
La minera registró un EBITDA ajustado de US$647,7 millones durante el tercer trimestre de 2026, impulsada por precios récord del cobre. Mientras Candelaria aumentó su producción un 13%, las interrupciones climáticas en Caserones obligaron a reducir las expectativas de producción para el año.
Lundin Mining cerró el tercer trimestre de 2026 con ingresos por US$1.109,2 millones y utilidades netas atribuibles a sus accionistas de US$228,9 millones, en un período marcado por los elevados precios internacionales del cobre y resultados operacionales dispares en sus faenas de Chile y Brasil. La compañía canadiense, que mantiene una presencia relevante en la minería chilena mediante Candelaria y Caserones, logró fortalecer sus resultados financieros pese a las paralizaciones provocadas por condiciones climáticas extremas en la Región de Atacama.
Los resultados, correspondientes al período julio-septiembre y presentados el 4 de noviembre, reflejan el contraste entre un mercado favorable para el cobre y las dificultades que pueden enfrentar las operaciones mineras de alta cordillera.
La minera produjo 62.610 toneladas de cobre y 36.763 onzas de oro durante el trimestre, con un costo directo consolidado de US$2,01 por libra de cobre.
El precio realizado del metal rojo alcanzó US$6,85 por libra, mientras que el oro registró un valor realizado de US$4.321 por onza.
Este escenario comercial permitió a Lundin Mining completar su cuarto trimestre consecutivo con ingresos superiores a US$1.000 millones, consolidando una generación de caja que le entrega mayor capacidad financiera para enfrentar inversiones, programas operacionales y proyectos de crecimiento.
Las cifras que explican el resultado financiero
Los ingresos trimestrales aumentaron aproximadamente un 16,3% frente a los US$953,9 millones obtenidos durante el mismo período de 2025.
El crecimiento estuvo principalmente asociado al mayor precio del cobre, que compensó parcialmente la reducción de volúmenes comercializados en determinadas operaciones.
Los principales indicadores del tercer trimestre fueron:
| Indicador | Tercer trimestre de 2026 |
|---|---|
| Ingresos | US$1.109,2 millones |
| Utilidad neta atribuible a accionistas | US$228,9 millones |
| EBITDA ajustado | US$647,7 millones |
| Producción de cobre | 62.610 toneladas |
| Producción de oro | 36.763 onzas |
| Precio realizado del cobre | US$6,85/libra |
| Costo directo consolidado | US$2,01/libra |
| Flujo de efectivo operativo | US$531,6 millones |
El desempeño también se refleja en los resultados acumulados entre enero y septiembre.
Durante los primeros nueve meses de 2026, Lundin Mining alcanzó ingresos por US$3.480,7 millones, frente a US$2.751,7 millones registrados en igual período del año anterior.
Esto representa un incremento cercano al 26,5%, impulsado por el comportamiento del mercado y la contribución de sus operaciones productivas.
El EBITDA ajustado acumulado llegó aproximadamente a US$1.900 millones, mientras que el flujo de caja libre operacional acumulado superó los US$1.200 millones.
Ambos indicadores ya habían sobrepasado sus respectivos resultados anuales de 2025, reforzando la posición financiera de la compañía.
Candelaria aumenta 13% su producción trimestral de cobre
En Chile, una de las principales señales operacionales positivas provino de Minera Candelaria, ubicada en la Región de Atacama.
La operación produjo 34.954 toneladas de cobre durante el tercer trimestre, frente a las 30.928 toneladas del período abril-junio, equivalente a un incremento aproximado del 13%.
La recuperación estuvo vinculada a mejores leyes del mineral procesado y al desempeño de las instalaciones de concentración.
La ley promedio de cobre aumentó desde 0,45% en el segundo trimestre hasta 0,52% durante julio-septiembre.
Este cambio permitió mejorar la producción pese a que el volumen de mineral procesado disminuyó ligeramente respecto del trimestre anterior.
Candelaria también produjo 19.842 onzas de oro, superando las 17.843 onzas del segundo trimestre.
En términos financieros, la operación alcanzó ingresos trimestrales de US$585,8 millones, frente a US$476,2 millones en el período precedente.
