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Economía chilena apunta a crecer 2,8% en 2027, mientras inflación volvería al 3%

Las proyecciones económicas para Chile indican un crecimiento del PIB del 2,8% en 2027, mientras la inflación podría estabilizarse en torno al 3%, mejorando las condiciones para hogares y empresas.

Economía chilena apunta a crecer 2,8% en 2027, mientras inflación volvería al 3%
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Las expectativas económicas anticipan una recuperación más clara después del bajo crecimiento previsto para 2026. El mercado también proyecta estabilidad en la tasa de interés durante los próximos meses y un dólar bajo los $900 en un horizonte de un año.

Las perspectivas para la economía chilena muestran una mejora para 2027, aunque el escenario inmediato continúa marcado por un crecimiento acotado, inflación todavía elevada y una Tasa de Política Monetaria que se mantendría sin cambios durante los próximos meses.

La Encuesta de Expectativas Económicas correspondiente a agosto proyecta que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá 1,3% durante 2026, cifra que no presenta cambios respecto de la estimación realizada un mes antes. Para 2027, en cambio, la expectativa subió hasta 2,8%, una décima por encima de la medición anterior.

Para 2028, las proyecciones apuntan a una expansión de 2,6%, mostrando que el mercado espera una recuperación de la actividad económica durante los próximos dos años, aunque sin anticipar tasas de crecimiento significativamente más altas.

El crecimiento mejoraría con mayor fuerza en 2027

El escenario proyectado marca una diferencia importante entre el desempeño esperado para este año y el de 2027.

Una expansión de 1,3% durante 2026 implicaría un crecimiento moderado de la economía, mientras que el avance hasta 2,8% previsto para el próximo año podría generar mejores condiciones para la inversión, el consumo y la creación de empleo si la recuperación se materializa.

Para julio, los expertos esperan además que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) registre una expansión anual de 1%. La cifra sería relevante luego de que junio interrumpiera una seguidilla de cinco variaciones negativas del indicador.

El comportamiento de la actividad durante el segundo semestre será clave para determinar cuánto impulso consigue acumular la economía antes de entrar en 2027.

Inflación seguiría alta durante 2026

El costo de vida continúa siendo uno de los principales factores a observar.

Las expectativas mantienen una inflación de 4% para el cierre de 2026, mientras que para 2027 se proyecta un retorno a 3%, nivel que coincide con el centro de la meta inflacionaria del Banco Central.

Para agosto, la estimación apunta a un aumento mensual del IPC de 0,3%.

El dato resulta especialmente relevante para los hogares porque la evolución de la inflación influye directamente en el reajuste de precios, contratos, arriendos expresados en UF y diferentes obligaciones financieras.

El Banco Central mantiene como objetivo que la inflación anual se ubique en torno a 3% en el horizonte de política monetaria. A junio, el IPC registraba una variación anual de 4,3%, mientras la inflación subyacente alcanzaba 3,4%.

Por eso, aunque las expectativas apuntan a una normalización durante 2027, el comportamiento de los precios continúa siendo un factor relevante para las decisiones del Banco Central.

Tasa de interés se mantendría en 4,5%

Otro elemento que afecta directamente a familias y empresas es la evolución de la Tasa de Política Monetaria (TPM).

Las proyecciones de agosto no contemplan reducciones inmediatas y anticipan que la tasa seguirá en 4,5% durante los próximos meses. En un horizonte de 11 meses, la expectativa es que pueda ubicarse en 4,25%.

El Banco Central mantuvo la TPM en 4,5% en su reunión de julio y ha advertido que las próximas decisiones dependerán de la evolución de la inflación, la actividad económica y las condiciones internacionales.

Para los consumidores, este escenario significa que una disminución significativa de las tasas de créditos hipotecarios, comerciales o de consumo no necesariamente será inmediata.

La TPM no determina directamente el costo de todos los préstamos bancarios, pero influye sobre las condiciones financieras de la economía y constituye una referencia relevante para las tasas que enfrentan hogares y empresas.

Dólar podría bajar de los $900

Las expectativas también anticipan una trayectoria descendente para el tipo de cambio.

El mercado proyecta un dólar cercano a $905 dentro de dos meses, mientras que en un horizonte de 11 meses podría bajar hasta aproximadamente $880. Para 23 meses, la estimación llega a $870.

Un dólar más bajo puede reducir presiones sobre productos importados, combustibles, tecnología, vehículos, insumos industriales y distintos bienes cuyos precios dependen de mercados internacionales.

Sin embargo, el comportamiento efectivo del peso chileno también estará condicionado por factores externos como el precio del cobre, las tasas de interés internacionales, el desempeño de Estados Unidos y China, y los conflictos geopolíticos.

Qué significa este escenario para hogares y empresas

Las nuevas proyecciones dibujan una economía que podría atravesar una transición entre un 2026 de bajo crecimiento y un 2027 con mayor actividad.

Para los hogares, la principal señal favorable sería la eventual convergencia de la inflación al 3%, porque permitiría reducir progresivamente la presión sobre el presupuesto familiar. Una futura baja en las tasas de interés también podría mejorar las condiciones de financiamiento, aunque las actuales expectativas no anticipan un ajuste rápido.

Para las empresas, un crecimiento cercano a 2,8% durante 2027 podría traducirse en mejores condiciones para ventas, inversión y contratación, especialmente si la recuperación del consumo interno acompaña ese proceso.

El escenario, sin embargo, sigue expuesto a riesgos externos. El Banco Central ha advertido que la incertidumbre internacional permanece elevada, particularmente por la evolución del precio del petróleo, las tensiones geopolíticas y las condiciones financieras globales.

Las cifras que marcarán los próximos meses

El comportamiento del IPC, el Imacec, el dólar y las próximas decisiones sobre la tasa de interés serán determinantes para evaluar si la recuperación prevista para 2027 comienza a consolidarse.

Por ahora, las expectativas entregan una señal mixta: Chile crecería apenas 1,3% durante 2026, pero aceleraría a 2,8% en 2027, mientras la inflación podría volver al objetivo de 3% el próximo año.

La combinación de mayor crecimiento y menores presiones inflacionarias sería especialmente relevante para hogares y empresas, pero dependerá de que los riesgos internacionales y las condiciones internas no alteren la trayectoria prevista durante los próximos trimestres.