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Industria Minera

Daniel Mas rechaza que la minería sea un “lastre” para Chile y defiende su aporte económico pese a caída de producción

Hacienda liga la menor actividad minera al freno económico, mientras el debate se desplaza a cómo se mide el aporte real del sector.

Daniel Mas rechaza que la minería sea un “lastre” para Chile y defiende su aporte económico pese a caída de producción

El biministro de Economía y Minería tomó distancia del diagnóstico de Hacienda sobre el desempeño del sector. Aunque la producción de cobre caería 8,4% en 2026, hasta 4,94 millones de toneladas, la autoridad destacó el aporte de la industria a las exportaciones, el empleo y la recaudación fiscal.

El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, rechazó este martes 3 de noviembre de 2026 que la minería chilena sea considerada un “lastre” para la economía, marcando diferencias con el diagnóstico del Ministerio de Hacienda frente a la sostenida caída de la producción de cobre. La controversia surge en un escenario complejo para la principal actividad exportadora del país, con proyecciones que anticipan uno de sus menores niveles productivos en más de dos décadas.

La autoridad reconoció las dificultades que enfrenta la industria, pero cuestionó que su desempeño reciente se utilice para desestimar su contribución al desarrollo nacional.

“Yo no quiero polemizar con otros ministros, pero no estoy de acuerdo con el término”, sostuvo Mas durante una actividad pública en Santiago.

Sus declaraciones responden a los planteamientos del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y del coordinador macroeconómico de esa cartera, Alejandro Guin-Po Bon, quienes han advertido sobre el impacto negativo de la menor actividad minera en el crecimiento económico.

El debate ocurre después de conocerse que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de septiembre creció apenas 0,2%, afectado por una contracción de 12,1% en la actividad minera.

Producción de cobre caería a 4,94 millones de toneladas en 2026

El principal antecedente que explica la preocupación económica es el deterioro de la producción nacional de cobre.

Las últimas proyecciones de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) anticipan una disminución de 8,4% durante 2026, con un volumen estimado de 4,94 millones de toneladas.

De concretarse este escenario, Chile registraría su menor producción anual desde 2003, alejándose de los niveles que caracterizaron a la industria durante buena parte de las últimas dos décadas.

La caída también representa un desafío para la posición del país como principal productor mundial de cobre, especialmente frente al crecimiento de proyectos en otras jurisdicciones mineras.

Entre los factores que explican el menor desempeño se encuentran las restricciones operacionales, las mantenciones postergadas, los problemas climáticos y las dificultades para materializar inversiones que permitan compensar el agotamiento progresivo de sectores productivos.

Mas reconoció que la industria atraviesa un problema de producción, pero enfatizó que la situación responde a condiciones que se han acumulado durante varios años.

El biministro vinculó parte de las dificultades con los tiempos de aprobación de proyectos y la incertidumbre que ha afectado las decisiones de inversión.

Hacienda advierte impacto de la minería sobre el crecimiento económico

La controversia se originó a partir del diagnóstico económico planteado desde Hacienda, donde se ha caracterizado el comportamiento de la minería como un factor que limita la expansión de la economía chilena.

Alejandro Guin-Po Bon proyectó que la producción cuprífera de 2026 se situaría cerca de 4,9 millones de toneladas, lejos del promedio aproximado de 5,5 millones de toneladas anuales registrado entre 2004 y 2025.

La diferencia implica una reducción significativa del volumen de cobre disponible para exportación y refleja las dificultades que enfrenta el país para sostener sus niveles productivos.

El ministro Jorge Quiroz también ha relacionado el debilitamiento de la actividad minera con años de incertidumbre regulatoria y retrasos de inversión.

Desde una perspectiva macroeconómica, la caída de la producción tiene consecuencias sobre el crecimiento del país debido al peso del cobre en las exportaciones, la inversión y las actividades industriales relacionadas.

Sin embargo, una contracción productiva no significa necesariamente que la minería haya dejado de generar valor económico.

