
El tipo de cambio terminó estable en Chile, mientras el cobre perdió impulso tras las alzas recientes. La atención del mercado vuelve a concentrarse en Medio Oriente, la Fed y los próximos datos de inflación en Estados Unidos.
El dólar cerró este martes 26 de mayo en $897,67 en Chile, sin variación frente a la sesión anterior, en una jornada marcada por escaso movimiento del cobre y mayor ruido internacional por el recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán.
El movimiento fue acotado pese a que el escenario externo volvió a tensionarse. En las últimas semanas, parte del mercado había seguido la posibilidad de un entendimiento entre Washington y Teherán, pero la reactivación de ataques estadounidenses contra Irán redujo ese margen y volvió a instalar cautela en los activos globales.
Qué pasó con el dólar en Chile
La divisa estadounidense terminó prácticamente inmóvil en el mercado local. Según los datos reportados por Pulso, el tipo de cambio cerró en $897,67, equivalente a una variación de 0% respecto del día anterior.
El Banco Central de Chile informaba para el 26 de mayo un dólar observado de $893,25 y una referencia de $894,67 para el 27 de mayo, cifras que sirven como parámetro oficial para operaciones, contratos y valorizaciones indexadas al tipo de cambio.
La diferencia entre el cierre de mercado y el dólar observado no es inusual: el primero refleja transacciones y cotizaciones de la jornada, mientras que el dólar observado publicado por el Banco Central se calcula sobre operaciones bancarias y se usa como referencia oficial.
El cobre perdió impulso tras máximos recientes
El principal factor local volvió a ser el cobre. La cotización del metal se ubicó en torno a US$6,15 la libra en la Bolsa de Metales de Londres, nivel alto en términos históricos, pero sin el impulso que había mostrado en sesiones previas.
La Rueda Diaria de Cochilco registró para el 26 de mayo una cotización contado de 615,53 centavos de dólar por libra, equivalente a US$6,1553 por libra, con una variación diaria de 0,18%. También informó un precio futuro a tres meses de 617,39 centavos de dólar por libra.
Para Chile, el cobre sigue siendo una variable clave. Un precio firme del metal suele apoyar al peso chileno, porque mejora las perspectivas de ingreso de divisas, recaudación fiscal y balanza comercial. Pero cuando el cobre se estabiliza o pierde fuerza, ese apoyo al peso también se modera.
Por qué el tipo de cambio no reaccionó más
El movimiento limitado del dólar se explica por una combinación de fuerzas contrapuestas. Por un lado, el ruido geopolítico tiende a fortalecer la demanda global por dólares como activo refugio. Por otro, el cobre se mantuvo en niveles altos y el mercado internacional no mostró un salto relevante del dólar global.
Pulso informó que el dollar index se ubicaba en 99,152 puntos, con una variación de apenas 0,15% al cierre de la nota, lo que confirma una jornada sin grandes desalineamientos externos para la moneda estadounidense.
En ese contexto, el peso chileno no tuvo una presión decisiva en ninguna dirección. El mercado local quedó más bien en pausa, a la espera de señales más claras desde Estados Unidos, el cobre y la evolución del conflicto en Medio Oriente.
Cómo afecta al bolsillo
Un dólar cerca de los $900 tiene efectos directos e indirectos para consumidores y empresas en Chile. La transmisión no es inmediata, pero sí relevante en productos importados, combustibles, pasajes internacionales, tecnología, maquinaria, insumos industriales y costos logísticos.
Para los hogares, un tipo de cambio estable reduce la presión adicional sobre bienes importados. Para las empresas, especialmente importadoras, ayuda a contener costos de reposición. Para exportadores, en cambio, un dólar sin mayor avance limita ganancias cambiarias, aunque el nivel del cobre sigue siendo favorable para el sector minero.
El impacto más sensible está en combustibles y bienes durables. Si el dólar sube con fuerza, puede encarecer compras externas y presionar precios internos. Si baja, puede aliviar parte de esos costos, aunque el traspaso depende también de petróleo, márgenes, impuestos y condiciones comerciales.
Qué observar esta semana
El mercado seguirá mirando tres frentes: la evolución del cobre, las señales de la Reserva Federal de Estados Unidos y los próximos datos de inflación estadounidense. Una inflación más persistente podría retrasar recortes de tasas y fortalecer al dólar; una cifra más moderada podría reforzar apuestas de debilitamiento de la divisa.
En Chile, el punto práctico es claro: mientras el dólar se mantenga cerca de $900 y el cobre siga sobre US$6 la libra, el mercado cambiario opera en una zona de equilibrio frágil. Un cambio brusco en Medio Oriente, en tasas de Estados Unidos o en el precio del cobre puede mover rápidamente el tipo de cambio y afectar costos para hogares, empresas e importadores.












