
El Banco Mundial proyectó que los precios mundiales de las materias primas aumentarán un 23% en 2026 respecto de 2025, debido al impacto de la guerra en Medio Oriente sobre la energía, las interrupciones en el transporte de granos y la demanda de activos de refugio, como el oro.
La estimación supera en siete puntos porcentuales la previsión publicada por la entidad en abril, cuando anticipaba un incremento de 16% para este año. Para 2027, el organismo espera una caída general de 7%, bajo un escenario que supone que los conflictos que afectan el suministro no se intensificarán de manera significativa.
Ayhan Kose, economista jefe adjunto del Banco Mundial, advirtió que los mayores costos de la energía y las interrupciones comerciales pueden agravar la inflación y la inseguridad alimentaria, además de afectar el crecimiento económico. En ese contexto, sostuvo que la prioridad debe ser “proteger a las poblaciones más pobres” y apoyar a los países de bajos ingresos que enfrentan elevadas deudas.
Cobre y otros metales
Para el conjunto de los metales, el Banco Mundial prevé un alza de precios de 25% en 2026, con el cobre, el aluminio y el estaño en niveles récord. El informe atribuye la proyección a las interrupciones de suministro y a la demanda asociada a inversiones en energías renovables, vehículos eléctricos y centros de datos.
La entidad estima que los precios del grupo retrocederán un 3% en 2027. En tanto, proyecta que los metales preciosos subirán un 40% durante 2026, impulsados por la demanda de activos de refugio en un contexto de incertidumbre geopolítica.
Energía y riesgo alimentario
Los precios de la energía aumentarían un 32% en 2026, tras tres años de caídas. El Banco Mundial también prevé que la oferta mundial de petróleo disminuya un 5,2%, lo que representaría su mayor descenso en más de cuatro décadas, excluida la recesión mundial de 2020.
Según el organismo, la producción se mantiene por debajo del consumo, por lo que se han utilizado reservas de petróleo. Esta situación deja al mercado más expuesto a nuevas interrupciones del suministro.
En el caso de las materias primas alimentarias, el informe proyecta aumentos de alrededor de 10% en 2026 y de 7% en 2027, equivalentes a un alza acumulada cercana al 18% respecto de 2025. Entre los factores mencionados figuran las dificultades en los envíos de granos por el mar Negro, la amenaza del fenómeno de El Niño y los mayores costos de combustibles y fertilizantes.
El Banco Mundial advierte que, si se combinan una escalada del conflicto en Medio Oriente, nuevos problemas en el transporte de granos, daños persistentes a la infraestructura petrolera rusa y un episodio muy intenso de El Niño, los precios de los alimentos podrían quedar un 12% por encima de la proyección base para 2027. En ese escenario adverso, el petróleo Brent podría promediar US$105 por barril ese año, frente a los US$79 previstos en el escenario base.
REDIMIN Responde
¿Cuánto proyecta el Banco Mundial que aumentarán los precios mundiales de las materias primas en 2026?
El Banco Mundial proyecta que los precios mundiales de las materias primas aumentarán un 23% en 2026 respecto de 2025.
¿Qué factores están impulsando el aumento en los precios de las materias primas según el Banco Mundial?
El aumento en los precios de las materias primas se debe al impacto de la guerra en Medio Oriente sobre la energía, las interrupciones en el transporte de granos y la demanda de activos de refugio, como el oro.
¿Cuál es la proyección del Banco Mundial para los precios de los metales en 2026?
El Banco Mundial prevé un alza de precios de los metales del 25% en 2026, con el cobre, el aluminio y el estaño alcanzando niveles récord.
¿Qué se espera para los precios de la energía en 2026 según el Banco Mundial?
Se espera que los precios de la energía aumenten un 32% en 2026, después de tres años de caídas.
¿Cómo podrían verse afectados los precios de los alimentos en un escenario adverso según el Banco Mundial?
En un escenario adverso, los precios de los alimentos podrían quedar un 12% por encima de la proyección base para 2027, debido a una combinación de factores como una escalada del conflicto en Medio Oriente, problemas en el transporte de granos, daños a la infraestructura petrolera rusa y un episodio intenso de El Niño.