Industria Minera

Proyecto Vicuña: Te contamos todo acerca del proyecto que apunta a US$18.100 millones y puede convertir a Argentina en nuevo actor global del cobre

El Proyecto Vicuña, impulsado por BHP y Lundin Mining, integrará los depósitos Josemaría y Filo del Sol, con una inversión de US$18.100 millones y una vida útil proyectada de más de 70 años.

Proyecto Vicuña: Te contamos todo acerca del proyecto que apunta a US$18.100 millones y puede convertir a Argentina en nuevo actor global del cobre
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El proyecto de BHP y Lundin Mining integra los depósitos Josemaría y Filo del Sol, en la alta cordillera de San Juan y Atacama, con una vida útil proyectada superior a 70 años.

El Proyecto Vicuña se perfila como uno de los desarrollos cupríferos más relevantes de Sudamérica fuera de Chile y Perú. La iniciativa, operada por Vicuña Corp., una sociedad 50/50 entre BHP y Lundin Mining, integra los depósitos Josemaría y Filo del Sol, con un plan de desarrollo por etapas para producir cobre, oro y plata a gran escala.

De acuerdo con la evaluación económica preliminar informada por Lundin Mining, el proyecto considera una inversión de capital por etapas de US$18.100 millones, además de capital de sostenimiento por US$30.300 millones durante su vida útil.

Dónde se encuentra el Proyecto Vicuña

Vicuña está ubicado en la cordillera de los Andes, principalmente en la provincia de San Juan, Argentina, en el límite con Chile. El depósito Josemaría se ubica en territorio argentino, mientras que Filo del Sol se extiende entre San Juan y la Región de Atacama, en Chile.

La propia Vicuña Corp. describe el activo como un proyecto binacional. Sin embargo, la compañía aclaró que las inversiones solicitadas bajo el régimen argentino RIGI se ejecutarían dentro de Argentina.

El proyecto se emplaza a más de 4.200 metros sobre el nivel del mar, en una zona de alta montaña donde la logística, el acceso, el agua, la energía y la infraestructura serán variables críticas para su desarrollo.

En términos industriales, Vicuña es principalmente una apuesta argentina, pero con infraestructura, servicios y efectos relevantes para Chile, especialmente en la Región de Atacama.

Qué extraerá: cobre, oro y plata

El proyecto está diseñado para producir cobre, oro y plata. La primera etapa considera una mina a cielo abierto y una planta concentradora alimentada por Josemaría.

La segunda etapa apunta a los óxidos lixiviables de Filo del Sol, con una planta SX/EW para recuperar cobre, oro y plata. La tercera etapa contempla la expansión del concentrador y el desarrollo de los sulfuros de Filo del Sol, además de infraestructura estratégica como desalación, ductos y tratamiento de concentrados.

La evaluación preliminar estima una producción promedio anual, durante los primeros 25 años completos de operación, de 395.000 toneladas de cobre, 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata.

En el promedio de los 10 años de mayor producción, el cobre podría llegar a 508.000 toneladas anuales, acompañado por 801.000 onzas de oro y 20,2 millones de onzas de plata.

Durante toda la vida útil del proyecto, la estimación considera 22,3 millones de toneladas de cobre, 37,2 millones de onzas de oro y 763 millones de onzas de plata.

Ese volumen ubica a Vicuña dentro de la categoría de activo multigeneracional, aunque la compañía advierte que la evaluación es preliminar y que los recursos minerales aún no constituyen reservas probadas.

CAPEX: cuánto costaría construir Vicuña

El CAPEX informado por Lundin se divide en tres etapas. La Etapa 1, concentrada en Josemaría y una planta de sulfuros, considera US$7.100 millones. La Etapa 2, asociada a los óxidos de Filo del Sol, suma US$3.900 millones. La Etapa 3, vinculada a sulfuros de Filo del Sol y expansión de planta, requiere otros US$7.100 millones.

En conjunto, el capital de desarrollo por etapas alcanza US$18.100 millones.

La construcción de la primera etapa considera un plazo de 40 meses, incluyendo seis meses de comisionamiento. La compañía ubica el capital inicial desde comienzos de 2027 y el período de repago desde el inicio de 2030, lo que es consistente con el objetivo de primera producción hacia ese año.

