Un reciente estudio de Acades-Criteria 2026 ha puesto en evidencia una discrepancia notable entre la percepción ciudadana y la realidad sobre el consumo hídrico de la minería en Chile. Según datos de la Dirección General de Aguas (DGA), la minería representa solo el 4% del uso total del agua en el país. En comparación, el sector agrícola concentra un 72% y el consumo humano abarca 12% del total. Sin embargo, sorprendentemente, casi el 30% de los encuestados creen que la minería es el principal consumidor de este recurso.
Brecha de información sobre desalación
El estudio también destaca el respaldo de la ciudadanía hacia varias soluciones hídricas como la desalación y la reutilización de aguas tratadas, technologies que se consideran cruciales para atender la creciente demanda hídrica del país. A pesar de este apoyo, se identifican brechas informativas preocupantes; por ejemplo, un 22% de los encuestados piensa que no existen plantas desaladoras en Chile, mientras que un 31% no tiene certeza al respecto.
Rafael Palacios, vicepresidente ejecutivo de la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (Acades), destacó que “la desalación de agua de mar no es ciencia ficción” y que el país ha avanzado significativamente en esta área desde el año 2000, contando actualmente con 24 plantas que producen más de 14,000 litros por segundo. Este abastecimiento se destina no solo a la minería, sino también a la agricultura y comunidades rurales.
Proyecciones sobre el uso de agua en minería
El documento “Proyección de la Demanda de Agua en la Minería del Cobre 2025-2034”, desarrollado por Cochilco, prevé que el uso de agua de mar en la minería crecerá considerablemente. Se estima que pasará de 40.7% a 67.6% hacia 2034, mientras que el uso de agua continental disminuirá en regiones críticas. Según el estudio, se proyecta que en Tarapacá esta caída alcance un 62%, en Antofagasta un 50%, y en Coquimbo hasta un 83%.
Juan José Ronsecco, presidente de Corproa, enfatizó que el respaldo de la ciudadanía hacia estas tecnologías crea una oportunidad concreta en una región donde el agua es esencial. “Es imperativo que no solo la minería, sino todos los sectores productivos incorporen estas tecnologías en su estrategia de operación”, afirmó Ronsecco. La implementación de estas tecnologías no solo optimiza la continuidad operacional, sino que también facilita una mejor gestión del recurso hídrico a nivel territorial.
Enfoque de gestión ambiental en la minería
En este contexto, empresas como Teck han resaltado la importancia de la gestión ambiental responsable. Según Olga Sepúlveda, gerente de Medio Ambiente y Conservación Latam de Teck Resources Limited, asegurar un desempeño ambiental responsable es clave para lograr una minería sostenible. La empresa busca que para 2030, el impacto positivo de sus acciones en rehabilitación y conservación supere la alteración del entorno debido a sus actividades mineras.
La creciente conciencia sobre la gestión del agua y el cuidado del medio ambiente está impulsando a la minería chilena a adoptar prácticas más sostenibles. Con el auge de la desalación y la reutilización de aguas, es posible que la industria minera no solo mejore su rendimiento, sino que también contribuya a la sostenibilidad hídrica y ecológica del país.