La distinción resulta relevante porque el desempeño de la industria depende tanto de las toneladas producidas como del precio internacional del metal, los costos operacionales, la inversión y la actividad económica que moviliza a través de proveedores y servicios.

Exportaciones mineras podrían alcanzar US$69.000 millones

Uno de los principales argumentos planteados por Daniel Mas para defender la contribución del sector está relacionado con el comportamiento de las exportaciones.

El biministro proyectó que los envíos mineros podrían alcanzar aproximadamente US$69.000 millones durante 2026, pese a la menor producción nacional.

Este escenario responde principalmente al elevado precio internacional del cobre, que ha permitido compensar parcialmente la reducción de los volúmenes comercializados.

Entre enero y septiembre de 2026, las exportaciones chilenas de cobre acumularon US$49.247 millones, cifra que representa un incremento de 18,7% respecto del mismo período del año anterior.

Durante ese intervalo, el precio promedio del metal alcanzó US$6,09 por libra.

La combinación de menores volúmenes físicos y mayores ingresos exportadores constituye una de las principales particularidades del actual escenario minero.

Para las compañías productoras, los precios elevados pueden mejorar los ingresos y márgenes operacionales, aunque estos efectos dependen de los costos, la productividad y las condiciones específicas de cada faena.

Para el Estado, el comportamiento del mercado internacional también puede traducirse en mayores ingresos tributarios, provenientes de los impuestos que afectan a las empresas mineras y del royalty.

No obstante, la mayor recaudación no elimina los problemas asociados a una producción que continúa disminuyendo.

Empleo, proveedores y desarrollo regional

La discusión sobre el aporte de la minería también incorpora su influencia sobre el empleo y las economías regionales.

Mas destacó que la industria genera oportunidades laborales y sostiene actividades productivas que se extienden más allá de las operaciones extractivas.

En regiones como Antofagasta, Atacama, Tarapacá y Coquimbo, la minería constituye uno de los principales motores de contratación de servicios, transporte, mantenimiento industrial, ingeniería, construcción y suministro de equipos.

Su impacto económico también alcanza a empresas proveedoras ubicadas en otras regiones, particularmente aquellas vinculadas con tecnología, automatización, fabricación industrial y servicios profesionales.

El biministro puso especial énfasis en las condiciones de trabajo de quienes desempeñan funciones en faenas de alta montaña y en la pequeña minería.

Desde la perspectiva sectorial, este componente es relevante porque una desaceleración prolongada de la producción puede afectar las decisiones de contratación y los niveles de actividad de empresas contratistas.

De igual manera, una recuperación sostenida de la inversión minera puede impulsar nuevas oportunidades para proveedores, empresas constructoras y servicios especializados.

El desafío consiste en transformar las mejores condiciones del mercado del cobre en proyectos concretos que generen producción, empleo y actividad económica de largo plazo.

Cochilco anticipa recuperación de la producción en 2027

Pese al deterioro previsto para 2026, las perspectivas del sector apuntan a una recuperación parcial durante el próximo año.

Las proyecciones de Cochilco estiman que Chile podría producir 5,08 millones de toneladas de cobre en 2027, lo que representaría un crecimiento cercano al 3% respecto del volumen esperado para este año.

Esta recuperación permitiría superar nuevamente el umbral de cinco millones de toneladas, aunque todavía mantendría a la industria por debajo de los niveles productivos registrados en períodos anteriores.

La evolución dependerá del comportamiento de las principales operaciones, la continuidad de los planes de mantenimiento, las condiciones climáticas y la ejecución de iniciativas destinadas a recuperar capacidad productiva.

Otro factor determinante será el avance de los proyectos de inversión actualmente sometidos a evaluación ambiental o tramitación sectorial.

Las empresas mineras enfrentan mayores exigencias técnicas para desarrollar nuevos recursos, especialmente por la disminución de las leyes minerales, la profundidad de algunos yacimientos y las necesidades de infraestructura hídrica y energética.

Estas condiciones hacen que la recuperación productiva no dependa exclusivamente de precios favorables, sino también de inversiones capaces de sostener la operación durante períodos prolongados.

