
Los primeros tres sondajes de la campaña 2026 en la zona Dragonfly confirmaron oro oxidado de alta ley en terreno previamente no perforado. K2 Gold mantiene 12 pozos con resultados pendientes y un programa autorizado de hasta 14.000 metros en California.
K2 Gold Corporation obtuvo nuevos interceptos de oro de alta ley en su proyecto Mojave, ubicado en el condado de Inyo, California, tras completar los primeros sondajes cuyos ensayes corresponden a la campaña de perforación 2026. El resultado más amplio alcanzó 39,62 metros con una ley promedio de 5,35 gramos por tonelada de oro, reforzando la continuidad del sistema mineralizado en la zona Dragonfly.
Los tres pozos fueron ejecutados desde la plataforma DF-A, situada aproximadamente 40 metros al norte de la perforación destacada realizada por la compañía en 2020. Esto es relevante porque los nuevos sondajes avanzaron hacia un sector que no había sido probado anteriormente y volvieron a interceptar estructuras mineralizadas con oro oxidado.
El pozo DF26-020 cortó 39,62 metros con 5,35 g/t de oro desde 51,82 metros de profundidad, incluyendo un tramo de 25,91 metros con 7,14 g/t.
A ese resultado se sumó DF26-019, con 10,67 metros a 7,75 g/t de oro desde 16,76 metros, mientras DF26-018 entregó 18,29 metros a 3,77 g/t, incluyendo 7,62 metros con 7,48 g/t.
Los anchos reportados corresponden a longitudes perforadas y todavía no representan espesores reales de las estructuras mineralizadas.
Dragonfly extiende su sistema de oro oxidado
El valor de los resultados no radica únicamente en las leyes obtenidas. Los tres sondajes comenzaron además atravesando una zona de oro que no había sido identificada previamente, con valores de hasta 0,96 g/t.
La perforación confirmó también múltiples estructuras subparalelas con fuerte oxidación y mineralización aurífera. K2 Gold ha definido hasta ahora mineralización en Dragonfly a lo largo de aproximadamente 400 metros de extensión perforada, mientras el sistema permanece abierto tanto lateralmente como en profundidad.
La zona se caracteriza por estructuras de fuerte inclinación hacia el oeste, asociadas a silicificación, oxidación y vetillas de cuarzo dentro de unidades de conglomerados, limolitas, areniscas y calizas.
En DF26-020, la mineralización principal se presentó completamente oxidada. Dentro de los análisis individuales de ese intervalo se registraron valores de hasta 14,9 g/t de oro, mientras que DF26-019 incluyó muestras superiores a 12 g/t.
El nuevo conjunto de resultados cobra mayor relevancia al compararse con la perforación de 2020. En aquella campaña, el sondaje DF20-002 había intersectado 45,72 metros con 6,68 g/t de oro. Los pozos de 2026 fueron posicionados 40 metros al norte de ese intercepto y confirmaron que las leyes altas no estaban restringidas únicamente al sector previamente perforado.
Una campaña de hasta 14.000 metros
K2 Gold ha completado hasta ahora 15 sondajes por aproximadamente 2.630 metros dentro de la campaña 2026 en Mojave.
Los resultados de otros 12 pozos ya ejecutados permanecen pendientes, por lo que los tres sondajes difundidos representan apenas la primera entrega analítica del programa.
La operación cuenta con autorización para aproximadamente 14.000 metros de perforación dentro del área objetivo oriental del proyecto, convirtiéndose en la mayor campaña de sondajes realizada hasta ahora en Mojave.
El programa comenzó inicialmente con una fase de al menos 5.650 metros concentrada principalmente en Dragonfly y Newmont. La compañía destinó alrededor de 3.000 metros iniciales a Dragonfly para probar extensiones de la estructura principal y otros corredores paralelos identificados mediante exploración superficial.
En total, K2 mantiene además 16 sondajes adicionales autorizados en Dragonfly para una segunda fase.
