Buenos Aires — El Tesoro argentino ha logrado liberar aproximadamente AR$3 billones tras registrar un rollover del 81% en su última licitación de deuda, llevada a cabo el 26 de junio. Esta licitación fue considerada una de las más desafiantes en meses, sobre todo en un contexto de liquidación acotada, con vencimientos por AR$16,2 billones. La Secretaría de Finanzas indicó que se adjudicaron AR$13,2 billones a través de propuestas por un total de AR$14,9 billones.
Desempeño del mercado
Martín de la Fuente, analista de Buenos Aires Valores SA, comentó que, a pesar de las condiciones adversas, la licitación fue un éxito para el Tesoro. Este enfrentó un escenario marcado por el aumento de tasas y el comportamiento del dólar, características que hacían prever un resultado menos favorable. De la Fuente destacó la acertada decisión de no refinanciar el total de los vencimientos y dejar una cantidad significativa de pesos en el mercado, lo que contribuyó a aliviar el estrés registrado en las tasas recientes.
Por otra parte, Pedro Siaba Serrate, del Portfolio Personal Inversiones (PPI), subrayó que el gobierno tuvo que ceder en términos de recompensas para conseguir la colocación necesaria. Salvador Vitelli, de Romano Group, añadió que la situación complicaba la licitación no solo por la cantidad a vencer, sino también por el contexto de tasas en ascenso.
Inyección de liquidez
Este resultado tendrá una implicancia significativa para la liquidez del mercado. Se anticipa que, tras esta licitación, habrá una inyección de AR$3,05 billones al sistema financiero, lo que será crucial para observar el comportamiento de las tasas en el corto plazo. Este movimiento es especialmente relevante dado que, en el mes anterior, el tipo de cambio había aumentado un 5%, lo que añade otra capa de tensión al contexto económico.
Instrumentos colocados
En términos de los instrumentos colocados, otros tres títulos representaron casi el 80% del financiamiento total: S13N6, TML27 y TXMD9. Esta última emisión fue fundamental, logrando una duración promedio ponderada de 20 meses, un nuevo récord en la serie. Sin embargo, los bonos indexados al dólar no mostraron un gran apetito por parte de los inversores, tras la cobertura que habían recibido por parte del gobierno en días recientes.
Asimismo, se adjudicó un monto de US$266 millones del bono AO28, que presentó una tasa de interés efectiva de 7,38%. Está programada una segunda ronda para el próximo lunes, donde el gobierno buscará colocar otros US$100 millones adicionales.
La capacidad de respuesta del Tesoro en esta situación desafiante refleja no solo la habilidad para navegar un entorno de alta volatilidad, sino también la necesidad de mantener un flujo de efectivo para cumplir con sus obligaciones en el corto plazo, justo en un momento crucial para las finanzas públicas en Argentina.

