La Refinería de Talara enfrenta un desafío crucial para su modernización y viabilidad. Según Felipe Cantuarias, presidente de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH), requiere una inversión mínima de 800 millones de dólares para alcanzar estándares internacionales como el Euro 6, además de manejar un déficit financiero significativo que compromete su operación.
La necesidad de US$ 800 millones para modernización
Felipe Cantuarias, presidente de la SPH, destacó que la Refinería de Talara necesita al menos 800 millones de dólares para completar su proceso de modernización. Esta inversión permitirá implementar una nueva línea de producción de combustibles que cumplan con el estándar Euro 6, que exige 10 partes por millón (ppm) de azufre, notablemente inferior a los 50 ppm del actual estándar Euro 5 que la refinería produce. Este cambio es esencial no solo para mejorar la competitividad de la refinería frente a los mercados internacionales, sino también para cumplir con normativas medioambientales más estrictas en el futuro.
Cantuarias subrayó que Petroperú enfrenta severas limitaciones financieras que complican avanzar en este proceso. “Hoy Petroperú no tiene la capacidad financiera para realizar una inversión de esta magnitud. Sin el concurso del sector privado, Talara no puede completar su proceso de modernización”, afirmó durante una entrevista. La falta de capital no solo limita inversiones clave, sino que también compromete la sostenibilidad de la operación en su conjunto, dejando en evidencia un déficit general en la gestión financiera de la estatal.
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El modelo mixto como alternativa
Una posible solución presentada por Cantuarias es la incorporación de capital privado en la gestión y ejecución de inversiones. Enfatizó que este modelo, conocido como modelo mixto, no implica privatizar la refinería. “La propuesta apunta a mantener la propiedad estatal del activo, mientras se habilita la participación privada”, explicó. Este sistema ya ha demostrado ser exitoso en otras petroleras de la región, permitiendo lograr niveles de gestión más eficientes y evitar nuevos salvatajes fiscales por parte del Estado.
Las dificultades financieras de Petroperú van más allá de esta inversión específica. Según el informe presentado, la estatal enfrenta un déficit de capital de trabajo de aproximadamente 1,600 millones de dólares y está expuesta a compromisos financieros que incluyen bonos internacionales valorados en más de 4,000 millones de dólares y obligaciones con la cooperación española cercanas a los 1,500 millones de dólares.
Un activo estratégico y técnico
Desde la perspectiva de Cantuarias, la modernización de la Refinería de Talara no es solo una cuestión financiera, sino estratégica para el país. “El problema no es ideológico. Es técnico y financiero. Sin inversión, la refinería no puede cumplir su rol estratégico para el país”, señaló. Garantizar combustibles bajo estándares internacionales y evitar un mayor deterioro de Petroperú son objetivos centrales para consolidar su relevancia en el abastecimiento energético del país.
En este complejo escenario, la propuesta de habilitar participación privada surge como una alternativa viable para superar las limitaciones actuales. Este esquema no solo busca reactivar la actividad de una refinería clave, sino también aportar sostenibilidad a largo plazo a una empresa estatal que atraviesa serios desafíos estructurales.









