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Bessent anticipa acuerdo para reabrir Hormuz en 48 horas y el petróleo cae cerca de 4%

La posibilidad de un acuerdo para reabrir el estrecho de Hormuz en las próximas 48 horas ha provocado una caída del petróleo de casi 4%, generando expectativas en los mercados energéticos.

Bessent anticipa acuerdo para reabrir Hormuz en 48 horas y el petróleo cae cerca de 4%
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El secretario del Tesoro de Estados Unidos sostuvo que el entendimiento podría alcanzarse entre este martes y miércoles. La expectativa de normalizar el tránsito marítimo presionó a la baja al crudo, aunque persisten diferencias sobre el control de las rutas y la seguridad de los buques.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó este martes 4 de agosto que existe la posibilidad de alcanzar “hoy o mañana” un acuerdo destinado a reabrir el estrecho de Hormuz, corredor estratégico para el transporte mundial de petróleo, gas natural licuado y materias primas industriales.

La declaración provocó una reacción inmediata en los mercados energéticos. El petróleo Brent retrocedió cerca de 4% y se ubicó en torno a US$80 por barril, mientras el West Texas Intermediate cayó bajo los US$77, reflejando que los operadores comenzaron a descontar una eventual recuperación de los flujos comerciales desde el golfo Pérsico.

Bessent planteó que el objetivo del entendimiento sería recuperar la libertad de navegación y avanzar hacia una normalización del conflicto. También descartó que la solución impulsada por Washington contemple el cobro de peajes iraníes a las embarcaciones que atraviesen el corredor.

Sin embargo, el anuncio todavía corresponde a una expectativa diplomática y no a un acuerdo cerrado. Irán ha negado que mantenga negociaciones directas con Estados Unidos y sostiene que sus conversaciones se desarrollan con Omán, país que participa en la búsqueda de una fórmula para habilitar rutas seguras de entrada y salida del golfo.

El mercado reduce la prima de riesgo

La caída del petróleo muestra la sensibilidad del mercado frente a cualquier señal que permita recuperar el tránsito por Hormuz. Antes del conflicto, cerca de 20 millones de barriles diarios de petróleo crudo y productos derivados pasaban por este punto, equivalentes aproximadamente a una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo.

El corredor es especialmente relevante para las exportaciones de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait, Qatar, Bahréin e Irán. Aunque algunos productores poseen oleoductos alternativos, la capacidad disponible fuera del estrecho es limitada y no permite reemplazar completamente el volumen movilizado por vía marítima.

La reapertura reduciría el riesgo de interrupciones físicas en el suministro y podría aliviar los costos de transporte, seguros y almacenamiento que se han acumulado durante la crisis. También permitiría movilizar cargamentos retenidos y recuperar gradualmente la producción que algunos países debieron reducir por falta de capacidad para exportar.

Pese al optimismo de Bessent, la situación marítima continúa siendo inestable. Durante la misma jornada se registró un nuevo incidente contra un buque de carga en las cercanías de Omán, después de que la embarcación reportara el impacto de un proyectil de origen no identificado.

Este episodio demuestra que un anuncio político no eliminará automáticamente el riesgo operacional. Para recuperar completamente el tráfico serán necesarias garantías de seguridad, cobertura de seguros, disponibilidad de tripulaciones y condiciones aceptables para armadores, operadores portuarios y empresas propietarias de las cargas.

Las diferencias que aún bloquean el acuerdo

Uno de los principales puntos de tensión es el grado de control que Irán pretende ejercer sobre las embarcaciones. Teherán busca mantener supervisión sobre los buques que ingresan al golfo y contar con información sobre el tráfico de salida, mientras Estados Unidos exige libertad de movimiento sin cobros ni restricciones unilaterales.

Las negociaciones con Omán estarían evaluando rutas diferenciadas para ordenar el tránsito. Una opción permitiría que los buques de entrada naveguen por sectores próximos a aguas iraníes, mientras las embarcaciones de salida utilizarían una ruta más cercana a Omán.

