La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) publicó el listado de establecimientos afectos al pago del Impuesto Verde correspondiente a 2025, identificando 105 instalaciones que superaron los umbrales de emisiones definidos por la normativa. El universo equivale al 43,03% de los 244 establecimientos que previamente habían sido identificados como potenciales emisores, con una alta concentración en zonas de fuerte actividad energética e industrial.
Qué criterios definieron a los establecimientos afectos
De acuerdo con la publicación oficial de la SMA, la determinación para 2025 se realizó sobre la base del análisis de los reportes trimestrales de emisiones. El impuesto, establecido en la Ley 20.780, grava emisiones al aire de material particulado (MP), óxidos de nitrógeno (NOx), dióxido de azufre (SO₂) y dióxido de carbono (CO₂).
En términos operativos, quedaron comprendidos los establecimientos que alcanzaron al menos 100 toneladas anuales de material particulado o 25.000 toneladas anuales de CO₂, umbrales que también están descritos en las instrucciones del Servicio de Impuestos Internos sobre el tributo a fuentes fijas contaminantes.
Te puede interesar
La normativa establece además que la SMA debe consolidar las emisiones informadas por cada contribuyente durante el año calendario anterior y remitir esos antecedentes dentro de los plazos legales para la determinación del impuesto correspondiente.
Biobío lideró la distribución territorial de los emisores afectos
A nivel nacional, la nómina se concentró principalmente en la Región del Biobío, que reunió el 20,95% de los establecimientos afectos. Le siguieron Valparaíso, con 14,29%, y Antofagasta, con 13,33%.
Esa distribución refleja la presencia de complejos industriales, instalaciones energéticas y faenas de gran escala en esas regiones. El catastro incorpora operaciones ligadas a minería, generación eléctrica, celulosa, refinación y alimentos, entre otros rubros.
Entre los establecimientos mencionados en los antecedentes entregados figuran activos como División Chuquicamata y El Teniente de Codelco, Minera Escondida, plantas de ENAP, centrales de Colbún, Enel y Engie, además de instalaciones industriales de CMPC y Arauco. Con ello, el listado vuelve a mostrar que el universo afecto al tributo se concentra en sectores de alta intensidad operacional y relevancia para la matriz productiva del país.
El proceso se apoya en monitoreo continuo y será informado al SII
Desde la autoridad ambiental señalaron que el proceso se sustenta en sistemas de monitoreo y seguimiento continuo de emisiones. La superintendenta (s) Claudia Pastore afirmó que “el Impuesto Verde busca incentivar la reducción de emisiones… contribuyendo al desarrollo sostenible del país”, destacando además el uso del sistema SISAT para el control de fuentes emisoras.
Los antecedentes recopilados por la SMA serán remitidos al Servicio de Impuestos Internos para que se determine el monto a pagar por cada establecimiento, en función de sus emisiones verificadas. El procedimiento forma parte de los protocolos de monitoreo, reporte y verificación (MRV) definidos por la autoridad para cuantificar emisiones contaminantes y respaldar el cálculo del gravamen anual.