Lo confirmado es que la primera etapa tiene una ruta de construcción de poco más de tres años. Para las etapas 2 y 3, la evaluación entrega CAPEX, pero no fija todavía un cronograma definitivo de construcción con el mismo nivel de detalle.

OPEX: cuánto costaría operar y por cuánto tiempo

La evaluación estima costos operacionales promedio de US$2.100 millones al año durante la vida útil del proyecto, considerando el desarrollo completo y las expansiones.

Esa vida útil se estima en más de 70 años, por lo que el OPEX informado debe leerse como un promedio anual de largo plazo, no como un gasto limitado a la primera etapa.

En costos unitarios, la compañía informó un cash cost de US$0,74 por libra de cobre y un AISC de US$1,38 por libra durante la vida útil completa, netos de créditos por subproductos.

Para los primeros 25 años completos de operación, el perfil mejora por el aporte de oro y plata: el cash cost promedio se estima en -US$0,20 por libra y el AISC en US$0,47 por libra.

La estructura de costos promedio incluye minería a US$2,94 por tonelada minada, concentradora y tostador a US$7,80 por tonelada procesada, lixiviación a US$11,16 por tonelada de óxido, servicios de sitio y agua a US$3,67 por tonelada de throughput, flete de concentrado a US$1,76 por tonelada y gastos generales y administrativos a US$1,62 por tonelada.

Capacidad de planta y productos

La capacidad inicial de la planta concentradora se estima en 175.000 toneladas por día, equivalentes a 64 millones de toneladas anuales.

En la tercera etapa, con el desarrollo de Filo del Sol, la capacidad nominal subiría a 293.000 toneladas por día, o 107 millones de toneladas anuales.

El procesamiento de sulfuros considera chancado, molienda y flotación para producir concentrado de cobre con contenido de oro. Para los óxidos de Filo del Sol, la evaluación considera lixiviación en pilas, SX/EW para producir cátodos de cobre de alta pureza y un circuito Merrill-Crowe para recuperar oro y plata como doré.

La iniciativa no solo produciría concentrado de cobre: también incorporaría cátodos de cobre, oro y plata, lo que diversifica sus ingresos y explica parte del bajo costo neto proyectado.

Fuerza laboral: cuántos empleos puede generar

El dato laboral confirmado corresponde a la construcción. Lundin estima que, durante esa fase, el proyecto emplearía en promedio 5.500 trabajadores directos, incluyendo personal de la compañía y contratistas, además de 19.000 empleos indirectos.

La cifra de empleo permanente en operación no aparece cerrada en la evaluación pública. La compañía sí ha informado avances tempranos: en mayo de 2026 incorporó 21 camiones de 40 toneladas para trabajos preliminares y 180 operadores, en su mayoría provenientes de Iglesia y Jáchal, de los cuales 28 son mujeres.

El impacto laboral más inmediato estará en construcción, movimiento de tierra, caminos, campamentos, montaje, energía, agua, logística, mantenimiento, transporte y servicios mineros. El empleo operacional definitivo dependerá del diseño final, grado de automatización, contratación de terceros y secuencia de expansión.

Qué industrias se beneficiarían y de qué países

La primera beneficiada sería la industria minera argentina, especialmente San Juan. Argentina no produce cobre desde el cierre de Bajo de la Alumbrera en 2018, por lo que Vicuña puede marcar el retorno del país al mercado global del metal rojo.

La segunda beneficiada sería la industria de proveedores, infraestructura y servicios de Chile, sobre todo en Atacama. La evaluación contempla infraestructura en territorio chileno, incluyendo puerto, planta desalinizadora, ducto de agua, tostador y facilidades de exportación de concentrado.

Lundin también identificó potenciales sinergias con sus operaciones chilenas Candelaria y Caserones, en logística, abastecimiento e infraestructura.

A nivel global, el cobre de Vicuña abastecería industrias vinculadas a redes eléctricas, energías renovables, electromovilidad, centros de datos, infraestructura, construcción, electrónica y manufactura avanzada.

En el caso del oro y la plata, los mercados beneficiados incluyen joyería, inversión, electrónica, componentes industriales y tecnologías solares.

