Canadá se enfrenta a un desafío crucial en su competitividad en el sector de los minerales críticos y otros sectores estratégicos. Un informe reciente de PwC Canadá enfatiza la necesidad urgente de acelerar la inversión en infraestructura y la agilización de los procesos de aprobación de proyectos. Se proyecta que Canadá invertirá $4.7 billones en infraestructura para 2050, pero actualmente solo destina 6.6% de su PIB a este sector, un porcentaje inferior al 7.4% que invierten otros países líderes. Según PwC, esto implica que Canadá necesita aumentar su inversión en $34 mil millones anuales para cerrar la brecha existente para 2050.
Oportunidades de inversión y desafíos
El informe destaca que los recursos naturales constituyen la mayor oportunidad de infraestructura del país, con un gasto acumulado previsto de $1.6 billones para 2050. La inversión en infraestructura para recursos debería alcanzar $63 mil millones anuales, un aumento respecto a los $53 mil millones actuales, impulsado por el creciente interés global en minerales críticos y energía alternativa. Ontario's Ring of Fire, uno de los mayores distritos minerales sin desarrollar de Canadá, ejemplifica la necesidad de una infraestructura integrada que contemple caminos, transmisión eléctrica, conectividad digital y servicios comunitarios antes de poder iniciar la minería a gran escala.
Si bien el sector de recursos seguirá dominando las inversiones, el informe señala que Canadá está subinvirtiendo en varias áreas, siendo el sector de energía nuclear uno de los más afectados, con un crecimiento proyectado de solo 11% para 2050, en comparación con el 45% a nivel global.
Barreras regulatorias y necesidad de cambio
Una de las principales barreras identificadas en el informe es el largo proceso de aprobación regulatoria en Canadá. Los proyectos enfrentan revisiones que pueden prolongarse durante años, lo que aumenta costos y genera incertidumbre frente a otros países que compiten en el mercado. Para contrarrestar estos desafíos, el informe recomienda que Canadá implemente un enfoque más ágil, estableciendo alianzas más sólidas con las comunidades indígenas y aumentando la participación del sector privado junto con nuevos modelos de financiamiento. Esta colaboración se muestra esencial para captar oportunidades en un contexto global donde se busca diversificar las cadenas de suministro y cumplir con la creciente demanda de minerales críticos, necesarios para la electrificación y la defensa.
En un entorno donde las naciones se apresuran a asegurar suministros de estos minerales vitales, las decisiones que tome Canadá en el corto plazo serán fundamentales para definir su futuro competitivo en esta industria en expansión.









