
El gobernador Ricardo Díaz presentó la Cuenta Pública 2025 en Mejillones, con foco en diversificación económica, uso de recursos del litio, infraestructura regional y la renovación del compromiso con la Estrategia Regional Minera 2023-2050.
El Gobierno Regional de Antofagasta presentó su Cuenta Pública 2025 con un énfasis marcado en la diversificación productiva, la planificación territorial y el rol de la minería como eje de desarrollo regional. La exposición fue encabezada por el gobernador regional y presidente del CORE, Ricardo Díaz, en la comuna de Mejillones, donde se detallaron avances en inversión pública, programas propios, seguridad, infraestructura y articulación con el sector privado.
Uno de los principales anuncios fue la existencia de una cartera regional superior a $140 mil millones, vinculada a proyectos de agua potable, alcantarillado, educación, salud e infraestructura básica en territorios como el Salar de Atacama y Alto El Loa, según informó el Gobierno Regional de Antofagasta.
Minería, litio y diversificación económica
Durante la cuenta pública, Díaz puso el foco en la necesidad de transformar la base productiva regional, históricamente concentrada en minería. Antofagasta es la principal región minera del país: de acuerdo con antecedentes del propio GORE Antofagasta, la minería representa en promedio más del 57% de la actividad económica regional y explica más del 45% del PIB minero nacional.
Ese peso estructural explica por qué la autoridad regional vinculó la estrategia de desarrollo con sectores como corredor bioceánico, astronomía, energía, turismo, innovación, nueva minería y ciencia local. La lectura del GORE es que la minería debe seguir siendo motor económico, pero con mayores encadenamientos locales y nuevas actividades productivas asociadas.
En esa línea, la cuenta pública destacó la obtención de un programa presupuestario propio para administrar recursos del litio. Según explicó la autoridad, la región contará con un programa 03 asociado a estos ingresos, similar al esquema existente en Magallanes, lo que permitiría utilizar recursos provenientes del contrato entre Corfo y Novandino sin afectar otras partidas regionales.
Estrategia Regional Minera 2023-2050
Uno de los puntos centrales fue la renovación del compromiso con la Estrategia Regional Minera de Antofagasta 2023-2050, firmada junto a los nueve alcaldes de la región. La EMRA fue impulsada por el Gobierno Regional y el Consejo Regional, con base en recomendaciones de la OCDE, y busca articular a compañías mineras, sector público, academia y sociedad civil.
De acuerdo con la cuenta pública, la Administración Regional y la Estrategia Regional Minera definieron trabajar en 46 iniciativas. El objetivo declarado es avanzar en proyectos con impacto territorial, particularmente en servicios básicos, educación, salud, innovación y calidad de vida en comunas y localidades donde opera la gran minería.
La importancia de esta estrategia radica en que Antofagasta concentra faenas clave para la producción de cobre, litio y otros minerales industriales, pero mantiene brechas persistentes en infraestructura urbana, servicios públicos, conectividad y diversificación de proveedores locales.
Cartera regional y aporte privado
El GORE informó que la cartera superior a $140 mil millones incluye proyectos para garantizar acceso a agua potable y alcantarillado en comunidades de pueblos originarios del Salar de Atacama y Alto El Loa. También considera 12 proyectos de mejora y construcción de jardines infantiles, tres escuelas multigrado, cinco nuevos establecimientos educacionales, 10 postas rurales, siete nuevos Cesfam y un hospital.
La autoridad regional señaló que, solo en diseños, se han financiado alrededor de $7.000 millones con aporte privado. Este punto es relevante para la industria minera porque muestra una línea de trabajo en la que las empresas no solo participan mediante inversión operacional, sino también en etapas tempranas de infraestructura social y territorial.
Datos clave
Región: Antofagasta.
Autoridad: gobernador regional Ricardo Díaz.
Lugar de la cuenta pública: Mejillones.
Cartera regional informada: más de $140 mil millones.
Aporte privado en diseños: cerca de $7.000 millones.
Iniciativas asociadas a la Estrategia Regional Minera: 46.
Ejecución presupuestaria informada: cercana al 90%.
Convenio vial aprobado: $88.219 millones FNDR para conservación de vías urbanas 2025-2035.
Estrategia destacada: EMRA 2023-2050.
Ejes de diversificación: corredor bioceánico, astronomía, energía, turismo, innovación, nueva minería y ciencia local.
Infraestructura, seguridad y ordenamiento territorial
En infraestructura urbana, el Gobierno Regional destacó la aprobación del Convenio de Transferencia Conservación de Vías Urbanas 2025-2035 GORE-Serviu para Antofagasta, Calama, Tocopilla y Mejillones, por $88.219 millones FNDR y un plazo de 10 años.
También se informó el primer programa propio para limpieza de líneas de agua y quebradas en sectores urbanos de Antofagasta, por $1.045 millones FNDR, orientado a reducir puntos contaminados y riesgos aluvionales.
En seguridad, la autoridad mencionó la instalación de 100 cámaras de televigilancia en Antofagasta, por $2.800 millones, además de proyectos similares en Taltal y sistemas con inteligencia artificial para Calama, Tocopilla y Antofagasta.
Zona Metropolitana Antofagasta-Mejillones
Otro punto relevante fue la firma de un compromiso de voluntad política entre el alcalde de Antofagasta, Sacha Razmilic, y el alcalde de Mejillones, Marcelino Carvajal, para avanzar hacia una eventual Zona Metropolitana Antofagasta-Mejillones.
La figura permitiría abordar de manera integrada desafíos de ordenamiento territorial, infraestructura, conectividad y transporte, incluyendo la posibilidad de un tren urbano. Para la industria minera, portuaria y energética, este eje es estratégico por la concentración de faenas, terminales, proveedores, plantas industriales y proyectos logísticos entre ambas comunas.
Por qué importa para la minería regional
Antofagasta enfrenta el desafío de sostener su liderazgo minero en un escenario de mayor presión por productividad, disponibilidad hídrica, transición energética, permisos, infraestructura y legitimidad territorial. La región es clave para la producción de cobre y litio, pero su estructura económica sigue altamente concentrada en recursos naturales.
La cuenta pública del GORE refuerza una idea central: la minería seguirá siendo la base productiva de Antofagasta, pero la discusión regional se está moviendo hacia cómo capturar más valor local, financiar infraestructura habilitante y diversificar la matriz económica.
Qué observará la industria
El próximo punto crítico será la ejecución efectiva de la cartera anunciada, el avance de las 46 iniciativas vinculadas a la EMRA y la capacidad del GORE para convertir los recursos del litio y del royalty en proyectos medibles para las comunas mineras.
Para las empresas, proveedores y municipios, el foco estará en si esta planificación logra traducirse en infraestructura, capital humano, servicios básicos y encadenamientos productivos que reduzcan la brecha entre el peso económico de la minería y la calidad de vida en los territorios donde se desarrolla.