Industria Minera

Proyecto Chile-Alemania busca reducir huella hídrica en extracción directa de litio

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Investigadores de la Universidad de Chile, KIT, CEGA y la Universidad de Atacama desarrollarán tecnologías para recuperar litio y agua de alta calidad, junto con estudiar la reinyección de salmueras en salares de Atacama.

El desarrollo de tecnologías para una producción de litio con menor impacto hídrico sumó un nuevo impulso académico e internacional. Un equipo liderado por el Advanced Mining Technology Center de la Universidad de Chile se adjudicó un proyecto conjunto entre Chile y Alemania orientado a mejorar la sustentabilidad de los procesos de extracción directa de litio, una tecnología que aparece como pieza clave para el futuro de la industria en los salares del norte del país.

La iniciativa será encabezada por el director del AMTC, Humberto Estay, y reunirá capacidades científicas de la Universidad de Chile, el Centro de Excelencia en Geotermia de los Andes, el Instituto de Tecnología de Karlsruhe de Alemania y la Universidad de Atacama. El foco estará puesto en tres ámbitos que hoy concentran parte relevante de la discusión técnica sobre el litio: el uso de agua, la reinyección de salmueras y la relación temprana con las comunidades ubicadas en torno a los salares.

El proyecto fue adjudicado en el marco de la Convocatoria de Proyectos Conjuntos ANID Chile–BMBF Alemania 2025 y lleva por nombre “Hacia la implementación sustentable de los procesos de extracción directa de litio: mejorando el manejo de agua y el compromiso comunitario”. Su objetivo apunta a generar evidencia científica y soluciones tecnológicas para que las futuras operaciones de litio puedan avanzar con menor presión sobre ecosistemas frágiles y con mejores antecedentes técnicos para la toma de decisiones.

Extracción directa y presión sobre el agua

El litio se ha consolidado como un mineral estratégico para la transición energética, especialmente por su uso en baterías para vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento. Para Chile, que concentra una posición relevante en reservas y producción, el desafío ya no se limita a sostener oferta, sino a adaptar sus métodos productivos a un estándar ambiental más exigente.

En ese escenario, las tecnologías de extracción directa de litio, conocidas como DLE por sus siglas en inglés, aparecen como alternativa a los esquemas convencionales basados en grandes piscinas de evaporación. Su promesa industrial es recuperar el mineral desde salmueras con menores pérdidas de agua y con una operación potencialmente más controlada. Sin embargo, su implementación a escala en salares chilenos todavía requiere resolver interrogantes técnicas relevantes.

Entre esas preguntas destacan el consumo energético de los procesos, la calidad del agua recuperada, la eficiencia de separación del litio, el comportamiento de las salmueras después de extraer el mineral y los posibles efectos de la reinyección sobre sistemas hidrogeológicos complejos. La nueva investigación buscará abordar precisamente esos puntos, combinando ingeniería de procesos, geociencias, modelamiento y trabajo territorial.

Tres líneas de trabajo para los salares

El primer eje será el desarrollo de una nueva generación de procesos de extracción directa capaces de recuperar litio y, al mismo tiempo, obtener agua de alta calidad mediante tecnologías avanzadas de membranas. Esta línea es especialmente relevante para una industria que opera en zonas áridas, donde la disponibilidad hídrica es un factor ambiental, social y productivo crítico.

El segundo eje se concentrará en estudios geológicos, hidrogeológicos e hidrogeoquímicos en salares de la Región de Atacama. La meta será entender con mayor precisión cómo funcionan estos sistemas y qué implicancias podría tener la reinyección de salmueras agotadas, es decir, aquellas que retornan al sistema después de haber pasado por procesos de extracción del litio.

El tercer componente estará orientado a comunidades cercanas a los salares, mediante actividades de transferencia de conocimiento sobre nuevas tecnologías de extracción. Esta dimensión social resulta cada vez más relevante para la viabilidad de los proyectos mineros, en especial en territorios donde la relación entre agua, ecosistemas, pueblos originarios, actividad productiva y permisos ambientales exige mayor información y diálogo técnico.

