El IPSA cerró este miércoles en 10.506,63 puntos, con una caída de 0,9%, luego de haber rebotado 1,70% hasta 10.605,62 unidades en la sesión previa. El retroceso devolvió a la bolsa chilena a la zona de los 10.500 puntos y cortó el alivio que había dejado la baja del crudo el martes.
Latam vuelve a arrastrar al índice
La presión principal vino desde Latam Airlines, que fue el papel de peor desempeño del día con un retroceso de 3,4%. La acción volvió a reaccionar al costo esperado del combustible, un patrón que ya había quedado expuesto cuando el salto del petróleo castigó a la aerolínea dentro del IPSA a comienzos de marzo.
El petróleo recupera tracción y reinstala el riesgo
El cambio de ánimo coincidió con un nuevo repunte del crudo. Reuters reportó que tres embarcaciones fueron alcanzadas en aguas del Golfo, que no había señales de un tránsito seguro por el estrecho de Ormuz y que la AIE recomendó liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas, la mayor intervención de su historia. En ese contexto, el petróleo subió más de 4% y volvió a la zona de US$90 por barril.
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En la vereda opuesta, Ripley destacó entre las alzas tras sus resultados del cuarto trimestre de 2025, en una sesión donde fueron escasos los papeles que lograron desmarcarse de la presión general del índice.
Ormuz vuelve al centro del mercado chileno
El trasfondo sigue siendo la fragilidad del corredor energético más sensible del mundo. En febrero ya se había advertido que la tensión en el estrecho de Ormuz podía volver a poner en jaque cerca del 20% del petróleo mundial y presionar los costos en Chile, un riesgo que este miércoles volvió a reflejarse en la plaza local.
El contraste entre Latam y Ripley dejó una rueda partida: la primera arrastró al índice por su exposición al combustible, mientras la segunda amortiguó parte del daño con un impulso corporativo propio. Con eso, el IPSA terminó otra vez pegado al piso de los 10.500 puntos, apenas un día después de haberlo recuperado.