Industria Minera

Codelco bajo presión: deuda, baja producción y auditoría interna golpean a la estatal

Una deuda financiera superior a US$25.800 millones, una producción estancada y las correcciones tras la auditoría de 2025 abren una revisión de costos, proyectos y alternativas de financiamiento en la estatal.

Codelco bajo presión: deuda, baja producción y auditoría interna golpean a la estatal
Seguir en Google

Codelco llega a una etapa decisiva en medio de un mercado del cobre favorable, pero con una presión creciente sobre su estructura financiera y operacional. La estatal cerró 2025 con una deuda financiera bruta superior a US$25.800 millones, una producción propia reportada de 1,334 millones de toneladas de cobre fino y una auditoría que detectó desviaciones en el reconocimiento de 26.875 toneladas. El nuevo directorio inició una revisión integral de la corporación que abarcará costos, cartera de proyectos, activos y alternativas de financiamiento.

El debate no gira solo en torno al desempeño de un año. Codelco debe recuperar producción, ejecutar inversiones estructurales, contener su endeudamiento y fortalecer sus controles internos en un momento en que la demanda de cobre está respaldada por la electrificación, la expansión de redes, la transición energética y el desarrollo tecnológico.

La situación adquiere una dimensión mayor por el rol de la empresa. Codelco sigue siendo el principal productor de cobre del país y una fuente relevante de aportes fiscales. Su capacidad para transformar un ciclo de precios favorable en excedentes sostenibles dependerá de la continuidad operacional de sus divisiones, de la disciplina de inversión y de la forma en que se resuelva la tensión entre financiamiento, pagos al Estado y desarrollo de proyectos de largo plazo.

Deuda, inversión y presión sobre la caja

Al cierre de 2025, la deuda financiera bruta de Codelco alcanzó US$25.834 millones, frente a US$22.722 millones del año anterior. El aumento refleja una etapa de inversiones intensivas para extender la vida útil de yacimientos y recuperar capacidad productiva, pero también eleva la carga financiera de la compañía.

Durante 2025, Codelco ejecutó inversiones por US$5.073 millones, el mayor desembolso anual de su historia. La cifra muestra la magnitud del esfuerzo destinado a proyectos estructurales y continuidad operacional, especialmente en operaciones que enfrentan una mayor profundidad, menores leyes minerales y exigencias técnicas crecientes.

El problema para la estatal no es únicamente el nivel de la deuda, sino la relación entre ese pasivo, la producción efectiva y la generación de caja disponible. Una empresa puede sostener altos niveles de inversión si logra convertirlos en toneladas adicionales, menores costos unitarios y márgenes suficientes para financiar su desarrollo. Cuando los proyectos se atrasan o la producción no responde a las expectativas, la deuda comienza a absorber recursos que podrían destinarse a nueva inversión.

Codelco cerró 2025 con un Ebitda de US$6.670 millones, un avance de 23% respecto de 2024, y aportes al Fisco por US$1.778 millones. Sin embargo, parte importante de la utilidad consolidada del período estuvo influida por el reconocimiento contable asociado a la participación en NovaAndino Litio. Excluido ese efecto extraordinario, la utilidad de la corporación alcanzó US$388 millones.

La diferencia entre el Ebitda, las inversiones, el costo financiero y la utilidad disponible ayuda a explicar por qué el debate sobre la estructura de capital volvió al centro de la discusión. La estatal necesita invertir para recuperar producción, pero requiere al mismo tiempo limitar el crecimiento de su deuda.

Producción con una recuperación aún insuficiente

Codelco reportó una producción propia de 1.334.445 toneladas métricas finas en 2025, apenas 0,5% por encima del resultado de 2024. El avance equivalió a cerca de 6.000 toneladas adicionales en un año en que varias divisiones enfrentaron contingencias operacionales.

El Teniente redujo su producción en 13%, hasta 310.000 toneladas, debido a las restricciones posteriores al accidente fatal registrado en 2025. Chuquicamata disminuyó 8%, afectada por una menor alimentación de mineral propio a planta, mientras Gabriela Mistral cayó 20,3% por deterioro en las leyes de mineral.

