El metal precioso retrocedió hasta su menor nivel en una semana, presionado por el avance de los rendimientos del Tesoro, el petróleo y las expectativas de nuevas alzas de tasas de la Reserva Federal. La cotización corresponde a operaciones intradía y no al cierre de la sesión.
El oro spot cayó 0,6% este 24 de septiembre hasta aproximadamente US$4.261 por onza, alcanzando su nivel más bajo desde el 17 de septiembre, mientras los mercados aumentaban sus apuestas por un nuevo endurecimiento monetario de la Reserva Federal de Estados Unidos. Los futuros estadounidenses del metal para entrega en diciembre bajaban, en paralelo, alrededor de 0,5% hasta la zona de US$4.296 por onza.
La presión sobre el oro coincidió con un fuerte aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense. La tasa del título a diez años se situaba cerca de 5,15%, en sus niveles más altos desde 2007, elevando el costo de oportunidad de mantener un activo como el oro, que no entrega intereses ni cupones.
El movimiento se produjo además en un contexto de elevados precios del petróleo, señales de fortaleza de la economía estadounidense y declaraciones de autoridades de la Fed favorables a mantener una política restrictiva frente a las presiones inflacionarias.
Tasas más altas reducen el atractivo relativo del oro
El principal factor detrás del retroceso es el cambio de expectativas respecto de la trayectoria de las tasas de interés estadounidenses.
La Reserva Federal elevó su tasa de referencia en septiembre por primera vez en tres años, hasta un rango de 3,75%-4,00%, y distintos integrantes del banco central han advertido que podrían ser necesarios nuevos ajustes si la inflación continúa por encima de la meta.
Los mercados han reaccionado rápidamente. Los contratos vinculados a la política monetaria reflejaban este jueves una probabilidad cercana al 69% de una nueva subida de tasas en la reunión de octubre, según datos de CME FedWatch citados por operadores del mercado.
Para el oro, este escenario genera una presión directa. Cuando aumentan las tasas y los rendimientos de la deuda pública, los inversionistas pueden obtener retornos mayores en activos considerados de bajo riesgo que sí pagan intereses.
El metal mantiene su papel como reserva de valor y refugio durante períodos de incertidumbre, pero compite con instrumentos financieros cuyo rendimiento se vuelve más atractivo cuando las tasas permanecen elevadas.
Treasury a diez años supera nuevamente el 5%
El rendimiento de los bonos estadounidenses se convirtió en otro de los focos de la jornada.
La tasa del Treasury a diez años volvió a superar el 5% y alcanzó niveles no observados desde 2007, después de un fuerte movimiento en los mercados de deuda durante las últimas sesiones.
El avance ocurrió después de datos que mostraron una actividad empresarial estadounidense más fuerte de lo esperado y ante la percepción de que las presiones de precios podrían obligar a la Fed a mantener tasas elevadas durante más tiempo.
Las mayores rentabilidades de la deuda soberana también pueden fortalecer al dólar, otro factor habitualmente adverso para el oro. Debido a que el metal se negocia internacionalmente en moneda estadounidense, una apreciación del dólar puede encarecerlo para compradores que utilizan otras divisas.
Petróleo agrega presión inflacionaria
El comportamiento de la energía también está influyendo sobre las expectativas monetarias.
El petróleo había avanzado con fuerza durante la sesión anterior y continuaba en niveles elevados ante la falta de avances concretos hacia una solución del conflicto con Irán. Reuters informó que los precios habían subido aproximadamente 4% en la jornada previa, aumentando las preocupaciones por una nueva presión sobre los costos energéticos y la inflación.
Un petróleo persistentemente caro puede trasladarse hacia transporte, producción industrial y precios al consumidor, dificultando el trabajo de los bancos centrales.
La relación con el oro es compleja. Tradicionalmente, una aceleración inflacionaria puede aumentar la demanda por el metal como cobertura, pero si la respuesta de la Reserva Federal consiste en elevar las tasas de interés, el efecto de los mayores rendimientos puede terminar predominando en el corto plazo.
Ese equilibrio explica parte de la volatilidad observada durante las últimas sesiones.
El metal sigue sobre US$4.200 pese a la corrección
Aunque el oro retrocedió hasta mínimos de una semana, continúa operando en niveles históricamente elevados.
La cotización cercana a US$4.261 se produce después de un período en que el mercado ha combinado compras de bancos centrales, demanda de refugio, tensiones geopolíticas y cambios bruscos en las perspectivas de política monetaria.
Capital Economics sostuvo que la persistencia de altos rendimientos de los bonos y precios elevados del petróleo podría limitar nuevas subidas del oro en el corto plazo e incluso provocar correcciones adicionales. Intesa Sanpaolo, por su parte, planteó un escenario de alta volatilidad y precios que podrían mantenerse durante varios trimestres alrededor de un promedio de US$4.200 por onza.
Estas proyecciones corresponden a análisis de mercado y no garantizan la evolución futura del metal.
Plata y platino también retroceden
La presión no quedó limitada al oro.
Durante la misma jornada, la plata spot caía alrededor de 1,1%, hasta US$63,79 por onza, mientras el platino retrocedía aproximadamente 0,1%, a US$1.748,03. El paladio mostraba un movimiento marginalmente positivo, cercano a 0,1%, hasta US$1.261,14.
El comportamiento conjunto refleja la influencia que están ejerciendo las tasas estadounidenses sobre el complejo de metales preciosos, aunque cada mercado mantiene dinámicas propias de oferta, demanda industrial e inversión.
La cifra de US$4.261 es intradía
Los valores reportados corresponden a operaciones realizadas durante la jornada del 24 de septiembre de 2026 y no al precio oficial de cierre.
El oro spot cotizaba alrededor de US$4.261 por onza durante la mañana internacional, mientras los futuros de diciembre se ubicaban cerca de US$4.296. Ambos precios pueden modificarse durante el resto de la sesión a medida que cambien los rendimientos de los bonos, el dólar, el petróleo y las expectativas respecto de la Reserva Federal.
El mercado seguirá especialmente atento a las próximas declaraciones de autoridades de la Fed y a los datos de inflación y actividad económica de Estados Unidos. Si las expectativas de nuevas subidas de tasas continúan fortaleciéndose, los altos rendimientos de los bonos podrían seguir actuando como uno de los principales obstáculos para una recuperación sostenida del oro.









