San Gabriel podría extender su vida útil hasta 16 años: Buenaventura impulsa expansión aurífera en Perú

El proyecto aurífero San Gabriel podría extender su vida útil hasta por 16 años adicionales, según las evaluaciones que actualmente desarrolla la minera peruana Buenaventura tras nuevas campañas de exploración que muestran un crecimiento relevante de recursos de oro en la región de Moquegua. El avance refuerza la estrategia de expansión brownfield impulsada por grandes compañías mineras de América Latina para maximizar infraestructura existente y asegurar producción futura en un mercado internacional del oro que continúa fortalecido.

La operación subterránea, considerada hoy el principal proyecto estratégico de Buenaventura, ya produjo su primera barra de oro en diciembre de 2025 y se encuentra próxima a alcanzar producción comercial plena. De acuerdo con información entregada por José Luis Aquino, gerente de geología de la compañía, San Gabriel alberga actualmente más de 1,8 millones de onzas en reservas de oro y supera las 2,4 millones de onzas considerando recursos medidos, indicados e inferidos.

El crecimiento de recursos ha llevado a la minera a evaluar un escenario de operación considerablemente más extenso que el inicialmente proyectado, en momentos donde las compañías auríferas buscan consolidar activos de larga duración frente a mayores costos de construcción y desarrollo de nuevos yacimientos greenfield.

La expansión potencial de San Gabriel se produce además en un contexto de precios internacionales del oro históricamente elevados y una creciente demanda por activos refugio en medio de la incertidumbre económica global. Parte de esta tendencia ya se refleja en la expansión de proyectos auríferos y el fortalecimiento del mercado del oro observada durante los últimos años en América Latina.

Producción aurífera crecerá progresivamente hasta 2027

Buenaventura proyecta que San Gabriel supere las 100 mil onzas anuales de producción durante los próximos meses, mientras avanza gradualmente hacia su capacidad operacional completa.

Según las proyecciones de la compañía:

  • A fines de 2026 la planta procesará cerca de 2.000 toneladas diarias.

  • La producción esperada para 2026 fluctúa entre 70 mil y 80 mil onzas de oro.

  • En 2027 el proyecto alcanzaría su capacidad nominal de 3.000 toneladas por día.

La compañía considera que la exploración adicional permitirá ampliar significativamente la vida operacional del yacimiento gracias al potencial geológico que aún permanece abierto tanto en profundidad como hacia superficie.

Este tipo de estrategias brownfield ha ganado protagonismo dentro de la minería latinoamericana debido a que permite aprovechar infraestructura existente, reducir costos de capital y acelerar retornos financieros frente a proyectos completamente nuevos.

En paralelo, el fortalecimiento de proyectos auríferos adquiere especial relevancia en Perú, uno de los principales productores de oro y cobre del mundo, donde la exploración continúa siendo uno de los pilares clave para sostener producción futura y atraer inversión minera.

Desafíos geotécnicos marcaron el desarrollo de San Gabriel

Uno de los principales retos técnicos enfrentados por Buenaventura durante el desarrollo del proyecto ha sido la compleja condición geomecánica del yacimiento.

Según la compañía, cerca del 90% del macizo rocoso presente en San Gabriel corresponde a roca de baja calidad geotécnica, lo que obligó a diseñar un esquema de explotación subterránea especialmente adaptado para mejorar la seguridad operacional y minimizar riesgos.

Para enfrentar este escenario, Buenaventura implementó un método de minería subterránea que, de acuerdo con la empresa, no había sido utilizado anteriormente en Sudamérica.

El sistema busca:

  • Mejorar la selectividad del mineral.

  • Reducir la dilución.

  • Fortalecer las condiciones de seguridad para trabajadores.

  • Optimizar la estabilidad operacional del yacimiento.

La minera sostiene que este enfoque técnico será clave para sostener la continuidad operacional de largo plazo y facilitar eventuales expansiones futuras del proyecto.

Exploración brownfield gana protagonismo en América Latina

La evaluación de extensión de San Gabriel refleja además una tendencia cada vez más visible entre grandes compañías mineras de la región: potenciar exploración en activos ya desarrollados en lugar de depender exclusivamente de nuevos descubrimientos greenfield.

Especialistas del sector sostienen que el aumento de costos de construcción, permisos y desarrollo de nuevos proyectos ha llevado a muchas empresas a concentrarse en ampliar recursos dentro de operaciones existentes.

Este enfoque permite:

  • Maximizar infraestructura instalada.

  • Reducir riesgos de desarrollo.

  • Disminuir tiempos de puesta en marcha.

  • Mejorar retornos sobre inversión.

En el caso del oro, la estrategia cobra aún más relevancia considerando el actual escenario de precios elevados y las perspectivas favorables para el metal precioso frente a la volatilidad económica internacional.

La evolución de San Gabriel será seguida de cerca por el mercado minero regional, especialmente porque podría consolidarse como uno de los proyectos auríferos subterráneos de mayor proyección en Perú durante la próxima década. Parte de este escenario también se relaciona con el aumento de exploración minera y expansión de recursos en Perú, uno de los focos más activos de inversión minera en América Latina.

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