Proyecto Sombrero da un nuevo paso en su expansión exploratoria tras la decisión de Coppernico Metals Inc. de asegurar una opción sobre 600 hectáreas adicionales en Ayacucho, Perú. La operación se concentra en el entorno del objetivo Tipicancha, una de las áreas más prospectivas del proyecto por sus indicios de un sistema de pórfido en profundidad. Con esta adquisición —que se suma a otras 1.400 hectáreas incorporadas en 2025— la compañía fortalece su posición territorial en un distrito que busca consolidar como extensión occidental del cinturón Andahuaylas-Yauri. El movimiento se produce en un contexto donde la exploración de cobre en la región mantiene alta relevancia estratégica, en línea con la creciente demanda global por este mineral y los esfuerzos por expandir fronteras geológicas en Sudamérica.
Expansión territorial y control operativo
Las nuevas concesiones, conocidas como Horizonte, se ubican al sur del objetivo Tipicancha dentro del Proyecto Sombrero, en la región de Ayacucho. El acuerdo de opción fue suscrito entre la filial Sombrero Minerales SAC y la empresa local Exploraciones Horizonte Gold SAC, otorgando a Coppernico derechos inmediatos para ejecutar actividades de exploración.
El contrato contempla:
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Inversión de US$3 millones en trabajos de exploración durante cinco años.
Pagos directos por un total de US$2 millones para ejercer la opción.
Regalía del 1% NSR sobre producción futura, reducible a 0,5%.
Control operativo total durante el período de opción.
Este esquema permite a la compañía avanzar rápidamente en estudios geofísicos y perforaciones, asegurando al mismo tiempo flexibilidad financiera en una etapa temprana del proyecto.
Tipicancha: un objetivo de alto impacto
El foco de la expansión es Tipicancha, un sistema epitermal-porfídico caracterizado por una extensa zona de alteración de aproximadamente 2 km por 1 km. La presencia de alunita, caolinita y sílice, junto con brechas de pirita con contenido de cobre, refuerza la hipótesis de un sistema fértil en profundidad.
Entre los resultados más relevantes de muestreo superficial destacan:
Estos valores, junto con la geología observada, son típicamente asociados a “fugas” de sistemas de pórfido, lo que posiciona a Tipicancha como un objetivo prioritario dentro del portafolio de Coppernico. Este tipo de exploración se inserta en una tendencia regional de búsqueda de nuevos distritos de cobre, similar a procesos de expansión minera analizados en Chile, como los vinculados a la agenda minera proinversión.
Validación geológica y datos históricos
Las concesiones Horizonte no parten desde cero. Entre 2006 y 2007, la zona fue explorada por Minera del Suroeste SAC en asociación con Newmont, incluyendo mapeo geológico, muestreo y tres perforaciones de circulación reversa.
Estos trabajos identificaron:
Alteración argílica avanzada con sílice-alunita.
Presencia de sílice vugular y brechas hidrotermales.
Anomalías geoquímicas de oro, plata, arsénico, antimonio y mercurio.
Estructuras subverticales compatibles con sistemas epitermales.
Aunque las perforaciones fueron limitadas en profundidad, Coppernico interpreta estos resultados como evidencia de la parte superior de un sistema hidrotermal más extenso, lo que abre espacio para descubrimientos en niveles más profundos.
Proyección y potencial a escala distrital
La integración de estas nuevas concesiones permite a la compañía construir un modelo geológico más robusto a escala de distrito, clave para identificar zonas de mayor concentración mineral. La continuidad de alteraciones y estructuras entre Tipicancha y Horizonte sugiere un sistema amplio y bien desarrollado.
Desde la compañía destacan que esta expansión no solo mejora la comprensión del sistema en superficie, sino que también incrementa el potencial de descubrimientos de cobre y oro en profundidad. En un contexto donde la exploración temprana es fundamental para asegurar futuros proyectos mineros, movimientos como este reflejan la estrategia de posicionamiento anticipado en distritos con alto potencial.
El avance de Coppernico en Ayacucho se suma a una dinámica regional donde la exploración sigue siendo el primer eslabón de la cadena de valor minera, clave para sostener la oferta futura de metales críticos para la transición energética.