Permisos e inversión concentran los desafíos de la industria

La discusión entre Economía y Hacienda vuelve a situar en el centro del debate las condiciones necesarias para impulsar nuevos proyectos.

La aprobación de permisos ambientales y sectoriales, la estabilidad regulatoria y la certeza para inversiones de largo plazo figuran entre los asuntos prioritarios de la agenda minera.

Durante 2026, el Ministerio de Minería ha planteado iniciativas orientadas a reducir tiempos de tramitación, estimular la exploración y facilitar el desarrollo de proyectos estratégicos.

Sin embargo, el ingreso de nuevas iniciativas al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental no garantiza su ejecución inmediata.

Los proyectos deben superar etapas de evaluación, ingeniería, financiamiento, construcción y puesta en marcha antes de generar producción comercial.

Esta diferencia entre anuncios de inversión y capacidad productiva efectiva explica por qué las decisiones tomadas actualmente pueden tardar varios años en reflejarse en las estadísticas nacionales de cobre.

Para Chile, el desafío es especialmente relevante considerando que la minería debe competir por capital internacional frente a otros países productores que también buscan desarrollar yacimientos cupríferos.

El desafío de recuperar producción sin perder competitividad

Las diferencias de interpretación entre ambos ministerios reflejan dos dimensiones de una misma realidad económica.

Por una parte, la caída de la producción minera representa una restricción concreta para el crecimiento nacional y evidencia dificultades estructurales para sostener la capacidad extractiva.

Por otra, el sector continúa generando ingresos exportadores relevantes, demanda de servicios especializados y recursos para las finanzas públicas.

La recuperación esperada para 2027 constituye una señal favorable, pero todavía insuficiente para resolver los desafíos acumulados durante los últimos años.

El verdadero indicador de recuperación será la capacidad de Chile para transformar inversión y nuevos proyectos en producción adicional y sostenible, manteniendo estándares ambientales, seguridad operacional y competitividad internacional.

En ese escenario, el debate sobre si la minería representa un obstáculo o un motor económico quedará subordinado a los resultados concretos de la industria.

Con exportaciones que podrían acercarse a US$69.000 millones y una producción de cobre que caería a mínimos de más de veinte años, Chile enfrenta una combinación poco habitual: elevados ingresos por el precio del mineral y dificultades persistentes para aumentar su extracción.

La evolución de esa brecha será determinante para el crecimiento económico, la inversión y el futuro de la principal actividad exportadora del país.

REDIMIN Responde

¿Cuál es la proyección de producción de cobre en Chile para 2026?

La producción de cobre en Chile para 2026 se proyecta en 4,94 millones de toneladas, lo que representa una caída del 8,4% respecto al año anterior.

¿Qué impacto tiene la caída de la producción de cobre en la economía chilena según el Ministerio de Hacienda?

El Ministerio de Hacienda advierte que la caída de la producción de cobre limita la expansión de la economía chilena, afectando el crecimiento económico debido a la importancia del cobre en las exportaciones, la inversión y las actividades industriales relacionadas.

¿Cuánto se proyectan las exportaciones mineras de Chile para 2026?

Se proyecta que las exportaciones mineras de Chile podrían alcanzar aproximadamente US$69.000 millones durante 2026, impulsadas por el elevado precio internacional del cobre a pesar de la menor producción nacional.

¿Qué regiones de Chile son destacadas por su dependencia de la minería para el empleo y la economía regional?

Las regiones de Antofagasta, Atacama, Tarapacá y Coquimbo son destacadas por su dependencia de la minería, constituyendo uno de los principales motores de contratación de servicios, transporte, mantenimiento industrial, ingeniería, construcción y suministro de equipos.

¿Qué proyecciones tiene Cochilco para la producción de cobre en 2027?

Cochilco proyecta que la producción de cobre en Chile podría alcanzar 5,08 millones de toneladas en 2027, lo que representaría un crecimiento cercano al 3% respecto al volumen esperado para 2026.

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