La extracción se realiza con pozos de hasta 30 metros de profundidad. Estos permiten extraer salmuera —agua con una elevada concentración de minerales— que luego se almacena en piletas abiertas para que el agua se evapore, concentrando así el litio. Este proceso se complementa con técnicas químicas avanzadas que convierten el 80% de la producción en carbonato de litio, un polvo blanco que se utiliza en la fabricación de baterías para empresas como BMW y Tesla. El restante 20% se procesa en otra planta de Arcadium en Güemes, donde se transforma en cloruro de litio, clave para la industria farmacéutica y la fabricación de litio metálico.
El Proyecto Fénix tiene una importancia estratégica en la economía y el desarrollo industrial de Argentina y Sudamérica. Según datos de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), Argentina es el segundo país con mayores recursos de litio en el mundo y el cuarto productor mundial, después de Australia, China y Chile. Además, el país forma parte del denominado “triángulo del litio” junto con Chile y Bolivia, una región que alberga aproximadamente el 68% de las reservas mundiales de este recurso clave para la transición energética.
El impacto económico en Catamarca y Salta es evidente. Arcadium Lithium ha impulsado un «efecto derrame» que ha generado pleno empleo en la región. Empresas proveedoras de servicios de alimentación, logística y construcción se han asentado en la zona para apoyar la operación minera. Además, el proyecto ha creado un programa de contratos de aprendizaje en la localidad de Antofagasta de la Sierra, brindando oportunidades laborales a los jóvenes locales. Entre 2017 y 2023, más del 70% de los participantes de este programa fueron contratados por la empresa.
Trabajar en el Proyecto Fénix implica adaptarse a las difíciles condiciones que ofrece la altura. Con temperaturas que alcanzan los -20 grados en invierno y vientos intensos, el ambiente es implacable. Para los trabajadores, la compañía ha implementado turnos de 7×7: pasan siete días en la mina y luego regresan a sus hogares por otros siete días. En total, cerca de 500 personas operan en el proyecto, incluyendo contratistas y empleados temporales, y durante los periodos de construcción, el número asciende a 1000.
El campamento principal cuenta con unas 250 habitaciones, comedor, lavandería, sala de recreación, internet y calefacción centralizada, entre otros servicios. Además, existen campamentos satélites para contratistas y trabajadores ocasionales. La logística es igualmente compleja, ya que dos aviones conectan diariamente el sitio con las ciudades de Salta y Catamarca. Los vuelos, que parten a las 6:30 y finalizan al mediodía, transportan constantemente al personal entre la mina y sus hogares. Asimismo, pequeños autobuses llevan a los trabajadores que viven en las localidades cercanas por difíciles caminos de montaña.