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Oro rebota 1,1% hasta US$4.157 por onza tras caer casi 4% en la sesión anterior

El oro recupera 1,1% y se cotiza a US$4.157 por onza, tras una caída cercana al 4% en la sesión anterior, mientras el mercado sigue atento a las políticas de la Reserva Federal.

Oro rebota 1,1% hasta US$4.157 por onza tras caer casi 4% en la sesión anterior
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El metal precioso recuperó parte de las fuertes pérdidas de la jornada previa, aunque continuó bajo presión por el fortalecimiento del dólar, el avance de los rendimientos de los bonos estadounidenses y las expectativas de nuevas alzas de tasas de la Reserva Federal.

El oro spot subía 1,1% hasta US$4.157,39 por onza durante la mañana del 29 de septiembre, recuperando parte del terreno perdido después de una caída cercana al 4% en la sesión anterior que llevó al metal a su menor nivel en casi ocho semanas.

A las 09:30 horas de Nueva York, el precio mostraba una recuperación desde los US$4.110,55 por onza alcanzados durante la jornada previa, mínimo que no se observaba desde el 5 de agosto. Los futuros estadounidenses del oro también avanzaban, con un incremento de 0,5% hasta US$4.189,60 por onza.

El movimiento se produce después de una brusca corrección del mercado de metales preciosos, en medio de un escenario caracterizado por el fortalecimiento reciente del dólar, el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos y una mayor expectativa de que la Reserva Federal mantenga una política monetaria restrictiva para contener las presiones inflacionarias.

El dólar y las tasas mantienen la presión sobre el oro

La recuperación de este martes no elimina los factores que provocaron la fuerte caída de la sesión anterior.

El oro suele enfrentar presión cuando aumentan las tasas de interés y los rendimientos de los bonos, debido a que el metal no entrega intereses. Cuando los instrumentos de renta fija ofrecen retornos mayores, aumenta el costo de oportunidad de mantener posiciones en activos como el oro.

Al mismo tiempo, un dólar estadounidense más fuerte tiende a encarecer las materias primas denominadas en esa moneda para los compradores que operan con otras divisas, lo que puede reducir parte de la demanda.

Ambos factores han coincidido durante las últimas jornadas con un cambio en las expectativas sobre la trayectoria de la política monetaria estadounidense.

El mercado ha incrementado las apuestas por nuevas alzas de tasas por parte de la Reserva Federal, en un contexto donde las presiones inflacionarias continúan siendo una variable central para los inversionistas.

La evolución de esas expectativas será determinante para la dirección de corto plazo del oro, ya que un escenario de tasas elevadas durante más tiempo podría seguir favoreciendo al dólar y a los rendimientos de la deuda estadounidense.

El metal venía de una caída cercana al 4%

El retroceso de la jornada anterior fue particularmente pronunciado.

El oro llegó a negociarse en US$4.110,55 por onza, después de caer cerca de 4% durante la sesión. El movimiento llevó al metal hasta niveles no registrados desde comienzos de agosto y representó una de las correcciones más fuertes de los últimos meses.

La recuperación hasta la zona de US$4.157 implica que el oro logró recuperar una fracción de esa pérdida, pero todavía se mantiene considerablemente por debajo de los niveles observados antes de la caída.

La volatilidad refleja el ajuste de posiciones de los inversionistas frente a un escenario en que las perspectivas de tasas, inflación y crecimiento económico estadounidense están cambiando con rapidez.

El comportamiento del mercado también está siendo observado ante la publicación de nuevos indicadores económicos en Estados Unidos. Los datos de inflación y empleo pueden modificar las expectativas sobre los próximos movimientos de la Reserva Federal y, por esa vía, impactar nuevamente al dólar, los bonos y los metales preciosos.

Plata, platino y paladio operan a la baja

El rebote del oro no se extendió de igual forma al resto de los principales metales preciosos.

La plata spot retrocedía 0,1% hasta US$60,89 por onza, manteniéndose cerca de los niveles alcanzados después de la corrección de las sesiones recientes.

El platino, en tanto, mostraba una caída más marcada, con un descenso de 1,9% hasta US$1.684,95 por onza.

El paladio cedía 0,3% y se transaba en torno a US$1.210,70 por onza.

Las diferencias entre los movimientos responden en parte a que estos metales poseen perfiles de demanda distintos. Mientras el oro tiene un fuerte componente financiero y es utilizado ampliamente como activo de reserva, la plata, el platino y el paladio también presentan una exposición relevante a la demanda industrial.

La política de la Fed vuelve al centro del mercado

El comportamiento del oro durante las próximas sesiones estará estrechamente ligado a las expectativas sobre la política monetaria estadounidense.

Una combinación de inflación persistente, tasas de interés más altas y rendimientos elevados de los bonos puede limitar la recuperación del metal, mientras que señales de moderación económica o menores presiones inflacionarias podrían alterar nuevamente las expectativas del mercado.

El movimiento del 29 de septiembre muestra, por ahora, una recuperación parcial después del fuerte retroceso de la jornada anterior, pero no una reversión completa de las presiones que llevaron al oro a su nivel más bajo desde el 5 de agosto.

Con el precio nuevamente sobre los US$4.150 por onza, los inversionistas mantienen la atención puesta en los próximos datos económicos de Estados Unidos y en cualquier señal que permita anticipar la velocidad y magnitud de los próximos movimientos de tasas de la Reserva Federal.