Hubo también señales positivas. Ministro Hales aumentó 25,1% su producción y Radomiro Tomic creció 9,2%, apoyado por una mayor alimentación de sulfuros a la concentradora de Chuquicamata. Rajo Inca comenzó a aportar producción en Salvador, aunque su desarrollo todavía enfrenta desafíos para alcanzar la capacidad de diseño proyectada.

La producción de 2025 se ubica cerca de los niveles más bajos de Codelco en casi tres décadas. El problema no es solo histórico: una recuperación lenta limita la capacidad de aprovechar un escenario favorable para el cobre y retrasa el retorno de las inversiones realizadas en los últimos años.

Para 2026, la corporación proyectó una producción propia entre 1,331 millones y 1,357 millones de toneladas de cobre fino. Cumplir ese rango será una prueba relevante para la capacidad de estabilización operacional de la compañía y para la credibilidad de su nuevo plan estratégico.

Auditoría obliga a corregir controles y reportes

La auditoría interna sobre la producción de 2025 concluyó que se aplicaron de manera incorrecta normas internas para reconocer parte del material como producto terminado. El proceso identificó 20.000 toneladas de cobre fino contenidas en óxidos de Chuquicamata y 6.875 toneladas contenidas en arsenito de calcio de Ministro Hales.

En conjunto, las 26.875 toneladas equivalen a cerca de 2% de la producción propia reportada por Codelco para ese año. La revisión estableció que esos materiales requerían procesamiento posterior y debían mantenerse registrados como productos en proceso, no como productos terminados.

La investigación detectó incumplimientos de normas internas, aplicación improcedente de criterios de excepción y deficiencias en las aprobaciones obligatorias. También identificó efectos sobre indicadores de producción y sobre el cálculo de incentivos variables.

El directorio resolvió desvincular a un ejecutivo, aplicar medidas disciplinarias a otros involucrados, recalcular incentivos asociados a producción y presentar una denuncia ante el Ministerio Público para que determine si existen hechos constitutivos de delito. La revisión no identificó efectos que obliguen a modificar los estados financieros auditados de 2025, pero la cifra de producción deberá contar con notas aclaratorias en la memoria y otras comunicaciones corporativas.

Además, se instruyó una auditoría externa para revisar los reportes de producción de 2024 y 2025. El resultado de ese proceso será determinante para restablecer la confianza en los sistemas de control y evitar que la discusión sobre toneladas reportadas opaque el desempeño operacional de las divisiones.

Una reforma en evaluación, no una decisión tomada

El directorio encabezado por Bernardo Fontaine definió cuatro prioridades: seguridad de las personas, maximizar los excedentes para el Estado sin aumentar el endeudamiento, fortalecer transparencia y control, y asegurar sostenibilidad operacional, económica, ambiental y social.

Bajo ese marco, Codelco desarrollará en los próximos meses un nuevo plan estratégico. La revisión incluirá su estructura de costos, la cartera de proyectos, la eventual venta de activos y las opciones de financiamiento. Se trata de una evaluación amplia, no de una decisión ya adoptada sobre privatización, enajenación de divisiones o cambio de propiedad.

La discusión estructural será inevitable. Codelco necesita recuperar toneladas y reducir costos sin detener los proyectos que sostienen su producción futura. También requiere definir cuánto de sus excedentes puede retener para financiar inversiones y cuánto debe transferir al Estado en un contexto de necesidades fiscales.

El auge del cobre abre una oportunidad, pero no garantiza por sí solo una recuperación. La estatal deberá demostrar que puede convertir mejores precios en producción confiable, caja sostenible y proyectos ejecutados con disciplina. Ese será el verdadero ajuste de cuentas para una compañía cuya salud financiera y operacional sigue siendo decisiva para la minería chilena.

Comentarios

Sé el primero en comentar esta noticia.