Mercado Internacional

Oro vuelve al radar: China sostiene demanda pese a la volatilidad

El Banco Popular de China incrementó sus reservas de oro en 8 toneladas en abril, marcando 18 meses de compras continuas. Esta estrategia reafirma el oro como refugio financiero en tiempos de incertidumbre.

Oro vuelve al radar: China sostiene demanda pese a la volatilidad

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El Banco Popular de China volvió a aumentar sus reservas de oro y reforzó una señal que el mercado sigue de cerca: los bancos centrales continúan usando el metal como refugio financiero, incluso en un escenario de precios altos, dólar firme y tasas elevadas.

El oro volvió al radar de los mercados globales. La razón no está solo en la volatilidad financiera, sino en una señal concreta desde China: el Banco Popular de China mantiene su estrategia de acumulación de reservas, pese a que el metal opera en niveles históricamente altos.

Según el World Gold Council, el banco central chino agregó 8 toneladas de oro en abril, su mayor compra mensual en 15 meses. Con esa operación, sus reservas oficiales llegaron a 2.322 toneladas, equivalentes a cerca del 9% de sus reservas internacionales.

La señal es relevante porque China no está comprando oro en un mercado barato, sino en un contexto de precios elevados y alta volatilidad. Para inversionistas, bancos centrales y productores mineros, eso confirma que el metal sigue siendo visto como un activo estratégico de resguardo.

China sostiene una racha de compras

La compra de abril extendió a 18 meses consecutivos la acumulación de oro por parte del Banco Popular de China. Esa continuidad es uno de los datos más importantes para el mercado, porque muestra una política sostenida de diversificación de reservas y no una operación puntual.

El informe del World Gold Council también indica que China compró 7 toneladas durante el primer trimestre de 2026, más del doble de lo adquirido en el trimestre anterior. Aunque el volumen mensual puede variar, la tendencia de fondo sigue siendo clara: China está elevando gradualmente el peso del oro dentro de su balance oficial.

Ese comportamiento se explica por varios factores: diversificación frente al dólar, cobertura ante tensiones geopolíticas, protección frente a volatilidad financiera y búsqueda de activos líquidos sin riesgo de contraparte directa.

Un precio alto, pero bajo presión

El oro ha operado en niveles históricamente elevados durante 2026, pero el rally no ha sido lineal. Reuters informó que el precio spot rondaba los US$4.519 por onza a fines de mayo, en una semana marcada por presión bajista asociada a un dólar más firme, mayores rendimientos de bonos y expectativas de tasas en Estados Unidos.

Esa combinación suele afectar al oro, porque el metal no paga intereses. Cuando suben los rendimientos de los bonos o se fortalece el dólar, parte del mercado reduce exposición a activos refugio.

Sin embargo, las compras de bancos centrales ayudan a instalar un soporte estructural para el precio, porque responden a decisiones de reserva de largo plazo y no solo a movimientos tácticos de inversionistas financieros.

Por qué China importa para el oro

China influye en el mercado del oro por dos vías. La primera es oficial, a través de las compras del banco central. La segunda es física, mediante inversión privada, lingotes, monedas, joyería y demanda mayorista.

El World Gold Council informó que la demanda mayorista de oro en China alcanzó 345 toneladas en el primer trimestre, con retiros desde la Bolsa de Oro de Shanghái. Además, los ETF de oro en China recibieron entradas importantes durante el periodo, reflejando apetito de inversionistas por exposición al metal.

Aun así, la volatilidad está moderando parte de la demanda física. Reuters reportó que las primas en China se ubicaron entre US$10 y US$20 por onza sobre los precios internacionales, por debajo del rango previo de US$15 a US$20, señal de una demanda todavía positiva, pero más cautelosa.

El mercado chino sigue comprando, pero con mayor sensibilidad al precio. Esa diferencia es clave: el banco central sostiene una demanda estratégica, mientras el consumidor privado reacciona más rápido a la volatilidad.

Bancos centrales refuerzan el rol de refugio

La demanda china forma parte de una tendencia global. El World Gold Council informó que las compras netas de bancos centrales alcanzaron 244 toneladas en el primer trimestre de 2026, un alza de 17% frente al trimestre anterior.

Ese flujo confirma que el oro sigue cumpliendo una función monetaria y financiera relevante. En un escenario de tensiones comerciales, deuda pública elevada, incertidumbre geopolítica y cambios en la política monetaria global, los bancos centrales buscan activos que mantengan liquidez y aceptación internacional.

El oro no depende de la solvencia de un emisor soberano ni de una moneda específica. Esa característica explica por qué vuelve a ganar espacio en las reservas oficiales.

Impacto para mercados e inversionistas

Para los mercados financieros, la acumulación de oro por parte de China entrega una señal de respaldo institucional. No elimina las correcciones, pero reduce la percepción de que el precio depende únicamente de flujos especulativos o de demanda minorista.

El efecto es especialmente relevante en momentos de tensión. Cuando suben los riesgos geopolíticos o aumenta la incertidumbre sobre tasas, inflación y deuda, el oro vuelve a ser utilizado como cobertura. La demanda de bancos centrales refuerza esa función.

Para inversionistas, la lectura es doble. El oro puede seguir mostrando volatilidad de corto plazo, pero la demanda oficial de China y otros bancos centrales mantiene un piso de interés estructural.

Lectura para la minería

Para la minería aurífera, un precio alto del oro mejora márgenes, generación de caja y evaluación económica de proyectos. También puede impulsar exploración, financiamiento y continuidad operacional, especialmente en yacimientos donde los costos han subido por energía, insumos, permisos y exigencias ambientales.

En Chile, el oro no tiene el peso macroeconómico del cobre, pero sí aparece en proyectos auríferos, operaciones polimetálicas y como subproducto en faenas cupríferas. Un mercado de oro firme puede mejorar ingresos asociados, valorizar recursos con contenido de metales preciosos y aumentar el atractivo de exploración en distritos con potencial aurífero.

El impacto no es equivalente al cobre para la economía chilena, pero sí puede ser relevante para compañías con exposición directa al oro y para proveedores especializados en exploración, procesamiento y servicios mineros.

Datos clave

  • Comprador principal observado: Banco Popular de China.

  • Compra de oro de China en abril: 8 toneladas.

  • Racha de compras: 18 meses consecutivos.

  • Reservas oficiales de oro de China: 2.322 toneladas.

  • Participación del oro en reservas internacionales chinas: cerca de 9%.

  • Compra china en el primer trimestre: 7 toneladas.

  • Compras netas de bancos centrales en el primer trimestre: 244 toneladas.

  • Variación trimestral de compras de bancos centrales: +17%.

  • Demanda mayorista de oro en China en el primer trimestre: 345 toneladas.

  • Precio spot informado por Reuters a fines de mayo: cerca de US$4.519 por onza.

Por qué el oro vuelve al radar

El oro vuelve al radar porque combina tres factores: demanda oficial persistente, volatilidad financiera y búsqueda de refugio frente a riesgos globales. China es el actor que concentra la mayor atención porque sus compras son sostenidas, visibles y estratégicas.

La presión de tasas y dólar puede generar correcciones, pero mientras los bancos centrales sigan acumulando, el mercado mantendrá una lectura de soporte estructural.

La pregunta central para los próximos meses no será solo si el oro sube o baja en una semana, sino si China mantiene la tendencia de compras. Si esa acumulación continúa, el metal seguirá operando como uno de los principales activos de refugio del sistema financiero global.