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AMTC y Codelco impulsan proyecto Batmine para acelerar la electrificación de la minería subterránea

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La iniciativa busca anticipar el desempeño de baterías en faenas bajo tierra, optimizar flotas eléctricas y reducir emisiones asociadas al uso de equipos diésel.

El Advanced Mining Technology Center de la Universidad de Chile y Codelco pusieron en marcha el proyecto Batmine, una iniciativa orientada a acelerar la electrificación de la minería subterránea mediante simulación avanzada, modelamiento de baterías y análisis de operación de equipos eléctricos en condiciones reales de faena.

El proyecto fue lanzado el 26 de junio en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile y cuenta con financiamiento del Gobierno de Francia y Codelco, además de la participación del instituto francés CEA-Liten y del Centro de Aceleración Sostenible de Electromovilidad.

La apuesta apunta a uno de los desafíos más relevantes para la industria minera chilena: reducir la dependencia de equipos diésel en operaciones subterráneas, donde las condiciones de ventilación, seguridad, productividad y costos energéticos son especialmente exigentes.

Qué busca resolver Batmine

Batmine se concentra en un punto crítico para la electromovilidad minera: entender cómo se degradan las baterías de vehículos eléctricos cuando operan bajo las condiciones propias de una mina subterránea.

A diferencia del transporte urbano o de carretera, los equipos mineros enfrentan ciclos de trabajo intensivos, pendientes, carga pesada, maniobras repetitivas, altas exigencias de potencia y ambientes complejos. Todo eso incide directamente en la duración, eficiencia y costo de las baterías.

La iniciativa permitirá simular distintos escenarios de operación, rutas, métodos de carga, tipos de minas y maniobras de equipos. Con esa información, las empresas podrán estimar con mayor precisión la vida útil de las baterías, definir mejores políticas de reemplazo y anticipar costos antes de realizar inversiones a gran escala.

El trabajo considera datos reales de operación de Codelco y Sandvik para construir perfiles de potencia en cargadores frontales y camiones de bajo perfil eléctricos. Esos perfiles serán utilizados en ensayos y simulaciones avanzadas sobre baterías reales en laboratorios especializados de Francia.

Por qué importa para la minería chilena

La electrificación de flotas subterráneas no solo responde a una tendencia tecnológica. En minería, el uso de equipos diésel tiene impacto directo en emisiones, ventilación, salud ocupacional, consumo energético y costos operacionales.

Entre el 40% y 50% de las emisiones directas de una faena minera provienen del uso de equipos diésel. A nivel país, la minería representa cerca del 15% de las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero, lo que convierte a este tipo de proyectos en un componente relevante para avanzar hacia operaciones más limpias.

El reemplazo progresivo de equipos diésel por alternativas eléctricas puede reducir emisiones locales, disminuir necesidades de ventilación en túneles y mejorar condiciones ambientales para los trabajadores. Sin embargo, también exige resolver desafíos técnicos: autonomía, tiempos de carga, infraestructura eléctrica, disponibilidad operacional y costo total de propiedad.

Ahí está el valor de Batmine. Antes de incorporar masivamente nuevas flotas, la industria necesita herramientas que permitan proyectar el comportamiento real de los equipos y evitar decisiones basadas solo en condiciones ideales de laboratorio.

Simulación antes de invertir en terreno

El proyecto se complementa con la iniciativa Electromovilidad en Minería Subterránea Masiva, que desarrolla la herramienta ELMOMine. Esta plataforma permite simular el funcionamiento de flotas eléctricas antes de su implementación en faenas reales.

ELMOMine integra información sobre diseño de la mina, planes de producción, infraestructura eléctrica, características de baterías y comportamiento operacional. Con esos datos, la herramienta puede evaluar distintos escenarios y entregar indicadores por turno, día o mes.

Para una operación minera, esa capacidad es relevante porque permite comparar tecnologías, planificar recargas, optimizar rutas, medir consumo energético, estimar productividad y proyectar costos operacionales antes de ejecutar inversiones de alto monto.

En minería subterránea, una mala estimación de autonomía o tiempos de carga puede afectar la continuidad operacional. Por eso, contar con simulaciones robustas ayuda a reducir riesgos técnicos y económicos durante la transición hacia flotas eléctricas.

El desafío de electrificar faenas subterráneas

La minería chilena enfrenta una paradoja estratégica. Produce cobre y litio, minerales clave para baterías, redes eléctricas y vehículos eléctricos, pero al mismo tiempo debe reducir las emisiones de sus propias operaciones para mantener competitividad en mercados cada vez más exigentes.

La electrificación de equipos subterráneos aparece como una vía concreta para avanzar en esa dirección, aunque su despliegue requiere coordinación entre empresas mineras, centros tecnológicos, proveedores de equipos, especialistas en energía e instituciones de investigación aplicada.

El rol de universidades y centros de innovación es clave porque permite adaptar soluciones tecnológicas a las condiciones reales de la minería local. No basta con importar equipos eléctricos: se requiere entender cómo operan en minas profundas, con ciclos productivos continuos y estándares altos de seguridad.

Qué deben observar las empresas mineras

Para las compañías del sector, el avance de este tipo de iniciativas abre una discusión práctica sobre planificación de inversiones, infraestructura eléctrica y gestión operacional.

Las empresas que evalúen incorporar flotas eléctricas deberán revisar no solo el precio de los equipos, sino también la disponibilidad de cargadores, la capacidad de sus redes internas, los tiempos de recarga, la vida útil de las baterías y la capacitación de sus equipos de operación y mantenimiento.

También será importante observar cómo evolucionan los costos de reemplazo de baterías y qué modelos de operación permiten reducir tiempos muertos. Una tecnología mal dimensionada puede generar sobrecostos, mientras que una implementación bien planificada puede traducirse en mayor eficiencia, menores emisiones y mejores condiciones de trabajo.

Batmine apunta precisamente a disminuir esa incertidumbre. Al combinar datos reales de minería chilena con capacidades de simulación avanzada, el proyecto busca entregar información útil para tomar decisiones antes de escalar la electrificación en operaciones subterráneas masivas.

Una señal para la transición tecnológica del sector

La participación de Codelco, la Universidad de Chile, CEA-Liten y CASE refuerza el avance de una agenda tecnológica donde la electromovilidad minera deja de ser una prueba aislada y comienza a integrarse en la planificación productiva de largo plazo.

Para Chile, el desafío no es menor. La minería seguirá siendo un motor económico central, pero su competitividad dependerá cada vez más de la capacidad para producir con menores emisiones, mayor eficiencia energética y mejores estándares operacionales.

En ese contexto, Batmine instala una señal concreta: la transición hacia una minería subterránea electrificada requerirá más que equipos nuevos. Necesitará datos, simulación, infraestructura, planificación y decisiones de inversión basadas en evidencia técnica.