La fórmula podría reducir temporalmente el riesgo de enfrentamientos, pero también abre interrogantes sobre fiscalización, tarifas, soberanía marítima y capacidad de intervención. Para las navieras, el acuerdo deberá ser suficientemente claro para determinar responsabilidades ante ataques, daños a la carga o interrupciones posteriores.

Otro elemento pendiente es la duración del eventual entendimiento. Una reapertura transitoria puede reducir el precio del petróleo durante algunas jornadas, pero no necesariamente eliminará la prima de riesgo si las diferencias políticas y militares continúan sin solución.

El mercado ya ha enfrentado avances y retrocesos diplomáticos durante los últimos meses. Por ello, los operadores observarán no solo la firma de un documento, sino también la recuperación efectiva del número de buques, la reducción de incidentes y la normalización de las exportaciones.

Efectos para la minería chilena

La evolución de Hormuz tiene consecuencias directas e indirectas para la minería en Chile. El primer impacto se produce a través del precio del petróleo y sus derivados, especialmente el diésel utilizado en camiones de extracción, equipos auxiliares, transporte de insumos y generación de respaldo.

La operación de minas a rajo abierto concentra una parte significativa del consumo energético de la minería del cobre. Por esa razón, una reducción sostenida del precio internacional del crudo puede moderar presiones sobre los costos operacionales, aunque su transmisión a los contratos de suministro no necesariamente es inmediata.

El efecto también alcanza al transporte marítimo. Una menor tensión en el golfo puede reducir recargos por combustible, primas de seguros y costos asociados a desvíos, tiempos de espera y almacenamiento. Estos componentes influyen en el traslado de maquinaria, repuestos, neumáticos, productos químicos y otros insumos utilizados por las operaciones mineras.

La exposición minera no se limita a los combustibles. Alrededor de la mitad del comercio marítimo mundial de azufre atraviesa Hormuz. Este producto está vinculado a la fabricación de ácido sulfúrico, insumo esencial para la lixiviación de minerales oxidados y la producción de cátodos de cobre.

Una interrupción prolongada podría estrechar la disponibilidad internacional de azufre, elevar los precios del ácido sulfúrico importado y aumentar los costos de abastecimiento de algunas operaciones hidrometalúrgicas. La reapertura contribuiría a reducir esa presión, aunque la normalización dependerá de los inventarios, los contratos existentes y la capacidad de los puertos para procesar cargamentos acumulados.

Señal favorable, pero todavía insuficiente

Para Chile, un menor precio del petróleo presenta efectos mixtos. Por una parte, reduce presiones inflacionarias, costos logísticos y gastos energéticos de la industria. Por otra, una disminución abrupta también puede reflejar expectativas de menor riesgo geopolítico y cambios en la demanda mundial que deben evaluarse junto con la trayectoria de los metales.

En el mercado del cobre, una estabilización de Hormuz podría mejorar el escenario para la actividad manufacturera y el comercio internacional al reducir costos energéticos. Sin embargo, el precio del metal seguirá condicionado por la demanda china, los inventarios disponibles, las restricciones de oferta minera y las perspectivas de crecimiento global.

La declaración de Bessent abrió una ventana para una solución en el corto plazo, pero los próximos movimientos dependerán de que las conversaciones se traduzcan en condiciones verificables de navegación. La industria observará especialmente la posición final de Irán, la participación de Omán y Qatar, la respuesta de las navieras y la evolución de los incidentes contra embarcaciones.

Un acuerdo firmado entre este martes y miércoles podría profundizar la baja del petróleo y comenzar a aliviar los costos de transporte e insumos. Sin garantías operacionales y políticas duraderas, Hormuz continuará siendo uno de los principales focos de volatilidad para los mercados energéticos y para sectores intensivos en combustibles y materias primas, incluida la minería.