Su costo directo de producción de cobre disminuyó desde US$2,63 por libra hasta US$2,06 por libra, una mejora relevante para los márgenes operacionales.
Durante los primeros nueve meses de 2026, Candelaria acumuló 96.690 toneladas de cobre y 55.424 onzas de oro.
La operación mantiene su proyección anual de producción de cobre entre 135.000 y 145.000 toneladas, sin modificaciones respecto de la estimación anterior.
Caserones reduce producción por tormentas y paralizaciones
La situación fue diferente en Caserones, operación ubicada en la alta cordillera de la Región de Atacama, donde las condiciones climáticas afectaron significativamente las actividades durante julio y agosto.
Las intensas nevadas, fuertes vientos e interrupciones prolongadas del suministro eléctrico provocaron aproximadamente 30 días de paralización operacional, considerando también las labores necesarias para restablecer los equipos de procesamiento.
La producción trimestral cayó a 15.015 toneladas de cobre, frente a 33.964 toneladas registradas durante el segundo trimestre. Esto representa una disminución cercana al 56%.
La menor actividad también afectó los indicadores económicos de la faena.
Los ingresos disminuyeron desde US$517,9 millones en el segundo trimestre hasta US$255,2 millones durante julio-septiembre. Paralelamente, el costo directo aumentó desde US$2,14 hasta US$3,09 por libra de cobre.
El impacto de las tormentas continuó durante el cuarto trimestre, debido a las dificultades de transporte asociadas al deshielo y a las restricciones para movilizar mineral hacia la planta.
Por esta razón, Lundin Mining redujo nuevamente su proyección de producción anual de Caserones, desde un rango de 120.000 a 130.000 toneladas hasta 105.000 a 115.000 toneladas de cobre.
La nueva estimación representa una reducción de 15.000 toneladas en ambos extremos del rango.
Lundin Mining ajusta su producción anual a 285.000–310.000 toneladas
Los problemas de Caserones también modificaron las expectativas consolidadas de la compañía.
Lundin Mining proyecta ahora una producción total de cobre de entre 285.000 y 310.000 toneladas durante 2026, frente a la estimación anterior de 300.000 a 325.000 toneladas.
La proyección de producción de Candelaria permanece sin cambios, al igual que la correspondiente a Chapada, en Brasil.
En materia de inversiones, la minera redujo su presupuesto anual de capital desde US$1.030 millones hasta US$980 millones.
El ajuste contempla una disminución de US$20 millones en inversiones de sostenimiento y de US$30 millones en inversiones de expansión.
En paralelo, mantiene su presupuesto de US$395 millones correspondiente a su participación del 50% en el proyecto Vicuña, desarrollado junto a BHP en el distrito fronterizo entre Chile y Argentina.
Vicuña y la recuperación de Caserones concentran las próximas decisiones
Más allá de los resultados trimestrales, Lundin Mining continúa preparando su cartera de crecimiento en Sudamérica.
En el proyecto Vicuña, la compañía avanzó en acuerdos institucionales con la provincia argentina de San Juan y obtuvo una autorización relevante para desarrollar infraestructura eléctrica de alta tensión destinada a conectar el proyecto con la red.
Estas gestiones forman parte de los preparativos necesarios para una eventual decisión de inversión, que la empresa busca adoptar antes de finalizar 2026.
En Chile, la recuperación operacional de Caserones será determinante para mejorar los volúmenes productivos durante 2027 y normalizar sus costos.
La operación también mantiene oportunidades de crecimiento relacionadas con su planta de cátodos y programas de exploración en sectores próximos al yacimiento.
El balance de Lundin Mining expone dos realidades del negocio cuprífero: precios internacionales capaces de fortalecer significativamente los resultados financieros y operaciones que continúan expuestas a desafíos geológicos, climáticos y logísticos.
Para la minería chilena, el desempeño de Candelaria y Caserones confirma que la rentabilidad de las grandes operaciones no depende exclusivamente del precio del cobre, sino también de la continuidad operacional, las leyes del mineral, la disponibilidad de infraestructura y el control de costos.
La evolución de ambas faenas durante los próximos trimestres será relevante para determinar cuánto de la actual fortaleza financiera puede traducirse en mayor producción, inversiones sostenibles y crecimiento de largo plazo.