
Japón presentó una protesta formal y pidió a Pekín retirar las medidas aplicadas al diclorosilano, un insumo utilizado en la fabricación de semiconductores. China estableció depósitos provisionales de entre 80,8% y 99,2% mientras continúa la investigación comercial.
China comenzó este martes 8 de septiembre a aplicar medidas antidumping provisionales sobre las importaciones de diclorosilano (DCS) procedentes de Japón, un compuesto químico de alta pureza utilizado en procesos esenciales para fabricar semiconductores. La decisión obliga a los importadores chinos a entregar depósitos de hasta 99,2% del valor considerado para la operación, mientras Pekín completa la investigación iniciada a comienzos de 2026.
La medida provocó una respuesta inmediata de Tokio. El secretario jefe del Gabinete japonés, Minoru Kihara, afirmó que el Gobierno analizará sus efectos junto con las empresas involucradas y confirmó que Japón presentó una protesta formal ante China, solicitando el retiro de las restricciones.
Shin-Etsu enfrenta una tasa de 99,2%
El Ministerio de Comercio de China fijó distintos porcentajes según la empresa. Shin-Etsu Chemical, uno de los principales fabricantes japoneses del sector, quedó sujeto a un depósito de 99,2%, mientras que Denal Silane deberá enfrentar una tasa de 80,8%. Para el resto de los productores japoneses incluidos en la investigación, el porcentaje establecido también alcanza el 99,2%.
Pekín precisó que todavía se trata de una resolución preliminar y no de una determinación definitiva. Según el Ministerio de Comercio chino, la investigación encontró inicialmente evidencia de dumping en las importaciones japonesas, daños materiales para la industria local de diclorosilano y una relación entre ambos factores. Las partes involucradas disponen además de un plazo para presentar observaciones antes de que continúe el procedimiento.
La investigación había comenzado el 7 de enero de 2026, después de una solicitud presentada por la industria china. Entre los antecedentes utilizados para abrir el proceso, Pekín señaló que entre 2022 y 2024 las importaciones de diclorosilano desde Japón mostraron una tendencia creciente, mientras sus precios registraron una caída acumulada de 31%.
Un insumo estratégico para la industria de semiconductores
El diclorosilano, cuya fórmula química es SiH₂Cl₂, es un gas empleado principalmente en la deposición de películas delgadas durante la fabricación de semiconductores. Es utilizado para producir capas de silicio, nitruro de silicio, óxido de silicio y otros materiales empleados en chips lógicos, memorias, circuitos analógicos y otros componentes electrónicos.
Su importancia radica en que estos procesos permiten construir las múltiples capas microscópicas que forman parte de los circuitos integrados. Japón tiene una posición relevante en el suministro mundial de diclorosilano de alta pureza destinado a la fabricación de chips, por lo que cualquier restricción comercial sobre este producto puede adquirir importancia dentro de la cadena asiática de semiconductores.
Por ahora, las compañías japonesas evalúan el efecto comercial de la decisión. Shin-Etsu Chemical indicó que el diclorosilano representa una porción pequeña de su negocio y que, en principio, no espera un impacto material sobre sus operaciones generales, aunque continúa revisando las medidas adoptadas por China.
La disputa ocurre además en un periodo de mayores fricciones entre Pekín y Tokio. China ha adoptado otras restricciones comerciales relacionadas con Japón, entre ellas controles sobre productos de doble uso, mientras ambos gobiernos mantienen diferencias políticas y estratégicas vinculadas, entre otros asuntos, a Taiwán.
El Ministerio de Comercio chino aseguró que continuará la investigación antes de emitir su decisión definitiva. Hasta entonces, los depósitos establecidos desde este 8 de septiembre permanecerán como medidas antidumping provisionales, con tasas que pueden llegar al 99,2% para el diclorosilano de origen japonés.