
Israel aseguró este lunes haber destruido el avión oficial que pertenecía al fallecido líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en un ataque aéreo contra el aeropuerto de Mehrabad, en Teherán. La operación se enmarca en la ofensiva militar que Israel y Estados Unidos iniciaron el 28 de febrero contra la República Islámica y que ha intensificado las tensiones en Medio Oriente, con repercusiones directas en los mercados energéticos y en la seguridad regional. Según el Ejército israelí, la aeronave era utilizada por Jamenei y altos cargos del régimen para coordinar operaciones militares y mantener vínculos con aliados del llamado “eje de resistencia”. El anuncio se produce en medio de una escalada de bombardeos, ataques cruzados y acusaciones entre ambas potencias regionales, mientras el conflicto continúa elevando el número de víctimas y la incertidumbre internacional.
Ataque al aeropuerto de Mehrabad
La Fuerza Aérea de Israel informó a través de un comunicado que el avión fue destruido durante un bombardeo contra el aeropuerto de Mehrabad, uno de los principales terminales aéreos de la capital iraní.
Según las autoridades militares israelíes, la aeronave era utilizada por el líder supremo iraní y por otros altos funcionarios del régimen para transportar equipamiento militar y mantener contactos con aliados regionales.
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De acuerdo con la versión oficial, el avión también era empleado para gestionar relaciones estratégicas con países y organizaciones vinculadas al denominado “eje de resistencia”, una alianza informal de grupos respaldados por Irán en Medio Oriente.
Golpe a la red regional de aliados de Irán
Israel sostiene que la destrucción del avión representa un golpe estratégico para la coordinación de ese bloque regional.
El llamado eje de resistencia incluye organizaciones como:
Hamás, en Gaza
Hezbolá, en Líbano
Los rebeldes hutíes de Yemen
Milicias chiíes proiraníes en Irak
Durante años, estas organizaciones han recibido respaldo político, financiero y militar de Teherán, consolidando una red de influencia regional que Israel considera una amenaza directa para su seguridad.
Según la Fuerza Aérea israelí, la destrucción del avión “reduce la capacidad del régimen iraní para coordinarse con sus aliados, desarrollar su poder militar y reconstruir sus capacidades estratégicas”.
Ataques continuos en la capital iraní
Medios iraníes habían informado previamente sobre nuevos bombardeos en el aeropuerto de Mehrabad durante las últimas horas, aunque inicialmente no confirmaron el alcance de los daños en las instalaciones.
El ataque se produce en medio de una campaña militar más amplia contra infraestructura militar iraní y activos considerados estratégicos por Israel y Estados Unidos.
Desde el inicio de la ofensiva, múltiples instalaciones militares, centros logísticos y posiciones del aparato de seguridad iraní han sido objetivo de ataques aéreos.
Muerte de Jamenei y cambio en el liderazgo iraní
El ayatolá Alí Jamenei murió el 28 de febrero durante los primeros bombardeos de la ofensiva conjunta lanzada por Washington y Tel Aviv contra Irán.
En ese ataque también fallecieron su esposa y varios miembros de su familia.
Tras su muerte, la Asamblea de Expertos designó a su hijo, Mojtaba Jamenei, como nuevo líder supremo del país. Sin embargo, hasta ahora el nuevo dirigente no ha aparecido públicamente, lo que ha alimentado especulaciones sobre su situación y el equilibrio interno del poder en Teherán.
Balance de víctimas y escalada del conflicto
Las autoridades iraníes han informado que los ataques israelíes y estadounidenses han dejado más de 1.200 muertos desde el inicio de la ofensiva.
Sin embargo, la organización Human Rights Watch in Iran, con sede en Estados Unidos, sostiene que el número de víctimas superaría las 3.000 personas, la mayoría civiles.
En respuesta a los bombardeos, Irán ha lanzado ataques contra territorio israelí y contra intereses estadounidenses en la región, incluyendo bases militares en Medio Oriente.
El conflicto continúa ampliándose y mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una escalada regional aún mayor.












