
El gobierno de Mark Carney busca movilizar cerca de US$721.000 millones durante los próximos cinco años. De las 167 oportunidades presentadas a grandes inversionistas internacionales, 63 corresponden a minería y metales, la categoría con mayor presencia en la cartera.
Canadá puso a la minería en un lugar central de su ofensiva para atraer C$1 billón en nuevas inversiones durante los próximos cinco años, en momentos en que el país intenta acelerar grandes proyectos y reducir su dependencia económica de Estados Unidos.
El Canada Investment Summit, que se realiza el 14 y 15 de septiembre en Toronto, reúne a inversionistas internacionales, ejecutivos de empresas y representantes del sector público. El encuentro es encabezado por el primer ministro Mark Carney junto a CPP Investments y PSP Investments, dos de los principales inversionistas institucionales del país.
Un prospecto de 66 páginas obtenido por CBC News identifica 167 oportunidades de inversión. La minería y los metales representan 63 proyectos, por delante de energía limpia, que concentra 31. También aparecen iniciativas de infraestructura portuaria, electricidad, manufactura avanzada, tecnología digital, transporte y energía convencional.
Oro, cobre, litio y níquel entran en la cartera
La presencia minera incluye proyectos de oro, cobre, litio, níquel, grafito y otros minerales considerados estratégicos. Entre las compañías incluidas aparecen Troilus Mining, Canagold Resources, E3 Lithium, Critical Elements Lithium y LithiumBank Resources.
Troilus, por ejemplo, desarrolla en Quebec un proyecto de oro y cobre cuyo capital inicial fue estimado recientemente en US$1.428 millones. La compañía apunta a iniciar la construcción en 2027 y alcanzar producción comercial en 2030, según su última actualización técnica.
Otro de los activos presentados a inversionistas es Crawford, de Canada Nickel, ubicado cerca de Timmins, Ontario. El proyecto contempla una mina de níquel y una instalación de procesamiento, y ya recibió una decisión federal favorable en su evaluación de impacto. El gobierno canadiense calcula que su desarrollo requerirá alrededor de C$5.000 millones en inversión.
El énfasis responde a una estrategia más amplia de Ottawa para ampliar sus cadenas de suministro de minerales críticos. Canadá mantiene una lista de 34 minerales considerados esenciales, entre ellos cobre, litio, níquel, uranio, grafito, tierras raras y zinc.
Canadá intenta acelerar el gasto minero
Las necesidades de capital del sector van bastante más allá de los proyectos incluidos en el encuentro de Toronto. Un análisis de BMO estima que el gasto anual de desarrollo minero en Canadá podría crecer más de 11% durante los próximos dos años.
El banco calcula además que las compañías mineras bajo su cobertura podrían destinar cerca de C$350.000 millones durante los próximos cinco años a costos operacionales, capital de mantenimiento y proyectos de crecimiento en el país. Por separado, cifras de Natural Resources Canada proyectan que la inversión de capital en el sector minero y de canteras, excluyendo petróleo y gas, aumentará 7% este año, hasta C$18.500 millones.
La estrategia de Carney contempla también cambios para facilitar grandes inversiones. El ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne, anunció que la agencia tributaria canadiense dará prioridad a solicitudes de resoluciones anticipadas para inversiones de C$1.000 millones o más, con el objetivo de entregar mayor certeza sobre el tratamiento tributario antes de que los inversionistas comprometan el capital.
El objetivo de C$1 billón, sin embargo, corresponde al conjunto de la economía canadiense y no exclusivamente a minería. El propio gobierno estima que unos C$280.000 millones en inversiones públicas e incentivos durante cinco años podrían ayudar a movilizar más de C$1 billón proveniente de actores públicos, privados e institucionales.
Por ahora, el encuentro funciona principalmente como una instancia para conectar proyectos con potenciales financiadores. Una fuente del gobierno canadiense citada por Reuters señaló que los acuerdos relevantes podrían tardar entre 12 y 18 meses en materializarse, mientras Canadá intenta convertir el interés por sus recursos minerales en nuevas minas, plantas de procesamiento e infraestructura.