Industria Minera

Codelco Andina apunta a camión y ferrocarril como eje logístico para la minería binacional Chile-Argentina

Codelco Andina destaca la importancia del corredor Los Libertadores para la minería binacional entre Chile y Argentina, enfatizando la logística como clave para el desarrollo de proyectos cupríferos en Mendoza.

Codelco Andina apunta a camión y ferrocarril como eje logístico para la minería binacional Chile-Argentina
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La División Andina puso el foco en el corredor Los Libertadores y en la integración de transporte para capturar valor ante el avance de proyectos cupríferos en Mendoza.

Codelco Andina instaló la logística como uno de los factores críticos para el desarrollo de la minería binacional entre Chile y Argentina, en un contexto donde el corredor Los Libertadores vuelve a tomar relevancia por el avance de proyectos cupríferos en Mendoza y por la capacidad instalada de la Región de Valparaíso para conectar producción minera con puertos, proveedores y servicios especializados.

El planteamiento fue expuesto por Orlando Silva, gerente de Servicios de Codelco Andina, durante el Encuentro Minero Internacional “Cordillera que une: Minería binacional y el Paso Los Libertadores como ejes de integración Chile-Argentina”, realizado el 26 de junio en Los Andes, según la convocatoria oficial de FAROandes.

La cita reunió a autoridades, empresas y especialistas de ambos países para abordar una pregunta que empieza a ganar peso en la agenda minera regional: cómo preparar infraestructura, transporte y servicios para una eventual expansión de la minería del cobre al otro lado de la cordillera.

La logística entra al centro de la discusión minera

El punto central planteado por Andina fue que la logística no es un componente accesorio de la operación minera, sino parte de la cadena de valor. En minería, esa diferencia es clave: una operación puede tener recurso, permisos y capital, pero si no cuenta con rutas, pasos fronterizos, puertos, patios de acopio, ferrocarril, energía y servicios de soporte, el margen económico se estrecha.

En ese marco, Silva destacó la integración entre camiones y ferrocarril como una alternativa concreta para fortalecer la competitividad de proyectos que se desarrollen a ambos lados de la cordillera. El argumento apunta a reducir cuellos de botella, mejorar eficiencia y dar mayor resiliencia a una cadena que depende de pasos de alta montaña, condiciones climáticas y coordinación binacional.

La experiencia de Codelco División Andina aparece como un antecedente relevante. La operación se ubica a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar en la Región de Valparaíso y explota minerales en la mina a rajo abierto Sur. Por su localización, Andina convive directamente con desafíos de transporte, montaña, conectividad y continuidad operacional.

Aunque el encuentro no informó nuevas inversiones de Codelco ni un proyecto logístico específico asociado a Andina, sí dejó planteado un enfoque industrial: la infraestructura existente en la zona central puede transformarse en una plataforma de apoyo para proyectos mineros argentinos si existe coordinación pública y privada.

Por qué Los Libertadores importa para el cobre

El Paso Los Libertadores es uno de los corredores terrestres más relevantes entre Chile y Argentina. Para la minería, su importancia no está solo en el tránsito fronterizo, sino en su conexión con el eje Los Andes-Valparaíso-San Antonio y con una red de servicios que incluye transporte, mantención, puertos, bodegaje, ingeniería, contratistas y capacidades operacionales desarrolladas alrededor de la minería chilena.

La discusión aparece en un momento en que Chile mantiene una cartera minera de gran escala. La Comisión Chilena del Cobre informó que la cartera de inversiones mineras 2025-2034 alcanza US$104.549 millones, el mayor nivel en más de una década. En esa cartera, el cobre representa el núcleo de las inversiones, con proyectos de reposición, optimización y expansión.

Ese dato es relevante para la Región de Valparaíso porque la logística minera no solo se juega dentro de la faena. También se define en rutas, terminales, permisos, coordinación aduanera y capacidad de mover concentrados, insumos, equipos y repuestos de alto tonelaje. Si Argentina acelera su cartera cuprífera, la presión sobre los corredores bioceánicos y los puertos chilenos puede aumentar.

