
El aumento de hasta 55% en insumos plásticos clave encendió las alertas entre fabricantes de juguetes en Estados Unidos, que ya están adelantando compras para proteger inventarios de Navidad. La presión sobre la cadena de suministro también golpea a plantas en Asia y complica la planificación de costos.
Qué está pasando con los precios del plástico
Materiales como el polietileno de baja densidad han registrado fuertes incrementos en medio de las disrupciones logísticas y petroquímicas asociadas al conflicto en Irán. En ese escenario, Rick Woldenberg, director ejecutivo de Learning Resources Inc., advirtió que la empresa está preocupada por el abastecimiento para Navidad y decidió comprar inventario adicional con anticipación para amortiguar nuevas alzas.
El ajuste no se limita a un solo segmento. Reuters reportó que los precios de plásticos y polímeros usados en productos de consumo, entre ellos juguetes, alcanzaron máximos de varios años tras el deterioro de los flujos petroquímicos en Medio Oriente. El mismo reporte indicó que Medio Oriente explicó más del 40% de las exportaciones mundiales de polietileno en 2025, lo que amplifica el efecto de cualquier interrupción regional.
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La disrupción petroquímica se extiende a Asia
La presión de costos afecta de forma directa a fábricas ubicadas en China, Vietnam e India, que dependen de materias primas importadas o de cadenas de suministro conectadas con Asia. Reuters también informó que productores petroquímicos asiáticos comenzaron a recortar operaciones, declarar fuerza mayor o revisar abastecimiento alternativo ante el deterioro del flujo de nafta y otras materias primas.
En ese contexto, Dow señaló en una presentación a inversionistas que la logística global se volvió incierta y que hasta 50% del suministro de polietileno estaba fuera de línea, restringido o impactado por los acontecimientos en Medio Oriente. Ese cuadro coincide con la preocupación expresada por fabricantes que hoy están absorbiendo mayores costos antes de la temporada alta de ventas.
Alzas de hasta 55% en materiales plásticos relevantes para la manufactura de juguetes.
Compras anticipadas de inventario para reducir el riesgo de quiebres en Navidad.
Expectativa de mayores costos adicionales por eventuales nuevos aranceles en Estados Unidos, de acuerdo con los antecedentes entregados.
Ormuz sigue siendo el punto crítico del mercado
La tensión sobre el suministro está estrechamente ligada al estrecho de Ormuz, ruta por la que pasa cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado, según datos oficiales de la Administración de Información Energética de Estados Unidos. Esa dependencia explica por qué cualquier bloqueo o reapertura parcial repercute de inmediato en resinas, petroquímicos y costos manufactureros.
Aunque en los últimos días se abrieron espacios para reanudar parcialmente el tránsito marítimo, Reuters informó que operadores y navieras siguen pidiendo claridad sobre las condiciones reales de paso, mientras persiste la fragilidad de la tregua. En paralelo, Jim Fitterling advirtió que la normalización del flujo petroquímico en la zona podría tardar hasta nueve meses, incluso después de una reapertura más estable del corredor.
El efecto ya alcanza a envases y manufactura
La presión no se limita a los juguetes. Empresas vinculadas al empaque y otros rubros manufactureros también enfrentan mayores costos por la suspensión de envíos desde Asia y por el encarecimiento de insumos como etileno, propileno y metanol, en línea con el deterioro general del mercado petroquímico descrito por Reuters.
Para los fabricantes estadounidenses, el problema inmediato es doble: asegurar disponibilidad de material y contener el traslado de costos hacia el consumidor en la temporada navideña. Por ahora, varias compañías optaron por adelantar compras y reforzar inventarios mientras el mercado sigue pendiente de la evolución del conflicto y de la reapertura efectiva de Ormuz.












