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Brent cae 2% hasta US$101,75 ante señales de recuperación de los flujos petroleros de Medio Oriente

El precio del petróleo Brent disminuyó un 2% hasta US$101,75, afectado por el aumento de las exportaciones saudíes y la recuperación parcial de los flujos en Medio Oriente.

Brent cae 2% hasta US$101,75 ante señales de recuperación de los flujos petroleros de Medio Oriente
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El crudo tocó su menor nivel desde el 10 de septiembre después de haber superado recientemente los US$109. Arabia Saudita está aumentando embarques por el golfo Pérsico, aunque el tráfico visible por el estrecho de Ormuz continúa muy deprimido y parte de los movimientos ocurre con los sistemas de seguimiento apagados.

El petróleo Brent retrocedía alrededor de 2% este lunes 21 de septiembre, hasta US$101,75 por barril hacia las 08:59 GMT, mientras el mercado incorporaba señales de una recuperación parcial de las exportaciones de Medio Oriente y expectativas de que Arabia Saudita pueda restablecer parte de sus rutas de suministro. El contrato de referencia mundial llegó durante la jornada a su nivel más bajo desde el 10 de septiembre, alejándose de los más de US$109 que alcanzó recientemente por las interrupciones en la infraestructura energética saudí y los riesgos para la navegación regional.

El West Texas Intermediate (WTI) para octubre, próximo a expirar, bajaba también cerca de 2%, hasta US$98,34 por barril. El contrato de noviembre se negociaba en US$94,16, mostrando una diferencia considerable respecto del vencimiento más cercano en un mercado todavía tensionado por la disponibilidad inmediata de crudo.

Arabia Saudita redirige más petróleo hacia Ormuz

La caída de los precios refleja principalmente una percepción de que los productores del golfo Pérsico están encontrando mecanismos para mantener más barriles en circulación pese a las restricciones logísticas creadas por el conflicto regional.

Arabia Saudita ha aumentado sus exportaciones a través del estrecho de Ormuz después de los ataques contra su oleoducto East-West, infraestructura que permite trasladar crudo desde el este del país hacia el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, evitando precisamente el paso por Ormuz.

Datos satelitales y de navegación recopilados durante septiembre sitúan los flujos saudíes por la ruta del golfo en torno a 2,9 millones de barriles diarios, mientras estimaciones más amplias muestran que las exportaciones totales del reino habrían superado los 4 millones de barriles diarios durante el mes, frente a unos 2,4 millones en agosto.

Además, los productores están utilizando con mayor intensidad transferencias de petróleo de barco a barco en aguas cercanas a Omán. Estas operaciones permiten que buques empleados como lanzaderas crucen Ormuz, descarguen el petróleo en grandes tanqueros situados en zonas relativamente más seguras y regresen posteriormente al golfo.

Kpler estima que las transferencias de este tipo podrían alcanzar 2,5 millones de barriles diarios en septiembre, frente a 1,4 millones en agosto. En conjunto, los flujos petroleros a través de Ormuz se sitúan cerca de 6,5 millones de barriles diarios en lo que va del mes, su mayor nivel desde el repunte temporal registrado después del alto el fuego de junio.

CENTCOM habla de un máximo de seis meses

El almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos, afirmó durante el fin de semana que el volumen de crudo, carga y gas natural licuado movilizado durante las últimas dos semanas fue el mayor de los últimos seis meses.

Cooper sostuvo además que fuerzas estadounidenses han apoyado más de 2.000 tránsitos de buques comerciales y que productores aliados del golfo han trasladado más de 1.000 millones de barriles de petróleo por el estrecho durante los últimos meses. También señaló que las principales rutas de navegación utilizadas están despejadas de minas.

Sin embargo, esas cifras no pueden comprobarse completamente a partir de los sistemas públicos de seguimiento marítimo. Parte de los petroleros está atravesando Ormuz bajo protección militar con sus transpondedores AIS apagados, una práctica que reduce su exposición pero impide que los movimientos aparezcan normalmente en las bases de datos comerciales de navegación.

Esa diferencia explica por qué los datos visibles ofrecen una imagen menos clara que las declaraciones militares estadounidenses.

El tráfico visible sigue muy por debajo de los niveles anteriores

Una lectura inicial de los datos de navegación utilizada durante las primeras horas del lunes contabilizó 12 buques de commodities atravesando Ormuz durante sábado y domingo, frente a 35 el fin de semana anterior. Un recuento posterior de Kpler, actualizado durante la jornada, elevó la cifra a 17 embarcaciones frente a 37 una semana antes.

Ambas mediciones apuntan en la misma dirección: aunque están saliendo volúmenes importantes de petróleo, el número de embarcaciones identificables continúa extremadamente reducido.

Antes del inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán el 28 de febrero, el estrecho registraba aproximadamente 125 grandes buques comerciales al día, incluyendo petroleros, transportadores de gas, graneleros y portacontenedores. Ormuz canalizaba entonces aproximadamente una quinta parte del petróleo y del LNG comercializado internacionalmente.

En la semana iniciada el 13 de septiembre, 22 petroleros transportando unos 42 millones de barriles de crudo salieron del golfo a través de Ormuz, según Kpler. Arabia Saudita e Irak representaron cada uno alrededor del 43% de ese volumen.

La normalización tiene un costo elevado

El aumento de los flujos no implica que la cadena petrolera haya regresado a condiciones normales. El sistema depende ahora de escoltas militares, rutas restringidas, transferencias entre buques y una flota limitada de grandes petroleros.

Las tarifas de referencia para transportar crudo del golfo a China en un VLCC —buques capaces de cargar alrededor de dos millones de barriles— han superado US$30 por barril, frente a costos que antes del conflicto representaban apenas entre 2% y 3% del valor del petróleo transportado.

La mayor demanda de tanqueros también está reconfigurando la industria marítima. Los armadores han encargado más de 200 nuevos VLCC durante 2026, en medio del aumento de las distancias de transporte y de la necesidad de mantener más embarcaciones ocupadas en rutas alternativas.

Los riesgos de suministro no han desaparecido

La baja del Brent se produce pese a que las tensiones militares siguen activas. Los hutíes de Yemen afirmaron durante el fin de semana haber atacado objetivos en Riad y una instalación de Saudi Aramco en Yanbu, mientras las interrupciones del oleoducto East-West continúan condicionando la capacidad saudí de utilizar plenamente su salida al mar Rojo.

El mercado también incorporó expectativas de avances diplomáticos durante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York. El presidente estadounidense, Donald Trump, manifestó disposición a reunirse con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, aunque Washington y Teherán continuaron intercambiando amenazas durante el fin de semana y no existe todavía un acuerdo que elimine las restricciones sobre las rutas energéticas regionales.

La caída del Brent hacia US$101-102 muestra que parte de la prima asociada al riesgo de una interrupción extrema está disminuyendo. Pero los datos marítimos todavía no describen una normalización completa: más crudo está logrando salir de Medio Oriente, aunque mediante un sistema de transporte más caro, complejo y difícil de observar, mientras Ormuz continúa operando con un tráfico visible muy inferior al registrado antes del conflicto.