La perforadora se trasladará posteriormente hacia Newmont, aproximadamente dos kilómetros al sur de Dragonfly. Allí existen antecedentes de perforación tanto de K2 como de operadores anteriores, entre ellos BHP Minerals y Newmont Exploration.
K2 obtuvo previamente en Newmont un resultado de aproximadamente 41,15 metros con 1,64 g/t de oro, lo que convierte a esa zona en el siguiente punto relevante para determinar la escala del corredor aurífero oriental.
Un corredor mineralizado de más de seis kilómetros
Dragonfly se encuentra aproximadamente 1,5 kilómetros al sur de Gold Valley y forma parte del denominado Eastside Gold Trend, un corredor mineralizado identificado mediante muestreo superficial y perforaciones históricas.
La compañía sitúa la extensión del corredor en más de 6,5 kilómetros, aunque el grado de exploración varía considerablemente entre sus diferentes sectores.
Gold Valley continúa prácticamente sin perforaciones modernas y presenta resultados superficiales de roca que han alcanzado hasta 375 g/t de oro, valores que por ahora deben ser considerados únicamente como muestras puntuales y no como representación de una mineralización continua.
Dragonfly ocupa una posición intermedia dentro de esta tendencia, mientras Newmont se encuentra hacia el extremo sur del corredor actualmente priorizado por K2.
La combinación de resultados históricos y nuevos sondajes empieza a entregar una imagen más amplia de un sistema formado por varias estructuras mineralizadas, en lugar de un único cuerpo aurífero aislado.
Para la exploración, esa diferencia es sustancial: encontrar estructuras paralelas y mineralización en sectores previamente no perforados aumenta el espacio disponible para futuras pruebas, aunque todavía se requiere una densidad de perforación considerablemente mayor para establecer continuidad geológica y dimensiones económicas.
Proyecto aún no cuenta con recurso mineral
Mojave es un proyecto de exploración de oro oxidado y metales base que cubre aproximadamente 5.830 hectáreas en California y pertenece en un 100% a K2 Gold.
Pese a los resultados obtenidos en Dragonfly y Newmont, el proyecto todavía no dispone de una estimación de recursos minerales ni reservas bajo NI 43-101.
Este punto resulta determinante al evaluar el avance del activo. Las leyes y espesores registrados son relevantes desde la perspectiva exploratoria, pero aún deben traducirse en continuidad suficiente, geometría definida, tonelaje y posterior modelamiento de recursos.
La compañía inició 2026 con un presupuesto de exploración aprobado de $9,8 millones, destinado a desarrollar sus distintos activos, con Mojave como uno de los focos principales. Al comenzar la actual campaña, además, el programa se encontraba completamente financiado.
Permisos abrieron una nueva etapa para Mojave
El ritmo de exploración de Mojave estuvo condicionado durante varios años por su proceso regulatorio federal.
A comienzos de 2026, el Bureau of Land Management de Estados Unidos emitió una decisión favorable que autorizó el programa de perforación exploratoria, después de un proceso ambiental que permitió habilitar hasta 22 plataformas de sondaje.
Ese permiso abrió la posibilidad de ejecutar una campaña considerablemente mayor que los trabajos históricos realizados por K2 en la propiedad.
La perforación actual utiliza plataformas de dimensiones limitadas y procedimientos diseñados para reducir movimiento de suelo. Los sitios fueron revisados previamente desde las perspectivas biológica, arqueológica y cultural, mientras representantes tribales participan en el monitoreo de las actividades de perforación.
Para Mojave, los próximos resultados serán decisivos. Con 12 sondajes actualmente en laboratorio y nuevas perforaciones programadas tanto en Dragonfly como en Newmont, el principal desafío será determinar si las leyes observadas en los primeros pozos pueden mantenerse a lo largo de distancias mayores y, eventualmente, sustentar la definición de un recurso mineral.
Los primeros resultados de 2026 ya muestran que el sistema aurífero continúa fuera de los límites de la perforación realizada hace seis años. La siguiente etapa deberá establecer cuánto puede crecer esa mineralización dentro de un corredor que, hasta ahora, permanece explorado solo parcialmente.






