
La región mantiene 33 proyectos en tramitación, con fuerte presencia de la minería del cobre, el litio y la energía. Durante 2026 ya se han aprobado 20 iniciativas por US$11.261 millones.
La Región de Antofagasta lidera la inversión sometida a evaluación ambiental en Chile, con una cartera de US$28.591 millones distribuida en 33 proyectos, consolidando su posición como uno de los principales polos de desarrollo minero y energético del país. Las cifras fueron presentadas por el director regional del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), Tomás Ballesteros, durante una jornada realizada el 21 de octubre de 2026, en la que se abordaron los desafíos regulatorios para materializar nuevas inversiones.
La magnitud de esta cartera refleja el peso de Antofagasta en la economía minera nacional, particularmente por las iniciativas destinadas a extender la operación de grandes yacimientos de cobre, incorporar infraestructura de procesamiento, desarrollar proyectos vinculados al litio y ampliar la capacidad energética regional.
De los 33 proyectos actualmente en evaluación, 20 corresponden a Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) y 13 a Estudios de Impacto Ambiental (EIA). En conjunto, representan aproximadamente un tercio de las iniciativas en evaluación ambiental del país, considerando las cifras expuestas por la autoridad regional.
El volumen de inversión también pone de relieve la importancia que tendrán los procesos de calificación ambiental en la continuidad operacional de las principales compañías mineras instaladas en el norte de Chile.
Minería lidera con 15 proyectos y grandes inversiones en cobre
La minería concentra 15 de las 33 iniciativas que permanecen en evaluación ambiental en Antofagasta. Entre ellas figuran proyectos de continuidad operacional, nuevas instalaciones de procesamiento y modificaciones de infraestructura necesarias para sostener la actividad extractiva durante las próximas décadas.
Uno de los mayores desarrollos corresponde a Minera El Abra, con una inversión estimada de US$7.500 millones, destinada a la continuidad operacional de la faena, la construcción de una planta concentradora y la transición hacia el abastecimiento mediante agua desalada.
Esta iniciativa adquiere especial relevancia por su vinculación con el futuro productivo de la operación y por la incorporación de infraestructura hídrica, un componente cada vez más determinante para la competitividad de la minería en el desierto de Atacama.
Otro proyecto de gran envergadura es la Nueva Planta Concentradora y Obras Complementarias de Minera Escondida, por US$5.150 millones. La iniciativa forma parte de los desarrollos que buscan respaldar la capacidad de procesamiento de una de las operaciones cupríferas más relevantes del mundo.
En paralelo, la cartera incluye la Continuidad Operacional y Desarrollo Minero Futuro en el Salar de Atacama, con una inversión de US$3.000 millones, y la Continuidad del Proceso de Lixiviación de la División Radomiro Tomic, perteneciente a Codelco, por US$1.300 millones.
Estos cuatro proyectos reúnen inversiones declaradas por US$16.950 millones, lo que equivale aproximadamente al 59% del monto total actualmente en evaluación en la región.
La concentración de capital en un número reducido de iniciativas demuestra la relevancia de los proyectos estructurales para el futuro de la actividad minera regional.
Más de US$22.000 millones ingresaron a evaluación durante 2026
Otro indicador destacado corresponde al ingreso de nuevas inversiones al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
Entre el 11 de marzo y el 15 de octubre de 2026, Antofagasta registró el ingreso de proyectos por más de US$22.000 millones, alcanzando el mayor monto para un período equivalente al inicio de una administración gubernamental.
Este comportamiento evidencia una cartera activa de iniciativas de inversión, aunque el ingreso de proyectos al sistema ambiental no implica necesariamente que todos lleguen a ejecutarse.
La materialización dependerá de la obtención de las respectivas Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA), de los permisos sectoriales que correspondan y de las decisiones de inversión de sus titulares.
En este escenario, la capacidad de evaluación de los organismos públicos adquiere una importancia económica directa. Los tiempos de tramitación, la calidad de los antecedentes técnicos y la resolución de observaciones pueden influir en los calendarios de construcción y puesta en marcha de nuevas instalaciones industriales.
Antofagasta suma US$11.261 millones en proyectos aprobados
La actividad ambiental de 2026 también registra resultados en materia de aprobaciones.
Durante el año, la región ha obtenido la calificación ambiental favorable de 20 proyectos que representan inversiones por US$11.261 millones.
Entre las iniciativas de mayor monto destacan:
- Aguas Marítimas: US$5.000 millones.
- Desarrollo Futuro DMH: US$2.800 millones.
- Optimización operacional de Minera Escondida: US$1.300 millones.
En conjunto, estas tres iniciativas representan US$9.100 millones, equivalentes a cerca del 81% de la inversión ambientalmente aprobada durante el período.
La aprobación ambiental constituye un paso decisivo para el desarrollo de proyectos mineros e industriales, pero no equivale al inicio automático de obras ni garantiza que la inversión comprometida se ejecute íntegramente.
Las compañías deben completar otras autorizaciones y definir sus respectivos cronogramas de construcción, financiamiento y operación.
Energía y litio amplían la cartera regional
La minería no es el único sector que impulsa la inversión en Antofagasta.
El sector energético mantiene ocho proyectos en evaluación ambiental, entre los cuales destacan iniciativas asociadas a nuevas tecnologías de extracción de litio y generación eléctrica renovable.
Una de ellas es el Proyecto TED, que contempla una transición hacia tecnologías de extracción directa de litio, con una inversión estimada de US$3.100 millones.
Este tipo de desarrollo tiene relevancia para la industria nacional del litio, debido al interés por incorporar tecnologías alternativas de procesamiento y mejorar el desempeño operacional y ambiental de las explotaciones.
