El tipo de cambio avanzó hasta $968,1 en el mercado chileno, presionado por el fortalecimiento internacional de la divisa estadounidense, las altas tasas de los bonos del Tesoro y una nueva caída del cobre. La incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz volvió a aumentar después del rechazo de Washington a una propuesta presentada por Teherán.
El dólar comenzó la semana con una fuerte presión sobre el peso chileno y cerró este lunes 28 de septiembre en $968,1, con un avance de $6,4 respecto de la sesión anterior, en una jornada en que llegó a moverse principalmente entre $967 y $973. El mercado volvió así a aproximarse a la barrera de los $970 en medio de un deterioro del escenario externo para la moneda chilena.
El movimiento respondió a una combinación de factores. A las renovadas tensiones entre Estados Unidos e Irán se sumaron el fortalecimiento global del dólar, el aumento de las tasas de interés de los bonos estadounidenses y una caída de 1,33% del precio del cobre, principal producto de exportación de Chile.
La referencia oficial del Banco Central para este lunes, correspondiente al dólar observado calculado sobre las operaciones del día hábil previo, fue de $964,10. Esa cifra es distinta del cierre del mercado spot durante la jornada y permite dimensionar el avance que experimentó la moneda estadounidense durante las últimas operaciones.
La tensión por el estrecho de Ormuz vuelve a presionar a los mercados
Uno de los principales focos de incertidumbre proviene nuevamente de Medio Oriente. Estados Unidos rechazó una propuesta iraní destinada a avanzar hacia la reapertura del estrecho de Ormuz, ruta estratégica para el transporte mundial de petróleo, lo que redujo las expectativas de una rápida disminución de las tensiones en la zona.
Irán había planteado la posibilidad de reabrir el paso marítimo dentro de un plazo de siete días si Washington reducía la presión militar y levantaba restricciones sobre los puertos iraníes. La iniciativa formaba parte de los intentos por retomar las negociaciones entre ambas partes, aunque hasta ahora no existe un acuerdo definitivo.
La reacción de los mercados no se limitó al petróleo. El aumento de la incertidumbre geopolítica volvió a favorecer la demanda por dólares y activos considerados defensivos, al mismo tiempo que las expectativas de inflación continúan condicionando las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal estadounidense.
Durante la jornada, el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a diez años volvió a situarse sobre el 5,2%, un nivel que aumenta el atractivo relativo de los activos denominados en dólares y ejerce presión sobre monedas de economías emergentes, incluido el peso chileno.
El mercado energético, sin embargo, mostró movimientos mixtos. La reanudación de operaciones del oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita entregó una alternativa parcial para transportar petróleo fuera de las rutas directamente expuestas al estrecho de Ormuz, contribuyendo a moderar parte de la presión sobre los precios del crudo durante la sesión.
El cobre cae 1,33% y resta apoyo al peso chileno
El segundo factor relevante para el tipo de cambio fue el retroceso del cobre. El metal cerró en US$6,60 por libra en la Bolsa de Metales de Londres, con una caída diaria de 1,33%, equivalente a un precio contado de US$14.544,5 por tonelada métrica.
La corrección estuvo vinculada, entre otros elementos, a señales de desaceleración de las ganancias industriales en China, un fortalecimiento del dólar internacional y una menor actividad prevista en los mercados asiáticos ante los próximos feriados chinos.
La baja adquiere relevancia para Chile porque el precio del cobre suele mantener una relación estrecha con el peso. Precios más altos del metal tienden a incrementar el flujo de dólares asociado a las exportaciones y pueden fortalecer la moneda local, mientras que correcciones importantes suelen reducir ese soporte.
Pese al retroceso de este lunes, el cobre continúa en niveles elevados respecto de 2025. Su promedio durante 2026 alcanza US$6,09 por libra, un 40,57% superior al registrado en igual período del año anterior. El promedio de septiembre, en tanto, se ubica en US$6,57 por libra.
Qué significa un dólar cerca de los $970 para Chile
La permanencia del dólar en niveles cercanos a $970 tiene efectos que pueden extenderse más allá del mercado financiero.
Un peso más débil encarece, en términos generales, los productos e insumos importados pagados en dólares. Esto incluye combustibles, maquinaria, equipos tecnológicos, bienes de consumo y diferentes componentes utilizados por las empresas, aunque el traspaso final hacia los precios internos depende de factores como los contratos, inventarios, coberturas cambiarias y mecanismos de estabilización.
Para los exportadores, en cambio, un dólar más alto puede incrementar los ingresos medidos en pesos cuando las ventas son realizadas en moneda estadounidense, aunque ese beneficio puede reducirse en empresas que también tienen una parte importante de sus costos denominados en dólares.
El comportamiento del petróleo agrega otro elemento relevante. Una combinación prolongada de dólar alto y petróleo caro puede elevar el costo de las importaciones energéticas chilenas y eventualmente aumentar las presiones inflacionarias. Su efecto sobre los precios locales de los combustibles, sin embargo, no es inmediato y depende también del funcionamiento de los mecanismos de estabilización vigentes.
Mercado atento a Estados Unidos, Irán y nuevos datos económicos
La trayectoria del dólar durante los próximos días dependerá principalmente de la evolución de tres variables: las negociaciones entre Washington y Teherán, el comportamiento del cobre y las expectativas respecto de las próximas decisiones de la Reserva Federal.
Estados Unidos e Irán mantienen abierta la posibilidad de continuar las conversaciones pese al rechazo de la última propuesta iraní, por lo que un avance diplomático podría reducir parte de la prima de riesgo que actualmente afecta a los mercados energéticos y cambiarios.
Al mismo tiempo, los inversionistas seguirán los nuevos datos de empleo, inflación y actividad económica de Estados Unidos. Indicadores que refuercen la posibilidad de mantener tasas elevadas durante más tiempo podrían continuar favoreciendo al dólar global.
Para Chile, la combinación sigue siendo exigente: un dólar internacional fuerte, tasas estadounidenses elevadas y un cobre en corrección mantienen al peso bajo presión, mientras el mercado observa si la divisa logra consolidarse sobre la zona de $970 o si una disminución de las tensiones externas permite una corrección en las próximas jornadas.