Mendoza busca entrar al mapa cuprífero

La otra cara de esta conversación está en Mendoza. El caso más visible es PSJ Cobre Mendocino, proyecto desarrollado por Minera San Jorge S.A., ligada a Zonda Metals GmBH de Suiza y Grupo Alberdi de Argentina, según el propio proyecto y la documentación ambiental presentada ante la autoridad provincial.

El resumen ejecutivo del Informe de Impacto Ambiental del Gobierno de Mendoza describe a PSJ como una iniciativa de extracción a cielo abierto y procesamiento para producir concentrado de cobre mediante trituración, molienda, flotación, filtración y secado. El depósito San Jorge tiene una ley media informada de 0,47% de cobre y 0,191 gramos por tonelada de oro, mientras que el concentrado tendría un promedio de 25% de cobre.

La misma documentación ubica el proyecto en Uspallata, departamento de Las Heras, provincia de Mendoza, entre 2.400 y 2.900 metros sobre el nivel del mar, a 37 kilómetros de Uspallata y a 97 kilómetros al noroeste de la ciudad de Mendoza. También señala una vida útil proyectada de 16 años, una planta con capacidad de 10 millones de toneladas anuales y una producción promedio de 151.000 toneladas anuales de concentrado de cobre, con un máximo de 241.000 toneladas anuales.

Estas cifras ayudan a entender por qué la logística aparece como tema de fondo. Un proyecto de concentrado no termina en la planta: requiere transporte continuo hacia puntos de despacho, conexión con fundiciones o mercados externos, y una cadena de permisos y servicios capaz de operar con regularidad.

El rol que puede jugar Valparaíso

Para Chile, la oportunidad no está necesariamente en reemplazar capacidades argentinas, sino en complementar el desarrollo de una industria que ya domina procesos mineros, portuarios y de abastecimiento. La Región de Valparaíso tiene una posición natural en esa discusión por su cercanía al paso fronterizo, por su infraestructura logística y por la presencia de Codelco Andina en la zona.

El punto sensible es que esa oportunidad requiere planificación. La minería opera con ventanas de despacho, contratos de transporte, estándares ambientales, trazabilidad, seguridad y continuidad. Un corredor binacional no se consolida solo por cercanía geográfica; necesita inversión, reglas claras y coordinación entre aduanas, vialidad, puertos, municipios, operadores ferroviarios y empresas mineras.

En ese sentido, la mención al modelo camión-ferrocarril es relevante. En una industria presionada por costos, emisiones y congestión, el ferrocarril puede aportar eficiencia en tramos de alto volumen, mientras el camión mantiene flexibilidad en zonas cordilleranas o de acceso directo a faenas. La combinación de ambos modos puede ser una ventaja competitiva si se resuelve la interoperabilidad logística.

Una agenda con oportunidades y riesgos

La minería binacional también enfrenta desafíos. En Mendoza, el desarrollo de proyectos metalíferos ha estado históricamente marcado por el debate ambiental, especialmente por el uso de agua y la regulación provincial. En el caso de PSJ, la documentación ambiental indica que el proceso utilizaría flotación y que el agua recuperada en el espesador de colas sería reutilizada en el sistema de agua de proceso de planta. Son antecedentes relevantes, pero no eliminan la necesidad de evaluación técnica, fiscalización y licencia social.

Para Chile, el desafío es distinto: evitar que la discusión quede solo en el plano declarativo. Si el corredor Los Libertadores quiere posicionarse como plataforma para minería binacional, la industria observará avances concretos en infraestructura vial, continuidad operativa en invierno, capacidad portuaria, integración ferroviaria, tiempos de cruce, estándares de seguridad y coordinación institucional.

Qué observará la industria

El interés de Codelco Andina confirma que la logística empieza a ocupar un lugar estratégico en la discusión minera entre Chile y Argentina. No se trata solo de mover concentrado; se trata de definir qué territorios capturarán valor en una nueva etapa de demanda por cobre, proveedores, empleo especializado e infraestructura.

El próximo hito no será una declaración, sino la capacidad de transformar el corredor Los Libertadores en una solución operativa confiable para proyectos reales. Si Mendoza avanza en cobre y Valparaíso logra articular transporte, puertos y servicios, la minería binacional puede pasar de una oportunidad geográfica a una cadena productiva con impacto económico medible para ambos lados de la cordillera.