La canadiense busca desarrollar una operación aurífera a rajo abierto en Copiapó y Tierra Amarilla. El proyecto está en evaluación ambiental y contempla procesamiento de 35.000 toneladas diarias de mineral.
El Presidente José Antonio Kast anunció en Atacama una inversión estimada de US$3.000 millones asociada al proyecto minero Lobo Marte, de Kinross Chile, iniciativa de oro y plata que vuelve a instalar a la región entre los focos de inversión minera de la próxima década. El anuncio fue presentado por el Gobierno como parte de su agenda de impulso a proyectos mineros, aunque el punto decisivo sigue siendo la evaluación ambiental ante el Servicio de Evaluación Ambiental.
Qué contempla Lobo Marte
Lobo Marte es un proyecto aurífero de Kinross ubicado en la Región de Atacama, en las comunas de Copiapó y Tierra Amarilla, a unos 4.200 metros sobre el nivel del mar. La iniciativa considera la explotación a rajo abierto y secuencial de los rajos Marte y Lobo para producir metal doré, compuesto principalmente por oro y plata.
El expediente ambiental señala una superficie aproximada de 2.312,28 hectáreas, una tasa nominal de procesamiento de 35.000 toneladas diarias de mineral y una vida útil de 22 años, distribuida en 3,5 años de construcción, 16 años de operación y 2 años de cierre.
El dato relevante es que el proyecto no está aprobado: está en calificación ambiental. Kinross informó que el Estudio de Impacto Ambiental de Lobo Marte fue aceptado para revisión por el SEA, lo que dio inicio al proceso formal de evaluación.
La cifra de inversión y el alcance real del anuncio
El Gobierno comunicó una inversión estimada de US$3.000 millones a lo largo de la vida útil del proyecto. En paralelo, reportes del ingreso ambiental han informado una inversión inicial de US$1.500 millones, por lo que la cifra mayor debe entenderse como desembolso asociado al ciclo completo del activo, no necesariamente como el monto único sometido a evaluación ambiental.
Ese matiz importa porque Lobo Marte todavía debe resolver permisos, evaluación de impactos, medidas de mitigación y eventuales observaciones ciudadanas o sectoriales antes de pasar a una decisión de inversión y construcción.
Datos clave
| Ítem | Detalle |
|---|---|
| Empresa | Kinross Chile, a través de Compañía Minera Mantos de Oro |
| Proyecto | Lobo Marte |
| Región | Atacama |
| Comunas | Copiapó y Tierra Amarilla |
| Mineral principal | Oro y plata |
| Método | Explotación a rajo abierto |
| Producto | Metal doré |
| Procesamiento | 35.000 toneladas diarias de mineral |
| Vida útil ambiental | 22 años |
| Estado | En evaluación ambiental |
| Inversión anunciada por el Gobierno | US$3.000 millones durante la vida útil |
Por qué importa para Atacama
Atacama no solo concentra una parte relevante de la minería del cobre, el oro y el litio; también mantiene una cartera diversificada de proyectos y exploraciones. Cochilco informó que la cartera minera 2025-2034 llega a US$104.549 millones a nivel nacional, con Atacama como segunda región en inversión minera después de Antofagasta, sumando US$10.305 millones en cobre y cerca de US$4.700 millones en minerales estratégicos como litio, además de iniciativas en hierro y oro.
En ese cuadro, Lobo Marte tiene peso industrial por tres razones: agregaría producción aurífera de escala, demandaría empleo y servicios especializados en una región minera madura, y podría extender la presencia operacional de Kinross en Atacama, donde la compañía ya opera y mantiene activos históricos como La Coipa y Maricunga.
El frente ambiental será decisivo
El EIA identifica elementos sensibles para la evaluación: uso de agua fresca desde pozos existentes, una línea eléctrica de 220 kV, mejoras de acceso vial, pila de lixiviación, botaderos de estériles, instalaciones de proceso y medidas asociadas a fauna, patrimonio arqueológico, comunidades Colla y áreas próximas a zonas protegidas.
La viabilidad de Lobo Marte dependerá menos del anuncio político y más de su capacidad para superar la tramitación ambiental con medidas verificables. En minería de alta cordillera, los permisos hídricos, biodiversidad, relacionamiento comunitario, tránsito vial y manejo de residuos suelen definir el calendario real de los proyectos.
Señal regulatoria para la pequeña minería
Durante la misma jornada, Kast también anunció el envío de un proyecto de ley para simplificar el sistema de postulación y pago de patentes mineras rebajadas. La propuesta busca eliminar requisitos como las 500 hectáreas, parentesco y tipos societarios para pequeños mineros, además de terminar con el cobro progresivo y ampliar causales de rebaja.
La señal apunta a dos segmentos distintos: por un lado, grandes proyectos de inversión como Lobo Marte; por otro, pequeña y mediana minería afectada por costos administrativos y exigencias de amparo. En ambos casos, el Gobierno intenta instalar una agenda de simplificación, pero el resultado dependerá de permisos, tramitación legislativa y decisiones de inversión privadas.
Qué observará la industria
El próximo hito relevante será el avance del EIA en el SEA: admisibilidad, observaciones de servicios, participación ciudadana, eventuales adendas y una futura Resolución de Calificación Ambiental. Si supera esa etapa, Lobo Marte podría convertirse en uno de los desarrollos auríferos más relevantes de Chile en la próxima década; si se retrasa, quedará como otro caso de gran inversión minera condicionada por permisos, agua y relacionamiento territorial.
