La megarreforma presentada por el Gobierno apunta a reactivar inversión, empleo y certidumbre, según líderes del Congreso y gremios sectoriales.
Megarreforma y respaldo transversal: principales lineamientos
El presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri, anticipó que la idea de legislar la megarreforma impulsada por el Ejecutivo “debería aprobarse por un margen holgado”. El proyecto, orientado a dinamizar la economía tras recientes periodos de estancamiento, será ingresado al Congreso en los próximos días, sumando apoyos desde sectores de la oposición.
La propuesta del Gobierno de José Antonio Kast busca acelerar la reactivación económica y fomentar un mayor flujo de inversiones al otorgar certidumbre y condiciones de invariabilidad tributaria. De acuerdo a los lineamientos entregados, el plan incluye recortes tributarios, incentivos a la inversión y simplificación regulatoria, que tendrían efectos directos en sectores estratégicos como la minería.
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Medidas clave: reducción de impuestos y fomento a la inversión
Entre las medidas principales de la megarreforma figura la reducción del impuesto corporativo del 27% al 23%, la eliminación temporal del IVA para la compra de viviendas nuevas durante 12 meses y la simplificación de regulaciones para la obtención de permisos de inversión. Además, se incluye un régimen transitorio para repatriación de capitales con una tasa reducida del 8% y la proyección de una menor carga tributaria para nuevos proyectos de inversión, especialmente significativos para sectores intensivos como minería y energía.
El Ministerio de Hacienda, liderado por Jorge Quiroz, estima que el plan tendrá un costo fiscal de entre US$2.800 millones y US$3.500 millones, con financiamiento basado en medidas transitorias y crecimiento económico. Se proyecta que el PIB podría crecer un 4% anual y que el desempleo descendería a 6,5% para 2030, según estimaciones recientes.
Apertura al diálogo y receptividad política
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Jorge Alessandri enfatizó la disposición al diálogo observada en sectores de la oposición, incluyendo bancadas como la Democracia Cristiana, el PPD y el Partido de la Gente, destacando que no solo han cuestionado aspectos del plan, sino también presentado propuestas. Esta actitud abierta ha sido valorada por el Gobierno como una señal clave para destrabar acuerdos y facilitar la aprobación del proyecto en la Cámara.
La megarreforma forma parte del Plan de Reconstrucción Nacional, que será detallado durante su paso por comisiones especializadas. Entre sus componentes se espera una estrategia de incentivos y medidas de certeza jurídica para la inversión privada, en línea con lo propuesto en iniciativas previas sobre invariabilidad regulatoria y resguardo de proyectos con RCA aprobada.
Impacto en la minería y certeza para la inversión
La minería, que representa más de la mitad de las exportaciones chilenas, se posiciona entre los principales beneficiarios de la megarreforma. El enfoque en reducción de trabas regulatorias y fomento de inversión es consistente con las demandas recientes del sector por un entorno de mayor certidumbre jurídica e incentivos para nuevos proyectos. No obstante, aún faltan detalles específicos sobre incentivos dirigidos exclusivamente a faenas mineras o cómo se aplicarán en el marco fiscal y regulatorio actual.
Para profundizar en los efectos fiscales de las medidas transitorias contenidas en la propuesta, se puede consultar el artículo “Megarreforma tributaria: medidas transitorias apuntan a recaudar US$631 millones en medio de rebajas impositivas”, que analiza el ajuste recaudatorio mientras se implementan rebajas impositivas pro inversión.
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Próximos pasos y perspectivas sectoriales
El Ejecutivo enviará la megarreforma a la discusión parlamentaria dentro de la semana, en medio de un contexto político de apertura a acuerdos transversales. Si bien el respaldo inicial parece suficiente para una aprobación por margen amplio, el debate técnico en comisiones será clave para definir los ajustes finales y la aplicación efectiva en sectores estratégicos. El seguimiento será fundamental para la industria minera y energética, ya que la consolidación de incentivos normativos podría marcar la pauta de inversión y crecimiento sectorial en los próximos años.



