Agua desalinizada y almacenamiento bajo tierra se volvieron piezas centrales del plan hídrico en Emiratos Árabes Unidos, un país sin ríos permanentes ni lagos naturales. En Dubái, la autoridad eléctrica y de agua (DEWA) ya completó la primera etapa de un sistema de Aquifer Storage and Recovery (ASR), que inyecta agua potable desalinizada en acuíferos profundos para recuperarla cuando sea necesario, según el reporte oficial del proyecto ASR de DEWA publicado por la entidad.
Un país que “fabricó” su agua potable
La desalinización es una tecnología estructural en el Golfo. En el caso emiratí, la plataforma oficial del Gobierno de Emiratos sobre agua explica que la mayor parte del agua potable proviene de plantas desalinizadoras (y cuantifica su aporte dentro del requerimiento total de agua), en un contexto donde también operan otras fuentes como el uso de aguas subterráneas y el tratamiento de aguas residuales.
Qué es el ASR y por qué importa en Dubái
El ASR funciona como un “banco” de agua potable. En términos operativos, el esquema consiste en:
Te puede interesar
Más vital que el petróleo: la guerra pone en riesgo el agua en el Golfo
Producir agua desalinizada (agua potable tratada).
Inyectarla mediante pozos hacia acuíferos profundos.
Almacenarla bajo tierra como reserva estratégica.
Recuperarla cuando exista una contingencia (fallas, cortes, picos de demanda) y reingresarla a la red.
DEWA informó que, tras la primera etapa, el proyecto entró en fase de operación y pruebas, con el objetivo de asegurar que la recuperación del agua sea viable en condiciones de emergencia.
La cifra clave: 6.000 millones de galones imperiales
DEWA define el tamaño del proyecto completo con un dato central: la capacidad total está diseñada para almacenar hasta 6.000 millones de galones imperiales de agua, es decir, unos 27.300 millones de litros equivalentes por conversión. En su comunicación oficial, también señala que la reserva estratégica está concebida para suministrar más de 50 millones de galones imperiales diarios durante 90 días en un escenario de emergencia, lo que equivale a alrededor de 227 millones de litros por día.
Por qué guardar agua bajo tierra en un clima desértico
El criterio técnico detrás del almacenamiento subterráneo es práctico:
Menos evaporación que en depósitos abiertos expuestos a calor extremo.
Mayor protección física frente a incidentes externos y eventos disruptivos.
Entorno más estable para conservar el agua y reducir exposición a contaminantes superficiales.
El punto relevante es que el diseño busca continuidad de servicio en una ciudad donde el suministro depende de infraestructura costera, redes de bombeo y tratamiento continuo.
La “letra chica” del modelo: energía e infraestructura
El almacenamiento en acuíferos no reemplaza la desalinización: la complementa. El sistema exige:
Energía para desalinizar, impulsar y presurizar agua.
Redes de transporte y pozos de inyección/recuperación.
Operación permanente, monitoreo y control de calidad.
Por eso, el ASR aparece como una solución de escala país/ciudad y de alto estándar técnico, más que como una receta universal.
El paralelo con Chile: desalinización, energía y continuidad de suministro
En Chile, la desalinización y su logística (energía, impulsión y redes) también se discuten en clave de costo, continuidad y expansión de infraestructura. En las últimas semanas, el tema volvió a ponerse sobre la mesa con el análisis sobre desalinización en Estados Unidos y su escala industrial y con casos locales como la operación de la planta desaladora en Caldera vinculada a seguridad de suministro urbano.
En paralelo, la conversación energética se vuelve inseparable del agua: el acuerdo entre Aguas Pacífico y Colbún para suministro 100% renovable muestra cómo la electricidad condiciona el costo operativo de una desaladora. Y, en el plano industrial, siguen apareciendo iniciativas como la evaluación de un proyecto de desaladora asociado a operaciones de cobre, que empujan el debate hacia infraestructura de largo plazo y resiliencia operativa.
En qué estado está el proyecto de Dubái
De acuerdo con DEWA, la primera etapa del ASR ya fue construida y el sistema pasó a operación y pruebas, mientras el diseño total del proyecto contempla una reserva subterránea de gran escala para almacenar y recuperar agua potable desalinizada ante escenarios de emergencia.







