La actividad minera en Chile ha experimentado una caída significativa del 7% entre enero y julio de 2026, en comparación con el mismo período del año anterior. Este descenso, según el ministro de Hacienda, Mario Marcel, está contribuyendo a una reducción de cerca de un punto porcentual en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Factores estructurales detrás de la caída
Entre los factores que explican esta contracción se encuentran las menores leyes minerales, el envejecimiento de grandes yacimientos y problemas productivos en operaciones clave. La disminución en la calidad del mineral extraído ha llevado a un aumento en los costos de producción, lo que ha afectado la rentabilidad de las empresas mineras. Adicionalmente, la falta de inversión en nuevos proyectos y la incertidumbre regulatoria han contribuido a esta situación.
Proyectos clave para revertir la tendencia
A pesar de la caída en la producción, se espera que algunos proyectos en desarrollo puedan revertir esta tendencia a mediano y largo plazo. Entre ellos, destaca el proyecto de expansión de la mina Los Bronces, operado por Anglo American, que busca aumentar su capacidad de producción a 400.000 toneladas de cobre al año. Este proyecto, que requiere una inversión de aproximadamente US$3.000 millones, podría ser crucial para mejorar la producción nacional y contribuir al crecimiento del PIB.
Otro proyecto relevante es el proyecto de cobre de Quellaveco, que está en manos de Mitsubishi y Anglo American, y se espera que inicie operaciones en el segundo semestre de 2026. Este proyecto tiene una inversión estimada de US$5.300 millones y podría aportar significativamente a la producción nacional de cobre, ayudando a mitigar la caída actual.
Precios del cobre y su impacto en la economía
A pesar de la disminución en la producción, los precios del cobre han alcanzado niveles históricamente altos. En 2026, el precio promedio del cobre ha superado los US$4,50 por libra, lo que contrasta con la caída en la producción. Esta situación plantea un dilema para la economía chilena, que depende en gran medida de la minería. Por un lado, los altos precios podrían incentivar la inversión en nuevos proyectos; por otro, la baja producción podría limitar el aprovechamiento de estos precios favorables.
Perspectivas para el sector minero
El futuro del sector minero chileno dependerá de la capacidad de las empresas para adaptarse a los desafíos actuales. La necesidad de modernizar las operaciones y aumentar la eficiencia será crucial para revertir la tendencia de caída en la producción. Según proyecciones de Cochilco, se estima que la producción de cobre podría estabilizarse en los próximos años si se implementan las inversiones necesarias en infraestructura y tecnología.
En este contexto, el gobierno chileno ha manifestado su compromiso de apoyar el desarrollo de la minería, promoviendo un marco regulatorio que incentive la inversión y la sostenibilidad. La próxima reunión del Consejo de Ministros, programada para octubre de 2026, será clave para definir nuevas políticas que busquen fortalecer la actividad minera y asegurar su contribución al crecimiento del PIB nacional.









