en los balances del primer trimestre, cuyos resultados podrían definir la tendencia del mercado chileno en el corto plazo. La incertidumbre sobre el desempeño de sectores clave mantiene la presión sobre el IPSA, a pesar del entorno externo más favorable.
Este desacople entre mercados refleja diferencias estructurales en la composición sectorial y en los factores que influyen en cada economía, una dinámica que también ha sido abordada en la influencia de los mercados globales en la economía chilena.