
El programa contempla 58 sondajes diamantinos y apunta a profundizar la evaluación de una zona con mineralización de oro, plata y cobre identificada previamente en el distrito minero Igor, en la región peruana de La Libertad.
PPX Mining obtuvo la aprobación ambiental para ejecutar un programa de 10.315 metros de perforación diamantina en Portachuelos, uno de los principales blancos de exploración del proyecto Igor, ubicado en el norte de Perú. La autorización habilita hasta 58 sondajes y abre una nueva etapa de evaluación de una estructura mineralizada distinta al sistema actualmente explotado en Callanquitas.
El permiso corresponde a la Ficha Técnica Ambiental del Proyecto de Exploración Igor y fue aprobado el 11 de agosto de 2026 por el Ministerio de Energía y Minas de Perú. El instrumento establece un plazo máximo de 20 meses para ejecutar las actividades autorizadas.
PPX todavía debe completar la autorización de inicio de actividades antes de movilizar las perforadoras. La planificación considera comenzar los sondajes hacia fines de septiembre y utilizar al menos dos equipos, con el objetivo de ejecutar la mayor cantidad posible de metros durante lo que resta de 2026.
Portachuelos vuelve al centro de la exploración
El programa tiene como foco mejorar la definición geológica de Portachuelos, una zona ubicada dentro de la concesión Igor que comenzó a adquirir relevancia tras las campañas realizadas entre 2017 y 2018.
Uno de los resultados históricos que sustenta el nuevo programa corresponde al sondaje CA-18-94, perforado en la estructura BX2. En uno de sus intervalos interceptó 6 metros de mineralización sulfurada con leyes de 5,77 gramos por tonelada de oro, 443,8 gramos por tonelada de plata y 0,67% de cobre.
Dentro de ese tramo se registró además un intervalo de 1 metro con 9,87 g/t de oro, 904 g/t de plata y 1,08% de cobre.
El mismo sondaje había identificado previamente una intersección más amplia de aproximadamente 40,2 metros con 1,18 g/t de oro y 115,4 g/t de plata, a una profundidad vertical cercana a 25 metros.
Estos antecedentes convierten a Portachuelos en un objetivo relevante para determinar la geometría, continuidad y potencial de extensión de la mineralización. La nueva campaña también permitirá evaluar cuánto de las anomalías conocidas puede transformarse en volúmenes mineralizados con continuidad suficiente para sostener futuras etapas de estimación de recursos.
58 sondajes y más de 10 kilómetros de perforación
La autorización ambiental permite desarrollar 58 perforaciones diamantinas por un total de 10.315 metros, cifra superior al metraje que PPX había considerado inicialmente dentro de su planificación exploratoria para Igor durante 2026.
La compañía ya inició además un proceso de licitación para seleccionar al contratista encargado de las perforaciones.
Un elemento relevante es que se trata del primer permiso para una campaña de perforación superficial obtenido por PPX desde que expiró, en octubre de 2019, la autorización anterior emitida en 2014.
La recuperación de esta capacidad de exploración superficial amplía el margen operacional de la compañía dentro de Igor, donde durante los últimos años buena parte del trabajo se ha concentrado en Callanquitas y en la preparación de infraestructura asociada al desarrollo productivo.
Un sistema distinto a Callanquitas
Portachuelos no corresponde simplemente a una extensión inmediata de la mineralización actualmente explotada en Callanquitas.
PPX considera ambos sectores como sistemas diferenciados dentro del mismo distrito Igor. Esa característica es uno de los factores que entrega mayor relevancia estratégica al nuevo programa: resultados positivos podrían demostrar que la propiedad contiene más de un centro mineralizado con capacidad de sostener una expansión progresiva del inventario geológico.
El proyecto Igor se localiza en el distrito de Huaranchal, provincia de Otuzco, región de La Libertad, aproximadamente 140 kilómetros desde Trujillo, en la Cordillera Occidental de los Andes peruanos.
La propiedad reúne más de 1.400 hectáreas de concesiones mineras y está organizada en cuatro áreas principales: Callanquitas, la extensión de Callanquitas, Portachuelos y otros sectores de exploración.
Callanquitas constituye actualmente el núcleo operativo. La estructura principal ha sido definida a lo largo de aproximadamente 900 metros, con anchos que fluctúan entre 5 y 20 metros y continuidad reconocida desde superficie hasta profundidades del orden de 300 a 400 metros.
Portachuelos, en cambio, fue identificado como un nuevo sector mineralizado durante las perforaciones efectuadas entre fines de 2017 y 2018. Los trabajos delinearon inicialmente una zona de al menos unos 650 metros de extensión, abierta en distintas direcciones y asociada a brechas tectónicas e hidrotermales.
Oro, plata y cobre amplían la lectura geológica
La presencia conjunta de oro, plata y cobre en determinados intervalos de Portachuelos agrega una dimensión adicional al programa.
Mientras Callanquitas ha sustentado el desarrollo de Igor principalmente a partir de mineralización aurífera y argentífera, las intersecciones sulfuradas con cobre registradas en BX2 obligan a evaluar una arquitectura geológica potencialmente más compleja.
La campaña de 10.315 metros deberá determinar si esas leyes corresponden a cuerpos acotados o si forman parte de una estructura con continuidad lateral y vertical.
Desde el punto de vista de exploración, esa diferencia es crítica. La identificación de zonas continuas podría justificar nuevas perforaciones, estudios metalúrgicos y eventualmente una futura incorporación de Portachuelos a una estrategia de desarrollo de mayor escala dentro de Igor.
PPX había anticipado durante 2026 que su planificación exploratoria buscaría avanzar tanto en Callanquitas como en Portachuelos. Para este último sector, uno de los objetivos definidos es continuar evaluando la estructura BX2 y mejorar la caracterización de los blancos mineralizados.
Qué implica para el proyecto Igor
La aprobación ambiental permite a PPX avanzar simultáneamente en dos frentes: sostener el desarrollo de Callanquitas y recuperar una campaña sistemática de exploración superficial en otras áreas del distrito.
Ese enfoque resulta relevante para un proyecto cuya expansión futura dependerá no solo de la producción de los sectores ya conocidos, sino también de su capacidad para incorporar nuevas zonas mineralizadas.
Con 58 sondajes autorizados y más de 10 kilómetros de perforación, Portachuelos pasa a convertirse en uno de los programas exploratorios centrales de PPX para los próximos meses.
El siguiente paso regulatorio será obtener la autorización de inicio de actividades. Una vez completado ese trámite y adjudicado el contrato de perforación, la compañía proyecta desplegar al menos dos equipos y comenzar los trabajos hacia fines de septiembre.
Los resultados serán determinantes para establecer si Portachuelos puede evolucionar desde un blanco respaldado por intersecciones históricas de alta ley hacia un componente de mayor peso dentro del proyecto Igor y del portafolio aurífero y argentífero que PPX desarrolla en el norte peruano.