Permisos, agua, energía e infraestructura

Josemaría ya cuenta con la DIA de explotación en Argentina y Vicuña obtuvo la aprobación de la primera y segunda actualización del Informe de Impacto Ambiental del depósito Josemaría.

Esa actualización extendió la vida útil estimada de la futura mina de 19 a 25 años para esa etapa, incorporó mejoras en gestión hídrica y elevó la capacidad de procesamiento.

La evaluación identifica permisos adicionales a ambos lados de la frontera: autorizaciones hidráulicas, permisos de tronadura, aprobaciones sectoriales de agua, servidumbres, operaciones mineras, concesiones marítimas y obras de descarga.

En Chile, los componentes que correspondan deberán pasar por el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental y obtener Resolución de Calificación Ambiental.

En agua, la primera etapa utilizaría fuentes subterráneas, mientras que la tercera etapa contempla un sistema de agua de mar desalinizada desde la costa chilena, con capacidad propuesta de 2.000 litros por segundo.

En energía, la primera etapa se abastecería desde la red argentina mediante infraestructura de transmisión de 500 kV y 220 kV, con una demanda conjunta estimada de 380 MW para etapas 1 y 2, y cerca de 738 MW para el desarrollo completo.

Datos clave

ÍtemDato confirmado o estimado
OperadorVicuña Corp.
SociosBHP 50% / Lundin Mining 50%
DepósitosJosemaría y Filo del Sol
UbicaciónSan Juan, Argentina, y Región de Atacama, Chile
MineralesCobre, oro y plata
Vida útil estimadaMás de 70 años
CAPEX Etapa 1US$7.100 millones
CAPEX Etapa 2US$3.900 millones
CAPEX Etapa 3US$7.100 millones
CAPEX total por etapasUS$18.100 millones
Capital de sostenimientoUS$30.300 millones
OPEX promedioUS$2.100 millones anuales
Producción promedio primeros 25 años395.000 t de cobre, 711.000 oz de oro y 22,2 Moz de plata al año
Peak promedio 10 años508.000 t de cobre al año
Capacidad inicial de planta175.000 t/día
Capacidad expandida293.000 t/día
Empleo en construcción5.500 directos y 19.000 indirectos promedio
Primera producción esperada2030
Construcción Etapa 140 meses, incluidos seis meses de comisionamiento

Por qué importa para la minería regional

Vicuña combina tres factores que explican su relevancia: escala, ubicación y momento de mercado. La escala lo pone entre los mayores proyectos de cobre, oro y plata en desarrollo. La ubicación lo conecta con la experiencia minera chilena y con la necesidad argentina de reconstruir una industria cuprífera exportadora.

El momento de mercado también juega a favor. La demanda estructural por cobre sigue impulsada por electrificación, redes, inteligencia artificial, electromovilidad, centros de datos y transición energética.

Para Argentina, el proyecto puede convertirse en una fuente relevante de divisas, empleo y recaudación. Lundin estima que, durante producción, Vicuña podría aportar cerca de US$965 millones anuales y US$69.000 millones durante la vida útil en impuestos y regalías a la economía argentina.

Para Chile, la lectura es distinta. No se trata de una nueva gran mina chilena, sino de un desarrollo binacional donde la Región de Atacama puede capturar valor a través de infraestructura, servicios, logística, agua desalada, puerto, tratamiento de concentrados y proveedores especializados.

Lo que viene para el proyecto

El próximo foco estará en la ingeniería de detalle, la optimización de las etapas 2 y 3, el avance de la Carretera de Acceso Norte, la estructura de financiamiento, los permisos pendientes y la eventual aprobación de la solicitud bajo el régimen argentino RIGI PEELP.

Lundin informó que la siguiente fase será de diseño e ingeniería para preparar compras, actividades tempranas y reducir riesgos de plazos e inflación logística.

La decisión clave será si BHP y Lundin logran transformar la evaluación preliminar en un proyecto sancionado, financiado y permisado. Si eso ocurre, Vicuña puede cambiar el mapa del cobre argentino y abrir una nueva plataforma industrial binacional con Chile como soporte logístico e infraestructura crítica.