Mercado Internacional

Wall Street cierra con fuertes pérdidas por tensiones entre EE.UU. e Irán y creciente inflación

Wall Street experimentó un cierre a la baja, afectada por tensiones con Irán y preocupaciones inflacionarias que impactan el mercado.

Wall Street cierra con fuertes pérdidas por tensiones entre EE.UU. e Irán y creciente inflación
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Bloomberg Línea — Wall Street cerró con fuertes pérdidas el miércoles, afectada por la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán, lo que impulsó los precios del petróleo y aumentó las preocupaciones sobre la inflación y las tasas de interés. El S&P 500 cayó 1,62% y terminó en su nivel más bajo en cinco semanas. Las acciones vinculadas a la tecnología llevaron la caída, con el índice de fabricantes de semiconductores perdiendo 3,57%.

Contexto del conflicto

La volatilidad del mercado se intensificó tras las advertencias del presidente Donald Trump, quien mencionó que EE.UU. lanzaría nuevos ataques contra Irán. “Vamos a atacarlos, vamos a atacarlos muy duramente”, declaró ante los medios. Estas afirmaciones refuerzan la percepción de que una solución diplomática aún parece lejana, aumentando la incertidumbre sobre la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, vital para el transporte de petróleo a nivel mundial.

El crudo West Texas Intermediate (WTI) subió 2,1% y cerró por encima de los US$91 por barril. La combinación de tensiones geopolíticas y precios del petróleo elevados puede tener un efecto inflacionario prolongado, haciendo que los precios de la energía mantengan una presión inflacionaria sobre la economía.

Chris Zaccarelli, director de inversiones de Northlight Asset Management, advirtió que la evolución de la situación en Medio Oriente podría influir en la política monetaria de la Reserva Federal. Si el conflicto sigue, y los precios de la energía permanecen altos, existe la posibilidad de que la Fed se vea obligada a endurecer su política.

Reacción del mercado

En este escenario, el informe sobre el índice de precios al consumidor (IPC) reveló un aumento del 4,2% interanual en mayo, el más alto desde principios de 2023. Sin embargo, la inflación subyacente sólo avanzó un 0,2%, por debajo del 0,3% que los analistas esperaban. Esto llevó a una percepción contradictoria entre los inversionistas, que habían anticipado un alivio moderado y ahora se ven asediados por la presión inflacionaria exacerbada.

Las acciones de materias primas también sufrieron, con el cobre disminuyendo 0,7%, y otros metales como el aluminio y el níquel cayendo más del 1%. A pesar de esto, analistas siguen confiando en la demanda estructural de metales como resultado de la expansión de infraestructuras tecnológicas en el largo plazo.

Por otro lado, el oro, un tradicional refugio en tiempos de incertidumbre, también se vio afectado. El valor del oro cayó más de 4%, alcanzando cerca de US$4.100 por onza, y entró en un territorio bajista tras registrar una caída de más del 20% desde su punto máximo reciente. Esto refleja cómo las inversiones buscan activos percibidos como más seguros en medio de la volatilidad del mercado.

Expectativas futuras

Con el conflicto entre EE.UU. e Irán como un factor de riesgo principal, los inversionistas están atentos a cualquier señal de progreso en las negociaciones. La incertidumbre perjudica el clima de inversión, y un aumento sostenido en los precios de la energía podría tener efectos en cadena que impacten las tasas de interés y la inflación.

Analistas consideran que, si la situación se resuelve y el transporte marítimo se normaliza, podríamos ver una moderación de la inflación, lo que también implicaría que la Reserva Federal podría evitar un nuevo aumento de tasas. Sin embargo, si las condiciones actuales persisten, el futuro sigue siendo incierto.