
El crudo de referencia internacional cerró en US$109,86, su mayor nivel desde mayo, mientras el WTI estadounidense superó los US$100. La escalada de tensiones en Medio Oriente y los ataques a refinerías rusas aumentan los riesgos de suministro y anticipan nuevas presiones sobre los combustibles en Chile.
El precio internacional del petróleo Brent alcanzó los US$110 por barril durante la jornada del viernes 16 de octubre de 2026, impulsado por el temor a nuevas interrupciones del suministro en Medio Oriente y los ataques contra infraestructura energética de Rusia. El crudo cerró en US$109,86, con un aumento de 3,7%, registrando su mayor nivel desde el 19 de mayo. El West Texas Intermediate (WTI), referencia del mercado estadounidense, avanzó 3,5% hasta US$101,41 por barril, en un escenario que incrementa la presión sobre los costos de combustibles, transporte y operaciones industriales en países importadores como Chile.
La jornada estuvo marcada por un fuerte repunte de las cotizaciones después de que surgieran nuevas preocupaciones sobre la seguridad de instalaciones petroleras en Arabia Saudita y la continuidad de las exportaciones rusas de combustibles refinados.
El Brent aumentó US$3,94 respecto de su cierre anterior, mientras que el WTI ganó US$3,44 por barril.
En el balance semanal, el petróleo europeo acumuló un incremento de 4,9%, mientras que el estadounidense avanzó 10,4%, reflejando la mayor volatilidad del mercado energético internacional.
Medio Oriente vuelve a tensionar el suministro mundial
Uno de los principales factores detrás del aumento del petróleo es la intensificación de los riesgos de seguridad sobre la infraestructura energética de Medio Oriente.
Durante la jornada, una coalición liderada por Arabia Saudita informó que interceptó y destruyó un misil balístico dirigido hacia Yanbu, ciudad portuaria ubicada en la costa del mar Rojo.
La importancia de este puerto radica en su función dentro del sistema de exportación petrolera saudita, ya que permite transportar crudo hacia mercados internacionales mediante rutas alternativas al estrecho de Ormuz.
Los antecedentes iniciales no identificaron daños en las instalaciones petroleras de Yanbu como consecuencia del incidente.
Sin embargo, la posibilidad de ataques contra terminales, oleoductos y centros de procesamiento introduce incertidumbre sobre la capacidad de mantener los embarques internacionales.
A ello se suma el incremento de incidentes militares y ataques contra embarcaciones en las proximidades del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Las tensiones entre Irán y Estados Unidos, junto con las restricciones que afectan el transporte marítimo regional, han complicado la recuperación de los flujos petroleros.
Aunque parte del suministro ha logrado restablecerse mediante rutas alternativas, el mercado continúa incorporando un mayor riesgo de interrupciones futuras.
Ataques a refinerías rusas agravan la preocupación por el diésel
El segundo factor relevante es la situación de la industria petrolera rusa, particularmente su capacidad de producir y exportar combustibles refinados.
El jueves 15 de octubre, Ucrania atacó instalaciones energéticas rusas mediante drones, en una nueva etapa de las operaciones dirigidas contra infraestructura petrolera.
Entre las instalaciones afectadas figura la refinería de Riazán, que suspendió el funcionamiento de una de sus unidades principales de destilación de crudo después del ataque.
Esta situación genera preocupación sobre la disponibilidad de productos como el diésel, utilizado ampliamente en transporte de mercancías, maquinaria pesada, agricultura y operaciones industriales.
La interrupción de unidades de refinación no equivale necesariamente a una suspensión completa de las exportaciones rusas, pero puede limitar temporalmente la capacidad de procesamiento y alterar el suministro de determinados combustibles.
El mercado también evalúa las iniciativas destinadas a facilitar la comercialización internacional de diésel ruso, en medio de las sanciones y restricciones comerciales relacionadas con la guerra en Ucrania.
La combinación de riesgos sobre la producción de combustibles y posibles interrupciones de las rutas petroleras explica parte de la presión que enfrentan actualmente las cotizaciones internacionales.
La Agencia Internacional de Energía busca contener la escasez
Ante el encarecimiento de los combustibles, la Agencia Internacional de Energía (AIE) anunció el 15 de octubre medidas para acelerar la liberación de reservas estratégicas.
La decisión contempla poner a disposición del mercado más de 20 millones de barriles de diésel, como parte de los esfuerzos para reforzar el suministro internacional.
La medida se relaciona con el programa de emergencia acordado en marzo de 2026, cuando los países participantes comprometieron la liberación de más de 400 millones de barriles de petróleo y productos derivados.
Hasta mediados de octubre se habían liberado aproximadamente 330 millones de barriles.
Estados Unidos también anunció un procedimiento para intercambiar hasta 17 millones de barriles de petróleo desde su Reserva Estratégica, buscando incrementar la disponibilidad de crudo.
Estas medidas podrían aliviar parcialmente las restricciones de abastecimiento, aunque sus efectos dependerán de la velocidad de entrega, la ubicación de los inventarios y la evolución de los conflictos.
La liberación de reservas no resuelve por sí sola los problemas de infraestructura, refinación y transporte que afectan al mercado energético.
REDIMIN Responde
¿Cuál fue el precio de cierre del crudo de referencia internacional el 16 de octubre de 2026?
El crudo de referencia internacional cerró en US$109,86, marcando su mayor nivel desde mayo.
¿Qué factores están aumentando los riesgos de suministro de petróleo?
La escalada de tensiones en Medio Oriente y los ataques a refinerías rusas están aumentando los riesgos de suministro de petróleo.
¿Qué medidas anunció la Agencia Internacional de Energía para enfrentar el encarecimiento de los combustibles?
La Agencia Internacional de Energía anunció la liberación de más de 20 millones de barriles de diésel de sus reservas estratégicas para reforzar el suministro internacional.
¿Qué impacto tuvieron los ataques a instalaciones energéticas rusas en la producción de combustibles?
Los ataques a instalaciones energéticas rusas, como la refinería de Riazán, generaron preocupación sobre la disponibilidad de productos refinados como el diésel, aunque no necesariamente suspendieron completamente las exportaciones rusas.
¿Cómo ha afectado la situación en Medio Oriente al mercado petrolero?
La intensificación de los riesgos de seguridad sobre la infraestructura energética de Medio Oriente ha introducido incertidumbre sobre la capacidad de mantener los embarques internacionales, afectando las cotizaciones del petróleo.












