
Santiago. Tras un complejo 2025 marcado por la contracción de precios y una caída significativa en los envíos al exterior, el mercado del litio inició 2026 con una recuperación que vuelve a instalar al mineral en el centro del debate económico y estratégico. El precio del carbonato de litio alcanzó esta semana los US$22.832 por tonelada, su nivel más alto desde noviembre de 2023, consolidando un cambio de tendencia que contrasta con el deterioro exportador del año pasado.
De acuerdo con datos de GEM Mining Consulting, el valor promedio del carbonato de litio en lo que va de enero se sitúa en US$20.585 por tonelada, prácticamente duplicando el promedio anual de 2025, que cerró en US$10.520. El punto más alto del año se registró el miércoles, cuando el precio llegó a US$23.384, cifras todavía lejanas de los máximos históricos de fines de 2022 —sobre US$80.000—, pero que confirman un rebote relevante del denominado “oro blanco”.
El CEO de GEM, Juan Ignacio Guzmán, explica que el alza responde a factores estructurales de demanda. “En los últimos tres meses, tanto el carbonato de litio como el hidróxido y el espodumeno han aumentado de forma significativa. No es solo el vehículo eléctrico: las baterías estacionarias para almacenamiento de energía están teniendo un peso creciente”, señala. En ese contexto, proyecta para 2026 un rango de precios entre US$11.000 y US$20.000 por tonelada, con un escenario global más favorable para las aplicaciones intensivas en litio.
Te puede interesar
Desde el ámbito institucional, un reciente informe de Cochilco subrayó que la incertidumbre en la oferta también ha presionado al alza los precios. En particular, la paralización del yacimiento Jianxiawo en China, operado por Contemporary Amperex Technology, ha reducido temporalmente la disponibilidad de material en el mayor mercado consumidor del mundo.
Exportaciones en retroceso
El repunte de precios se produce luego de un año débil en términos de comercio exterior. Según cifras del Banco Central de Chile, las exportaciones chilenas de carbonato de litio sumaron US$1.903 millones en 2025, lo que representa una caída de 24% respecto de 2024 y un descenso de casi US$590 millones. El retroceso se explica, principalmente, por los menores precios observados durante gran parte del año.
No obstante, otros derivados mostraron un comportamiento distinto. Las exportaciones de hidróxido de litio aumentaron en US$42 millones, mientras que el sulfato de litio pasó de US$60 millones en 2024 a US$200 millones en 2025, reflejando una diversificación parcial de la canasta exportadora.
Para Daniela Desormeaux, directora de Cesco, la clave está en que “los precios tocaron piso durante el primer semestre de 2025 y comenzaron a estabilizarse en el tercer trimestre, mostrando señales claras de recuperación hacia fin de año”. A su juicio, la demanda global creció entre 15% y 20% en 2025, impulsada por ventas de vehículos eléctricos cercanas a 20 millones de unidades y una expansión acelerada del almacenamiento energético.
Así, el mercado del litio abre 2026 con un renovado optimismo, en un escenario donde el equilibrio entre oferta y demanda vuelve a tensionarse. La recuperación del precio del litio, aunque lejos de los récords recientes, vuelve a posicionar al mineral como uno de los ejes estratégicos de la transición energética y del debate económico chileno.