Modelos para entender la reinyección

Uno de los temas más sensibles en la evolución tecnológica del litio es qué ocurre con las salmueras luego de extraer el mineral. Aunque la industria ha acumulado conocimiento sobre su composición química, todavía existen incertidumbres sobre el comportamiento en profundidad de los sistemas salinos y sobre los cambios que podría generar una reinyección mal diseñada.

En esta área, el equipo chileno trabajará en el desarrollo de procesos de extracción y en la caracterización de los salares, mientras que el grupo del Instituto de Tecnología de Karlsruhe tendrá a su cargo la construcción de modelos numéricos para simular la reinyección de salmueras agotadas. Esa combinación permitirá integrar datos de terreno, química de salmueras, geología, mineralogía e hidrogeología en herramientas de análisis más robustas.

Para la minería del litio, este tipo de investigación tiene valor más allá del laboratorio. La incorporación de modelos predictivos puede fortalecer los antecedentes técnicos que se presentan en procesos de evaluación ambiental, mejorar la gestión de riesgos y abrir espacio a estándares más precisos sobre manejo de salmueras. También puede ayudar a distinguir qué condiciones son viables para una operación industrial y cuáles requieren restricciones, monitoreo adicional o rediseño tecnológico.

Cooperación científica con foco industrial

La iniciativa amplía una colaboración que ya venían desarrollando instituciones de Chile y Alemania desde 2025 a través del proyecto BRIDGE, orientado a recuperar minerales estratégicos desde fluidos geotérmicos profundos. Esa experiencia previa incluyó metales y elementos como litio, potasio, manganeso, estroncio y bromo, lo que entrega una base técnica para abordar el nuevo desafío asociado a salares.

La participación de CEGA también introduce una mirada geocientífica relevante. La comprensión de sistemas geotérmicos, salmueras profundas y procesos hidrogeoquímicos puede aportar herramientas útiles para una minería que necesitará operar con mayor precisión sobre acuíferos salinos y sistemas evaporíticos. En paralelo, la Universidad de Atacama incorpora presencia territorial y conocimiento académico desde una región directamente vinculada al desarrollo minero y energético.

El proyecto también considera formación de estudiantes de magíster, doctorado e investigadores postdoctorales, además de seminarios científicos en Chile y Alemania. Otro resultado esperado será la elaboración de un documento con recomendaciones para futuras políticas públicas y estándares ambientales asociados a la producción de litio.

Por qué importa para la industria chilena

La Estrategia Nacional del Litio ha instalado la extracción directa como una condición esperada para el desarrollo futuro de nuevos proyectos y asociaciones en salares. Sin embargo, la adopción de esta tecnología requiere evidencia local, validación científica y comprensión fina de los impactos ambientales. No basta con reemplazar piscinas de evaporación por nuevas plantas si no existe claridad sobre el balance hídrico, la reinyección y la respuesta de los sistemas naturales.

Por eso, este proyecto llega en un momento clave para la minería chilena. El país busca sostener su rol en la oferta global de litio, pero bajo una presión creciente por reducir impactos, acelerar permisos con mejores antecedentes y asegurar que los beneficios de la transición energética no se construyan sobre nuevos conflictos ambientales.

Para las empresas, proveedores tecnológicos y autoridades, los resultados podrían aportar criterios técnicos para evaluar soluciones DLE, diseñar procesos más eficientes y anticipar exigencias regulatorias. Para las regiones productoras, en tanto, el valor estará en contar con más información sobre una actividad que puede generar inversión y empleo, pero que también debe responder a la sensibilidad hídrica y ecológica de los salares.

La industria observará con atención los avances de esta investigación, especialmente por su capacidad de conectar ciencia aplicada con desafíos operacionales concretos. En la próxima etapa del litio chileno, la competitividad no dependerá solo del recurso disponible, sino de la capacidad de producirlo con menor huella hídrica, mejor información ambiental y una relación más temprana con los territorios.