También figura el proyecto Llanura Solar, que considera una configuración híbrida de generación solar, eólica y almacenamiento energético, con una inversión declarada de US$1.300 millones.
La combinación de generación renovable y almacenamiento adquiere especial importancia para una región caracterizada por una elevada demanda eléctrica industrial.
La disponibilidad de energía competitiva y confiable constituye un factor esencial para operaciones mineras intensivas en electricidad, particularmente aquellas que utilizan grandes sistemas de molienda, bombeo, transporte y procesamiento mineral.
La cartera regional se completa con cinco proyectos de saneamiento ambiental, por US$21 millones, y otras cinco iniciativas de distintos sectores, por US$2.470 millones.
Agua desalada y procesamiento mineral marcan las nuevas inversiones
Más allá del monto global, la composición de los proyectos permite identificar algunas de las principales transformaciones que enfrenta la minería del norte de Chile.
Una de ellas es la creciente necesidad de asegurar el suministro hídrico mediante fuentes distintas de las aguas continentales.
La incorporación de agua de mar desalinizada en proyectos mineros exige inversiones complementarias en captación, plantas de tratamiento, sistemas de impulsión, ductos e infraestructura eléctrica.
Estas instalaciones representan oportunidades para empresas de ingeniería, construcción, montaje industrial, mantenimiento y servicios especializados.
Al mismo tiempo, la incorporación de nuevas concentradoras responde a las necesidades de procesamiento de la industria del cobre, donde la disponibilidad de mineral, sus características metalúrgicas y la eficiencia operacional condicionan las decisiones de inversión.
El desarrollo de esta infraestructura también puede generar demanda por automatización, equipos de alta capacidad, sistemas de control, tecnologías de eficiencia energética y soluciones para la gestión de residuos mineros.
Sin embargo, los efectos concretos sobre empleo y contratación regional dependerán de los proyectos que finalmente obtengan todas sus autorizaciones y avancen hacia la construcción.
Permisos ambientales serán decisivos para materializar la inversión
El volumen de proyectos en tramitación vuelve a situar la gestión de permisos entre los principales desafíos de la industria.
Durante el seminario denominado Antofagasta en transformación: Desafíos y dificultades en la presentación de proyectos al sistema de evaluación ambiental, el debate se concentró en la necesidad de mejorar la eficiencia de los procesos regulatorios sin disminuir las exigencias ambientales y laborales.
La discusión resulta especialmente relevante en regiones donde los proyectos involucran instalaciones de gran escala, intervención territorial, infraestructura hídrica y energética, y operaciones industriales de larga duración.
En estos casos, la evaluación requiere revisar antecedentes relacionados con recursos hídricos, biodiversidad, emisiones, residuos, comunidades y eventuales impactos acumulativos.
Para las compañías mineras, la certeza sobre los procedimientos y los plazos de evaluación constituye un elemento importante al momento de programar inversiones y coordinar decisiones de financiamiento.
Para los organismos públicos, el desafío consiste en mantener evaluaciones técnicamente rigurosas y oportunas, capaces de responder a la complejidad creciente de los proyectos.
Una cartera que definirá parte del futuro minero del norte de Chile
Los US$28.591 millones actualmente sometidos a evaluación ambiental en Antofagasta representan una cartera de inversiones potenciales de gran magnitud para la economía regional.
Su importancia no radica únicamente en el capital declarado, sino también en el tipo de infraestructura que podría incorporarse durante los próximos años: nuevas plantas concentradoras, sistemas de abastecimiento hídrico, instalaciones energéticas y desarrollos vinculados al cobre y al litio.
Para la industria minera chilena, la evolución de estos proyectos será un indicador de la capacidad del país para sostener operaciones existentes, incorporar tecnologías y generar condiciones para futuras inversiones.
El principal desafío será transformar una cartera ambientalmente activa en proyectos efectivamente ejecutados, con efectos verificables sobre producción, empleo, proveedores y actividad económica.
En una región donde convergen algunas de las mayores operaciones mineras del mundo, la velocidad y calidad de la evaluación ambiental tendrán un papel determinante en las decisiones de inversión de los próximos años.
REDIMIN Responde
¿Cuántos proyectos están en tramitación en la Región de Antofagasta y cuál es su valor total?
La Región de Antofagasta tiene 33 proyectos en tramitación, con un valor total de US$28.591 millones.
¿Cuántos proyectos han sido aprobados en Antofagasta durante 2026 y cuál es su inversión total?
Durante 2026, se han aprobado 20 proyectos en Antofagasta, con una inversión total de US$11.261 millones.
¿Cuáles son los proyectos mineros más destacados en evaluación en Antofagasta y sus inversiones?
Los proyectos mineros destacados incluyen Minera El Abra con US$7.500 millones, la Nueva Planta Concentradora de Minera Escondida con US$5.150 millones, el Desarrollo Minero Futuro en el Salar de Atacama con US$3.000 millones, y la Continuidad del Proceso de Lixiviación de la División Radomiro Tomic de Codelco con US$1.300 millones.
¿Qué sector, además de la minería, impulsa la inversión en Antofagasta y cuáles son algunos proyectos destacados?
El sector energético también impulsa la inversión en Antofagasta, con proyectos como el Proyecto TED para extracción directa de litio con US$3.100 millones y el proyecto Llanura Solar con US$1.300 millones.
¿Qué importancia tiene el uso de agua desalada en los nuevos proyectos mineros en Antofagasta?
El uso de agua desalada es crucial para asegurar el suministro hídrico en los proyectos mineros, lo que requiere inversiones en captación, plantas de tratamiento, sistemas de impulsión y ductos, representando oportunidades para empresas de ingeniería y servicios especializados.












