Polémica por fondos noruegos a comunidades lafkenche y su impacto salmonero

El reciente financiamiento de más de $500 millones proveniente de una ONG noruega hacia comunidades lafkenche de Chile ha desatado polémica y cuestionamientos por su posible impacto en la industria salmonera. El foco recae en los efectos de estos recursos en las solicitudes de concesiones en el borde costero, fundamentales para este sector productivo del país.

Las inquietudes de SalmonChile sobre el financiamiento desde Noruega

En medio de esta controversia, el presidente de SalmonChile, Patricio Melero, expresó su preocupación respecto del uso de fondos internacionales para respaldar reclamaciones territoriales que, a su juicio, afectan directamente a la industria. “El financiamiento internacional a organizaciones locales para intentar obstaculizar el desarrollo productivo es un tema que debe preocupar a todos los sectores, pues genera legítimas inquietudes sobre transparencia y los verdaderos propósitos de esos financistas”, afirmó Melero.

El dirigente gremial destacó la importancia de un desarrollo productivo equilibrado y transparente en el marco de la economía chilena. Para Melero, es clave que el país pueda explotar su potencial productivo sin trabas que perjudiquen la competitividad de sectores como la salmonicultura, especialmente en la macrozona sur, donde esta actividad tiene un papel fundamental en la generación de empleo y divisas.

NPA y su conexión con organizaciones locales

El financiamiento en cuestión fue canalizado por la Norwegian People’s Aid (NPA), una ONG fundada en 1939 que recibe cerca del 82% de sus recursos del gobierno noruego. Según el reportaje de TVN, los fondos han sido empleados para promover la reclamación de tierras indígenas en el borde costero chileno, afectando el desarrollo de la industria salmonera. Esta organización mantiene desde hace décadas vínculos con grupos locales, incluyendo la Identidad Territorial Lafkenche, con quienes colabora en procesos de reclamación territorial.

Beate Thoresen, jefa para América Latina de NPA, defendió los aportes realizados, negando cualquier conflicto de interés: “Es una casualidad que hayan escogido como beneficiarios a un grupo indígena con reclamaciones costeras en las mismas zonas donde Chile produce salmón”. También aclaró que la legislación utilizada para estas solicitudes fue aprobada en Chile y que no provino de la ONG, sino de una iniciativa del pueblo lafkenche.

El contexto y las implicancias para la industria salmonera

Noruega, principal competidor de Chile en la exportación de salmón, representa una parte importante de este escenario. En conjunto, ambas naciones concentran más del 80% de las exportaciones globales del producto. Esta rivalidad histórica incluye episodios como la crisis del virus ISA, que impactó a Chile en los años 2000, modificando su participación en el mercado global. Actualmente, Noruega lidera la producción mundial con el 47,4%, mientras Chile alcanza el 31,1%, según datos de 2020.

La Ley Lafkenche, promulgada en 2008, también entra en juego. Dicha normativa permite la creación de Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPO), esenciales para las comunidades indígenas. Sin embargo, su implementación ha generado tensiones con sectores productivos debido a los efectos sobre proyectos de inversión en áreas costeras, como el caso de la industria salmonera que ha visto paralización de actividades.

  • La ONG noruega NPA ha mantenido presencia en Chile desde los años 80.
  • Más del 80% de sus fondos provienen del Estado Noruego.
  • La Ley Lafkenche permite solicitar la administración de áreas costeras ancestrales.
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